Amante Silencioso – Capitulo 4

maig 23rd, 2009 by Taeko
This entry is part 4 of 14 in the series Amante silencioso

Capitulo 4

No había mucho movimiento esa noche. Era más bien una noche aburrida, sin nada que le motivara a perseguir a los pocos vampiros civiles que olisqueaban su olor dulzón.

¡Maldita sea! ¿Por qué cuando uno tiene ganas de liarse a mamporros con alguien de su calibre sólo puede encontrar a los lloricas de turno? ¿A esos a los que sólo con mirarles fijamente ya se han cagado en los calzoncillos?

H seguía andando con las manos en los bolsillos, cuando en su camino se interpuso una lata de cerveza destrozada: la chutó sin más.

~ ¡Eh! ¿Se puede saber qué coño haces? ~ La voz tosca de ese grandullón hizo que el restrictor lo mirara cas con lujuria: ¡Por fin, alguien que parecía digno de pelear con él!

~ Tirarle un lata a tu amigo, ¿es que no lo ves? ~ H se fue acercando a la luz de la única farola que funcionaba en esa travesía.

~ ¿Es que no te han educado bien tus padres? ~ Al acercarse a la luz pasaron varias cosas en breves segundos:

1. H se percató que no eran sólo dos grandullones, sino tres.

2. Los tres grandullones olieron el polvo de talco que emanaba del restrictor y sus rostros cambiaron.

3. H comprendió que no eran ni humanos, ni civiles.

4. Los tres machos miraron si había humanos y se pusieron en posición de ataque.

5. H sonrió: Premio y gordo.

***

Nessi conducía el todoterreno negro hacia el primer peaje de su trayecto. Detrás, en los asientos posteriores, los dos cuñados no se dirigían la palabra. Cada uno miraba por su ventana tintada sin mediar palabra de lo que pensaban, aunque era obvio que ambos pensaban en todo lo que los esperaba a su llegada.

~ Lya… ~ La pelirroja se volteó sorprendida de que quisiera hablar ~ Yo… ~ Tohr miró a su acompañante y por unos instantes fijó su mirada en sus ojos. ~ Sólo… Gracias. ~ Lya asintió y al momento en que él dejó de mirarla volvió a fijar su mirada en la ventana.

Era de noche y casi no se podía ver nada con los cristales tintados, pero sí distinguía las luces de otros coches y eso hacía que le fuera más fácil meterse en sí misma.

¿Por qué he aceptado?… no lo sé, pero si Padre te ve cerca de la casa de Wellsie… Lo sé, lo sé, pero… Sabes que ni siquiera existe un pequeño ‘pero’ con él…

~ Sólo una semana. ~ Tohrment la miró de repente sin comprender mucho esa frase, porque… era una frase, ¿no? No, no ha sonado a frase. ~ Yo… sólo estaré ahí por una semana… tengo trabajo y… bueno que me coja una semana de fiesta bien, pero no más…

~ Está bien. ~ Tohrment asintió, pero lo que ninguno de los dos vio fue que Nessi sonreía cómplice. Era obvio para ella que no era esa la razón por la que su ama no quería estar mucho tiempo en Caldwell y, en el fondo, comprendía el porque, pero por otra parte no era de su agrado ese miedo incondicional que su ama le tenía a su padre. Aunque… bueno, ella sí había tenido que soportar la furia del Señor y por tanto… Sí, comprendía bien a su ama y al miedo casi irracional que le tenía a su padre.

***

Sin saber muy bien como, la pierna de Quinn había pasado rozando la oreja de H y casi perforado el pecho de Blay. Mientras que H solamente había podido golpear un par de veces a cada muchacho él casi estaba hecho papilla en el suelo, pero estaba decidido a no acabar ahí, ni de ese modo, por lo que decidió dejarse de “una pelea a mano limpia” para coger su machete atado a su tobillo, seguramente por eso la patada del rubio no había llegado a impactar en su cara.

Sacó el machete y lo empuñó de manera que ninguno de los vampiros se diera cuenta, por lo que seguramente pudo atacar mejor al pelirrojo. El filo del mismo se clavó limpiamente entre dos costillas del lado izquierdo por lo que H pudo sacar el artilugio y volteare para el macho que no había dicho nada en ningún momento para volver a atacar.

Por su parte John vio el brillo de la hoja del machete cuando este se le acercaba y en un rápido movimiento consiguió que el machete no quedara incrustado en su cuerpo, pudiendo a la vez atrapar el brazo del restrictor para rompérselo con la fuerza de su apretón.

H chilló a más no poder y, eso fue el detonante para que una furgoneta Ford Courier del 85 se parara al fin para mirar qué sucedía en el callejón. La furgoneta había ido dando vueltas cerca del callejón pero hasta el momento no se había decidido a parar. Los ocupantes: dos hombres vestidos de negro como H habían cogido la artillería pesada de debajo los asientos y se acercaba a los vampiros sin que estos se percataran demasiado de la nueva presencia.

~ ¡¡Blay!! ~ Quinn acababa de ver como su amigo sangraba por la puñalada del restrictor.

~ Quinn tenemos visita, así que deja de preocuparte por tonterías. ~ Dijo el pelirrojo al ver como llegaban esos dos hombres apestando a polvos de talco.

***

Nessi accionó el control remoto que Tohr le había dado antes de partir de viaje y dos pesados portones de hierro se dividieron para dejar que el coche pasara sin tocar la verja. Pocos metros después el coche se detuvo de nuevo para esperar que otra puerta fuera abierta, ya no por el control remoto sino por alguien de dentro de la fortaleza. Nessi dirigió su mirada a la pequeña cámara de seguridad que colgaba de la parte más alta del muro y de su bolsillo sacó una pequeña nota escrita en el lenguaje antiguo. La cámara pareció enfocar bien el texto y pasados un par de minutos la segunda puerta se abrió. El todoterreno dio la vuelta a la esquina y, un muro de mampostería de siete metros se materializó delante del vehiculo como por arte de magia. Tras pasar por un arco y cruzar varias barreras el coche te paró en un patio con una fuente en medio. Allí en la parte derecha, donde se levantaba una mansión de cuatro pisos construida en piedra, había un hombre pequeño vestido de negro. El hombre tenía un semblante serio por lo que Nessi primero bajó ha hablar con él.

~ Mis disculpas por irrumpir en la tranquilidad de la Mansión. ~ Nessi se inclinó brevemente hacia delante y luego siguió hablando. ~ Soy Nessi y dentro del coche traigo a mi ama que acompaña a…

~ Lamento informarla que esto no se trata de un hotel para vampiros, Nessi, sino más bien todo lo contrario y, le rogaría que me explicara como ha conseguido entrar aquí.

~ Sé de qué se trata este lugar, muy señor mío. No obstante, si dejara que terminara de explicar lo que me ha llevado al patio de la Fortaleza….

~ Creo que esto deberá explicárselo a… ~ La puerta derecha trasera del todoterreno se abrió y eso hizo que Fritz dejara de hablar para fijar la vista en ese macho que sin duda alguna conocía pero que no estaba seguro de que fuera real. ~ Por el amor de la Virgen Escribana… ~ Los ojos de Fritz no podían creer lo que estaban viendo. ~ No puede ser…

~ Sí, mi señor, he llegado hasta aquí gracias a el Hermano Tohrment que deseaba volver a casa.

***

Y, cierto era que no podía creer que después de todo lo que habían buscado, él estuviera delante de sí, pero así era. El macho había vuelto por su propio pie, acompañado, sí, mostrando la fortaleza a civiles, sí, poniendo quizás un poquito en peligro la misma mansión, sí, pero… había vuelto y estaba delante de él.

~ Joder, estás vivo. ~ Tohrment sabía que no debía interrumpir a Wrath, pero en ese momento le hubiera gustado gritarle y decir que él no debía estar ahí, si no su Wellsie con su hijo, pero, supo que no debía hacerlo. Supo que eso no era lo conveniente y que, aunque Wrath hubiera dicho vivo, lo que realmente quería decir era: por fin has vuelto, sin más connotaciones. ~ Vivo. Aquí. ~ Wrath se acercó al vampiro y lo rodeó con sus enormes brazos. ~ Me alegro mucho y los Hermanos se van a alegrar mucho, pero sobretodo John se va a poner contentísimo.

~ Sí. ~ Lya se miraba la escena pegada a la puerta cerrada detrás suyo. No podía creer que de repente y sin previo aviso estuviera delante del Rey Ciego y que además estuviera presenciando el reencuentro de la Hermandad con el hermano perdido. Seguro que alguien hubiera pagado millones por ver la escena, pero no ella. Ella quería simplemente volver: volver a su casa con su bonito piano, con su tranquilidad, en la que nunca pasaba nada y en la que de vez en cuando llamaba su padre… Dulce Virgen Escribana como se le removía el estomago en pensar con el teléfono sonar en la casa sin que nadie lo descolgara siquiera.

~ ¿Y dime, qué ha pasado durante tanto tiempo?

~ Y-yo… ~ Realmente no sabía si el hecho de haber vuelto había sido una gran o pequeña idea, pero en esos momentos le parecía una pésima idea, pero por el rabillo del ojo vio a su menuda cuñada juguetear con los pies incómoda de estar ahí. ~ Ella me convenció. ~ Los ojos escondidos detrás de las grandes gafas de sol del Rey se posaron encima de los ojos asustadizos de Lya.

~ Entonces, gracias ers…

~ Lya. ~ Dijo cuando entendió que el Rey buscaba un nombre con el que dirigírsele. ~ Digo Lilith… Lilith es el nombre adecuado. ~ Lya susurró esa última parte pretendiendo que fuera una aclaración para si misma mirando al suelo de nuevo, pero Wrath lo oyó.

~ ¿Nombre adecuado? ~ Lya levantó la vista y vio como ambos machos la miraban y como el Rey esperaba una explicación.

~ Es que… Lilith… Es que… conclusión tengo dos nombres. ~ Era evidente que algo había escapado a la escucha de ambos vampiros, por lo que Tohrment creyó oportuno intervenir.

~ Wrath, ella es la hermana de Wellsie, es Lya, en su nombre humano y el que más usa o Lilith en el nuestro.

~ ¿Pero ella no era hija única?

~ Extramatrimonial. ~ dijo la muchacha a modo de explicación larga y tendida.

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3 Responses

  1. Cris

    Ya?? Jo, que cortito, pero me ha gustado mucho ver por fin el reencuentro entre el Rey y Thor.

    Me muero de ganas de ver en reencuentro con Jhon.

    Muchos besos

  2. Júlia

    Joooo tia que curtet

    aixo ja es ser cruel, ehhh???

  3. rafy

    jajaja has ficat nomes la puntetaa!!!

    vaia cara posara quan vegi com de be a cuidat el wrath de la bethhhh!!!!!!

    no ens facisss pati meees ijij

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