Amante Silencioso – Capitulo 3

maig 12th, 2009 by Taeko
This entry is part 3 of 14 in the series Amante silencioso

Capitulo 3

Después de la primera comida, tanto John como Blaylock y Qhuinn decidieron que seria un buen momento ir a la Sala de entrenamiento, pues era el primer día en meses en que ellos eran quines libraban. Era extraño, pero desde hacía un par de semanas los ataques de los Restrictores había disminuido considerablemente… ¿Se debería quizás a algún cambio de liderazgo? ¿A que Lash hubiera decidido desaparecer durante un largo periodo de tiempo de Caldwell? No había forma de responder a esas preguntas y a miles más que se le pasaban por la cabeza a esos tres chicos o a los hermanos, no obstante debían “disfrutar” de ese momento de respiro que tenían. Y lo sabían.

~ Vamos a ver… ¿Calentamos un poco en la Sala de Fitness y luego hacemos unos combates y quien gane decide qué hacer? ~ Qhuinn era quien había hablado. Era obvio que quería guerra, no obstante Blay lo tenía más que calado así que… si quería guerra, guerra tendría.

~ Eso esta bien, pero… mejor di que quien gane será el que mande a “Simon dice”…

~ Vaya, esto no me lo esperaba de ti, pequeño pelirrojo… ~ Sonriendo ambos chocaron las manos cerrando el trato, a lo que John se apuntó.

 

***

 

Era demasiado tarde como para que el macho aun no hubiera despertado, así que con prudencia tocó la puerta de la habitación donde se alojaba. Al no oír ruidos insistió de nuevo.

~ Soy yo, ¿puedo? ~ Se oyó un click y la puerta de madera cedió. Entendió que eso era un “entra” y así lo hizo. Espero unos instantes a que sus ojos se adaptaran a la oscuridad y cuando lo hicieron vio al macho sentado en la cama. Se acercó y se sentó a su lado. Estuvieron así, sin decirse nada, durante unos cinco minutos, hasta que ella se cansó de jugar a que el silencio mandara. ~ ¿Cuándo hace que no te alimentas? ~ El macho se giró y la enfrentó mirándole a los ojos. ~ ¿Días? ¿Semanas? ~ No podía aguantar ver sus ojos, porque si la miraba a los ojos, aunque estos no fueran como los de su sellan se debía enfrentar a rasgos de su cara que sí se le parecerían. ~ Tohrment…

~ Yo…

~ Necesitas comer. ~ Sentenció ella. ~ Debes comer y, no, no hay replica que valga. ~ Añadió al ver que quería protestar. ~ ¡Si hace falta te obligaré a tragar sangre hasta por la nariz! ~ Tohr no pudo más que sonreír.

~ Esta bien, pero…

~ Sé que lo mejor seria que te alimentaras de una hembra, pero no conozco a nadie de la especie por aquí, sí que dime qué alternativa puede existir.

~ Puedo subsistir con sangre de animales, aunque la fuerza que proporciona no es…

~ ¿Y de humanos? Bueno, semi-humanos. ~ Ambos se quedaron callados y Lya al no estar muy cómoda en él sentía la necesidad de romper ese silencio. ~ Bueno, supongo que si la sangre de un animal te da algo de fuerza, la de un semi-vampiro algo más, pero ya sabes… si no quieres… yo solo… sólo quiero que… bueno, ya sabes… Eres de la familia…bueno como de la familia y…

~ ¿Estas segura? ~ Toh casi no había oído el parloteo de la chica, simplemente en su lista había aparecido una lista de pros versus contras.

~ Y-yo… sí, lo estoy. ~ Tohr asintió y poco a poco fue levantando la vista del suelo para mirar a su cuñada. Sentía que el latido de la pelirroja se había acelerado de golpe y que empezaba a emanar una capa de miedo-ansiedad a su alrededor.

~ No duele… Pero si no quieres o no estas segura…

~ No, no. ~ Respiró hondo y miró al macho directamente a los ojos. ~ Estoy segura de ello, pero… ya sabes: inexperiencia.

~ Sólo debes quedarte quieta, así seguro no te dolerá. ~ Lya asintió y se sentó rígida en su sitio, mientras Tohr le tomaba la mano y la volteaba para que la muñeca quedara en la parte de arriba. La vena azulada de Lya bombeaba suavemente, pero con rapidez. Estaba nerviosa.

Tohr se acercó lentamente la muñeca a su boca y sus colmillos empezaron a alargarse por la cercanía del olor a sangre. Al rozar la muñeca con los colmillos del vampiro Lya soltó el aire para relajarse lo máximo posible, pero cuando estos se clavaron en su vena dio un pequeño respingo. Era una sensación rara, quizás no agradable, pero tampoco tan espeluznante como había creído.

 

***

 

Boo andaba tranquilamente por el pasillo que llevaba a la sala de entrenamiento, pero de repente, justo cuando estaba a un metro de ella ésta se vino a bajo, quedando justo encima de ella Quinn. Era evidente que alguien le había empujado y que la puerta no había podido aguantar su peso. Boo al verse asustado bufó al rubio que tenía delante, pero este al verlo con el lomo erizado no pudo más que reír.

~ ¡Joder John! ¡Has asustado al gato! ~ Después de decir eso John apareció por la puerta y tendiéndole la mano le ayudo a levantarse. Luego miró a Boo y le sonrió a modo de disculpa.

~ Bueno, creo que “Simon dice” queda bajo la guara y custodia de John. ~ Comentó el pelirrojo que también sacaba la cabeza desde la sala de entrenamientos. John sonrió y empezó a mover frenéticamente las manos:

Simon dice… Que nos vayamos a arreglar y vayamos por el Zero Sum

 

***

 

Lya se había quedado agotada después de que Tohr se hubiera alimentado de ella. Se le habían ido cerrando los ojos mientras él bebía y, sin saber con precisión cuándo, se quedó dormida en su cama. Habían pasado un par de horas y Tohr no podía más que vigilar su sueño. Sus facciones relajadas, su respirar tranquilo y profundo, su olor dulce como a moras…

Poco a poco se empezaba a desperezar, pero él seguía sin querer interrumpir su tranquilidad, así que desde la butaca que había en un rincón siguió observando hasta que la voz soñolienta de su cuñada le buscó:

~ ¿Tohrment? ~ Se levantó algo desorientada, lo podía percibir.

~ Estoy aquí…~ El macho se levantó y se acercó a la pelirroja y ella sonrió.

~ No es porque te hayas bebido mi sangre, pero tienes mejor aspecto. ~ Tohr se sintió muy agotado y tuvo que sentarse. Lya le dejó un sitió y se volteó para verlo mejor. ~ ¿Va todo bien?

~ ¿Sabes que Wellsie y yo tuvimos a un hijo?

~ Yo-Yo creía que no llego a parir al niño…

~ No, no él… Tuvimos a un hijo adoptivo, pero que realmente fue nuestro hijo… ~ No sabía de dónde había surgido la necesidad de contarle todo aquello a Lya, pero de repente se encontraba contándole eso. ~ Se llamaba… Se llama John. C-Cuando me fui… C-cuando me fui estaba por pasar la transición… Supongo que a día de hoy ya la habrá pasado y seguro que habrá sobrevivido a ello porque es muy fuerte… ~ Tohr se miraba las manos sin atreverse a ver los ojos de su cuñada. ~ Tiene 26 años y aunque era flacucho y desgarbado seguro que ahora es de los más grandes de los de su generación… Era tan parecido a… Tenía la complexión de un guerrero sin formar… Era hijo de otro guerrero y hermano de su majestad la Reina, bueno, de Beth… No le gusta esa formalidad…

~ ¿Qué sabes de él? Digo… ¿Sabes si realmente paso la transición? ¿Si está bien? ~ Tohr negó con la cabeza.

~ No sé nada… Le dejé con mis hermanos… Ellos habrán sabido cuidar bien de él.

~ Tohrment, ~ el macho se negó a voltear la cabeza para ver los ojos oscuros de Lya. ~ Tohrment, mírame por favor… ~ el macho reunió todas las fuerzas que tenía y la miró. Ella esperó a que sus ojos azules miraran a los suyos y cuando así fue procedió. ~ No hace falta que te diga lo que ya sabes, pero te lo recordaré: si le consideras hijo tuyo, hijo de Wellsie… De ambos, sabes tan bien como yo, o incluso mejor, que debes cuidar de él. Debes volver para cuidar de tu familia, porque él es tu familia ahora: porque él está vivo y necesita de su padre, aunque tenga 26 y sea hijo adoptivo: él es tu hijo y el de Wellsie y te necesita. Lo sabes.

~ Y-Yo…

~ Esta vez, no hay yo’s que valgan: debes ir a casa y estar junto a él, porque estoy segura de que como tu John lo ha pasado mal con la perdida de Well, pero añádele que, además, su padre también ha desaparecido…

~ No puedo hacerlo…

~ No te lo plantes como poder o no poder, porque tienes responsabilidades para con tu hijo… Ya te has escapado por un largo periodo de enfrentarte plenamente a la realidad. Es hora de ser fuerte y volver a ella.

El silencio les cubrió por breves momentos.

 

~ Ven conmigo… ~ “¿QUÉ? Espera debes haber oído mal” la mente de Lya no procesaba plenamente la información que recibía del exterior así que esperó algo: ¿tal vez un: era una broma? ~ Por favor, ven conmigo, yo solo no voy a poder… ~ No, por lo visto no era la broma deseada, no obstante: ¿Qué iba a poder responder a eso?

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4 Responses

  1. Xavi

    Ostia! Si li ha deixat que es bebès la seva sang! No creia que fos capaç de fer-ho xD

    Per tant… aposto a que també marxarà amb el Tohr =P

  2. Cris

    Me gusta mucho la pareja que hacen Lya y Thor.

    Como reaccionará Jhon cuando vea a Thor?? Y a Lya??…no se porque me da que “padre e hijo” se van a pelear por la misma mujer.

    Muchos besos

  3. rafy

    jajaj que morbo esto de beber de tu cuñada!!!

    siento que estoi leyendo cosas que no deberia sabeeeeerm pero no me importa esta bien esta historieta jeje

  4. Júlia

    Oaaaaala, que la cosa es posa calentaaa!!

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