02-.

octubre 7th, 2008 by Taeko
This entry is part 3 of 3 in the series Notas de una guerra

02.-

- Así que… ¿viajar en el tiempo? – Un Albus no mucho más rejuvenecido de lo que esperaba, me miraba por encima de sus gafas de media luna.

- ¿Y sin un gira tiempos? – Asentí mordiéndome el labio inferior. Tenía miedo a que dijera “¡pero si eso es imposible!” y se jactara de mí.

- ¡Vaya! Es prácticamente imposible… A ver, si no lo ha hecho mediante un gira tiempos… ¿una poción? – Negué levemente – ¿Una maldición? – Volví a negar. Tenía la sensación de que Albus Dumbledore jugaba a acertar qué había sucedido.

- Pues… No lo sé. Me rindo. ¿Qué ha sucedido? – Preguntó con una media sonrisa.

- Yo… Estaba en casa, algo inquieta, cuando mi prometido entró, abrió la ventana y los papeles de encima la mesa se esparcieron, los recogí y… Francamente no recuerdo qué sucedió exactamente, pero sé que aparecí enfrente de lo que debería ser mí casa en mi época.

- ¿La casa de los Potter? – Asentí levemente.

– Me permite preguntar… ¿Quién es su prometido?

- ¿Cree que eso cambiará el futuro?

- Con el simple hecho de estar aquí, ya lo ha cambiado.

- Vaya… – Suspiré y le miré a los ojos de nuevo. – Harry Potter, el hijo de Lily y James…

- Vaya… James Potter haciendo de padre… Eso será divertido de ver… – Sonrió el hombre.

- En-en mi… En mi futuro… James y Lily murieron hace algún tiempo. – Albus dejó de sonreír y dejó que continuara prestando atención a cada palabra que decía. – Hubo dos guerras y James y Lily murieron en la primera, Harry consiguió ganar la segunda. – Ambos nos quedamos callados durante unos instantes.

- Si vino aquí debe de haber sido gracias a algún tipo de hechizo o pócima o alguna combinación de ambas cosas…, pero para encontrar el modo de volver a su futuro debe recordar cuál fue. – Le miré con pánico, era algo que no conseguía recordar. – Astrid, le recomendaría que ocultara lo máximo posible su situación de chica del futuro… – Asentí. – Para eso, y si le parece bien, seguirá padeciendo amnesia temporal por el golpe que se dio en casa de los Potter. – Volví a asentir.

- Profesor Dumbledore… – El hombre me miró esperando mi pregunta. – Creo… creo que necesitaré una nueva personalidad… Aunque en mi futuro mis padres sean adoptivos…

- Siempre me ha gustado tener una nieta. ¿Le parezco un buen abuelo? – Dijo guiñándome un ojo.

FFDW

- Así que es la nieta de Albus. – James no quería que lo notaran, no obstante el ser la prometida de su hijo me hacía dar cuenta de dos cosas: la primera, se parecía mucho más que en el físico y, la segunda, no confiaba en mí, pero sí en Albus y eso le hacía sentirse demasiado confuso e incomodo.

- Eso ha dicho el viejo. – Sirius y James hablaban en el comedor, mientras yo se suponía que estaba acomodándome en la habitación de invitados de los Potter, pero evidentemente ya había puesto el “equipaje” en su sitio y estaba en medio de la escalera.

- Y… no te parece… ¿raro?

- ¡Oh, vamos James! – Lily había aparecido en la conversación. – Deja de ser así de paranoico. Astrid se ve buena chica, además es la nieta de Albus… ¿Qué más garantías necesitas?

Sinceramente me hubiera encantado presentarme ahí y explicarles toda la verdad, pero eso no era lo conveniente, así que tomé aire y subí el tramo de escaleras que había bajado en silencio y luego baje haciendo el mayor ruido posible.

- Hola Astrid. – Lily estaba sentada en el sofá sirviendo tres tazas de te. – ¿Te has instalado ya? Sé que la habitación es pequeña pero…

- No te preocupes. Estaré bien ahí. Además Albus no os comentó nada… Me siento un incordio. – Por primera vez dije la verdad. Me sentía un incordio y estaba fuera de lugar (en todos los sentidos)

- ¡No es molestia! – Dijo Sirius dando un par de golpecitos al sofá junto a él para que me sentara. Me senté ahí y Lily me pasó una taza de te que apoyé en mi regazo.

- ¡¿P-pero… qué dices?! Si ésta no es tu casa… – Dijo James dándole un golpe suave a Sirius.

- Pero como si lo fuera, me paso más tiempo aquí que en mi aburrido apartamento. – Sentencio él sonriendo hacia mí.- Y… ¿Qué edad tienes?

- Veint…

- Está prometida, Sirius. – La voz de Lily sonó a “terreno prohibido, amigo” y Sirius pareció desinteresarse un poco.

- Tengo veinte y, sí estoy prometida…

- Suena como si algo no fuera bien… – O Sirius tenía mucho interés por mí o se me notaba preocupada por no volver a ver a mi chico.
- N-no, no, va todo bien… sólo… Le echo de menos, nada más. – Torcí el gesto y empecé a beber el te para que eso diera paso a un cambio de conversación.

- ¿De qué trabajas? – James fue quien preguntó, pero antes de que pudiera responder llamaron a la puerta.

- En el estudio de DCAO. – Dije mientras Lily se dirigía hacia la puerta para abrir.

- Vaya… interesante estudio… – Dijo James con voz de desconfianza otra vez.

- ¡Hola chicos! – Al oír esa voz el te se me desparramó por encima y me quedé de pie casi de un bote. ¿Cómo… podía estar vivo? ¿Cómo… si… lo había visto morir casi delante de mí? ¿Cómo… si yo había asistido al funeral de Remus John Lupin, podía estar frente mí sin más?

Flash back

Nimphadora Tonks siempre había sido una mujer alegre, despistada, pero la mujer más alegre que había conocido. Actualmente, casi únicamente sonreía al ver a su hijo Ted. El chico era prácticamente un calco de su padre. Tenía el mismo color de ojos y, sus gestos le delataban como hijo de Remus Lupin. Tonks simplemente le adoraba. Para ella Ted era la droga que le hacía estar viva.

- ¿Sabes As? – Todos me llamaban As, era mi diminutivo cuando la guerra y así se quedó. – Tener a Ted me ha salvado de la locura… No sé que hubiera hecho sin él cuando Remus murió. Tener un hijo es lo mejor que te puede pasar… Ojala tu y Harry tengáis uno como Ted… – Sonreí hacía la metamorfomaga.

- Harry quiere tener una niña… Quiere llamarla Lily como su madre, pero yo aun no estoy muy convencida…

- ¿No? ¿Por qué?

- Tonks… Es mucha carga… tu tienes a tus padres, pero ¿y yo? Mis padres murieron y los biológicos también… Harry tampoco tiene padres..

- Os van a sobrar las ayudas, lo sabes..

- Sí, pero…

- ¿Es por lo de Thea? – Podría haberlo negado, pero Tonks me conocía demasiado bien. Nos hicimos muy intimas cuando acabó la guerra y le ayudé a superar lo de Lupin. –
Pero… sabes que no será así…

- Lo sé, pero… No hace tanto estábamos en el funeral de ella, Remus y el resto… ¿Cómo has podido superarlo? ¿Cómo puedes estar… así?

- Quería a Remus y le sigo queriendo, pero hay que saber vivir con ello… ¿sabes que me dijo antes de esa batalla? – Negué aunque no hiciera falta. – Que me quería… As, cariño, cuando le vi morir quería irme con él, pero le oí decir el nombre de Ted antes de irse y… ya sabes el resto.
Me quedé pensativa recordando dos ataúdes en medio de una sala llena de tristeza.

Fin del flash back

- ¿Astrid? ¿Va todo bien?

- ¿Estás bien? – Las voces de Lily y Sirius me hicieron dar cuenta de que había empezado a llorar sin darme cuenta.

- Y-yo…- No sólo me temblaba la voz, sino que también me temblaban las manos y las rodillas, lo que hacían que no me pudiera aguantar muy bien.

- ¿Astrid? – James me miraba sorprendido, pero yo no podía dejar de mirar a Remus. Estaba vivo… Si Tonks estuviera aquí…

- Y-yo… T-tengo… q-ue… – Señalé mi habitación y salí de la habitación como pude.

Al llegar al cuarto cerré la habitación con un hechizo (sin necesidad de varita) y me tumbé en la cama. Ahí me di cuenta que no volvería a casa… y si volvía todo dejaría de ser igual. Ni Harry, ni Tonks, ni los Weasley, ni Hermione, ni los profesores de la escuela, ni los chicos… Nadie sabría donde estaba ahora, y si volvía dejarían de ser iguales por el simple hecho de estar ahí, en el pasado… En el pasado que ahora era mi presente…

Navegador capítols01-.

One Response

  1. Marta

    Woow!! Me encanta~!
    En esa linea temporal todabía existe Fred… T^T ¡Mi querido Fred! ¡A decir verdad tanto él como George nacieron hace 5 meses de lo que narras ahora! Ah~! Siguelo, siguelo, me encanta!

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