CAPITULO 1: la muerte de papá

març 30th, 2008 by Taeko
This entry is part 1 of 4 in the series LO QUE PUEDE LLEGAR HA HACER UN LIBRO

Al abrir los ojos, lo vi. Estaba a mi lado y dormía tranquilamente. Tenía miedo a despertarle, ¿pero que pasaría si me encontraban ahí?
Me lo quedé mirando. Parecía muy relajado… nunca imaginé que acabaría en la cama con él… siempre creí que acabaría con su hermano… pero él… Me dolió cuando, al terminar Hogwarts, se fue a Francia a estudiar… o eso dijo…
- ¿Mione?- se despertó. – ¿Qué te pasa?- Se sentó en la cama junto a mí y me abrazó por encima de la sabana que nos cubría. Sin darme cuanta había empezado a llorar.
- Nada, sólo recordaba…- me saqué las lágrimas y le dedique una de mis sonrisas.

- ¿Recordabas a Ron?- Lo dijo…me conocía más que yo a él, pero me gustaba y estaba con él, no con su hermano.
- Si, pero da igual…- lo abracé aun más fuete.- Gracias por ser quien eres…- le susurré al oído.
- A ti…- me dio un beso en la frente.
Pasamos así buen rato hasta que decidí irme.
- Será mejor que me vaya…
- Si, tienes razón…- me dedicó una de sus sonrisas más sinceras, lo besé. Un beso corto.
Me levanté y busqué mi ropa… ayer no estaba la cosa para ponerme a doblarla…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Salí de la Madriguera y me dirigí al Callejón Diagon. Ayer, antes de encontrarme con George entré en la biblioteca a por un libro pero era tarde y no me lo puede llevar.
Salí de la Biblioteca y pasé por la casa de golosinas… me recordaba a Hogsmeade… me encantaba ir allí… sobretodo con Harry y Ron… Siempre que íbamos hacíamos algo divertido. Salí de la tienda, luego de comprar y me fui para casa.

Comparto la casa con Ginny así que cuando vuelva no tendré que dar explicaciones… Mis padres vienen de vez en cuando a vernos, ahora no tan a menudo puesto que mi padre esta enfermo tiene problemas del corazón… Los señores Weasley, los padres de Ginny, vienen también, lo que yo voy más veces a su casa que las que ellos vienen, pero no lo saben, en realidad ni ellos ni nadie, más que George, mi mejor amigo y yo misma…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- ¡Ginny estoy en casa! – solamente abrir la puerta me doy cuenta que al final, si hizo la cena, que no sabia si haría o no (según ella por mi…)
- ¡Hola Herms!- una cabeza morena, algo familiar, sale de la cocina.
- ¿Ha… Harry?- Cuando entro me doy cuenta de quien es. Hacía mucho que no lo veía. Se hizo auror y también se fue para Francia (o eso creía o quería creer).
- Si, yo mismo. – Entro en la cocina y veo a Ginny en bata y a Harry sólo con unos pantalones, los dos en sus manos tienen sus tazas, estan desayunando. Harry ha mantenido el cuerpo que le dio el practicar Quiddicht y lo ha mejorado, sigue teniendo el pelo revoltoso y se quitó las gafas, por lo que sus ojos resaltan más.
- Eh… vaya… cuánto tiempo…
- Si, un poco. Dejaste de contestar mis cartas…- dice un poco cabizbajo.
- Er… si, bueno… – “Hermione cambia de tema… corre piensa…” me digo a mi misma.- ¿Así que tu eras la persona de la cena de Ginny?
- Se ve que si. ¿Sabes? Me gusta mucho la casa.
- Gracias…- me quedo mirándolo un segundo y luego miro a Ginny. – Oye, me ducho y me voy…
- ¿Por qué no te vienes con nosotros a comer?
- Er… no, no gracias… tengo… tengo cosas que hacer…- No es muy cierto, pero si Harry vino es para estar con Ginny, además no tengo ganas de que me hagan un interrogatorio de porque no envié cartas o porque no fui a verle o cosas por el estilo…
- Venga Herms…- esta vez quien insiste es Ginny.- Será divertido…
- No, de veras… Tengo cosas que hacer. Tengo que acabar un informe e ir a la oficina a por unos papeles de trabajo que ayer me dejé.- No es del todo cierto, pero bueno. Los papeles me los deje ayer, pero son para luego de mis vacaciones, aunque sólo George y mi jefe saben que estoy de vacaciones (decir mi jefe, significa decir mi mejor amigo…).
- Bueno, pues otro día, ¿vale?
- Ya veremos.- Subo a mi habitación antes de que me digan nada más.
Cojo una falda larga y negra y una camisa sin mangas blanca, ropa interior y mis chanclas de estar por casa, y me dirijo al baño.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Una vez vestida y con el pelo liso (con una poción nueva que sacaron hace poco y que funciona casi al instante) bajo las escaleras. Cojo el bolso y meto el libro que cogí de la biblioteca, el móvil, el monedero, la varita, las llaves de casa y del coche y las golosinas que compré.
Entro en la cocina (ya no están ahí) cojo una manzana y apunto en la pizarra que hay que comprar más.
Me voy, comiendo la manzana, hacia el recibidor y me pongo unos zapatos negros que ayer dejé antes de irme, en el último momento (salí corriendo).
- ¡Adiós! – Salgo de casa y me dirijo al coche. Es un Beatle de color verde pistacho es un coche que siempre me gustó.
Me dirijo al centro de Londres. Ahí hay las oficinas donde trabajo.
- Vaya Hermione, creía que “durante las vacaciones no se trabaja…”- sólo bajarme del coche mi jefe me ve.
- Buenos días a ti también, Draco.- Si, es Draco Malfoy y aunque parezca mentira ya no me trata mal. Eso de Sangre Sucia se le olvidó antes de que Harry acabara con Voldemort, junto a Ron, Neville, la familia Weasley, Dumbledore, etc. Es decir, en el último año de Hogwarts, bueno, mejor dicho en la fiesta de despedida del colegio. Se le olvido porque me enfrente a él… aunque a decir verdad, yo no quería, no tenia ninguna intención de hacerlo… sólo que… me pilló en un mal momento.

FLASH BACK

Era la fiesta de despedida de Hogwarts, Ron me acababa de decir adiós y me dirigí al lago (caminando casi como un autista) y empecé a llorar.
- ¿Vaya Granger, tanta pena te queridísima escuela? – Preguntó en tono de burla desde mi espalda, pero no contesté.- Ei, Sangre Sucia, te estoy hablando.
- ¡¡NI SANGRE SUCIA NI OSTIAS!! ¡¡NO, NO ME DA PENA DEJAR ESTO, NI FALTA QUE HACE!! – sin saber como me fui acercado a él y al estar tan cerca me ‘asusté’ y di un vote para atrás, con lo que pise mi túnica y casi me caí al lago… por suerte el me agarró por la cintura y me atrajo hacia él. No sé como acabé llorando en su hombro.
- Lo siento, no quería alterarte…- me susurró. Asentí y seguí llorando.
Desde aquel día se llevó muy bien conmigo y quedábamos para hablar. Me había apoyado en lo de Ron y yo a enfrenarse a su padre… Se convirtió en mi mejor amigo y me dio trabajo en su empresa, así, también, ahora, es mi jefe.

FIN DEL FLASH BACK

- Si, eso, buenos días…- entramos juntos al bloque de oficinas.- ¿Qué haces aquí?
- Pasar mis vacaciones…- digo sonriendo.
- No, venga Herms… ayer antes de irte te pedí que me hicieras unos informes que sólo te ocupaban media hora de tus queridísimas vacaciones y me diste uno de tus famosos discursos…
- Dale al botón.- Estamos dentro del ascensor como dos tontos sin que Draco le haya dado al botón. – Ginny invitó ayer por la noche a su cita…
- ¿Y quien era él?
- Harry…- Callamos.- Me pidieron que fuera con ellos a comer, pero dije que no…
- … Poniendo como excusa tu trabajo.- Me terminó la frase, como siempre que puede.
- Si.- Me dirigí a mi despacho.
- Herms, hoy tienes una comida…
- Lo dudo, hoy tienes una reunión con el señor Gryndel.
- Pues… una cena…
- He quedado con tu ya sabes quien.
- Pues, no se… llámame o mejor, ya te llamo yo.- Cerré la puerta del despacho. Este no es muy grande. En cuanto entras ves la mesa con un ordenador una impresora y un sitio para escribir, detrás mío (de la mesa) tengo una hiper-ventana. Al lado derecho (tal y como entras) hay un armario empotrado donde guardo los documentos y algunas cosas más y delante de este, en la pared contraria un sofá de dos plazas.
Me dirijo al armario y lo abro con un alohomora. Saco unos papales que necesito y me siento en el sofá para leérmelos (dejando ahí tirado el bolso). A mitad del documento, me doy cuanta que necesito el ordenador por lo que me levanto y lo enciendo, sin dejar de leer el escrito. Cuando ya esta encendido, me siento en mi silla y empiezo a teclear.
‘Bip-Bip’ Me levanto aún mirando la pantalla hasta que acabo de leer la frase que acabo de escribir y me voy a por mi bolso, donde esta el móvil que acaba de sonarme.
“Tiene un mensaje no leído” le doy al botón “OK” y llego a la pantalla del texto:
“Ginny móvil
Hola! Estoy en la Madriguera. Cuando acabes vente.”
Miro la hora. Las 13.30h.… No me di cuenta… Imprimo el documento mientras grabo lo escrito en un disquete para poder terminar en casa el trabajo. Mientras, aprovecho y como un par de golosinas, ya no me dará tiempo ni a comer…
‘Ring-Ring’ cojo el teléfono. Siempre me pasa lo mismo estoy para irme y suena el madito teléfono…
- ¿Si?
- ¿Hermione?
- Yo misma…
- Soy Fred.
- ¡Ah! Hola, ¿Dime, qué quieres?
- Te llamé a casa, pero no estabas y supuse que estarías aquí… ¿Oye, vas a ir a la Madriguera?
- Aja…- Mientras hablo por el teléfono, apago el ordenador y grapo los documentos impresos.
- ¿Me harías un grandísimo favor?
- Dime…
- Pásame a buscar… Es que George se llevó el coche para una reunión y… – después de acabar Hogwarts, los gemelos hicieron su sueño realidad: una tienda de bromas… cuando entré en la empresa de Draco, ellos estaban negociando con la empresa y al saber que yo estaba me pidieron que fuera yo quien les atendiese (Draco aceptó) con lo que son mis clientes preferidos…- me dejó tirado. Dice que irá directamente a la Madriguera y que tú me podrías llevar…
- Si, tranquilo, voy para allá. En… diez minutos estoy.
- Gracias Herms…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- Entra.- Desde dentro del coche le abro la puerta a Fred.- ¿Qué tal?
- Bien, tirado…
- No, si ya…- vamos de camino a la Madriguera hablando de varios temas en general, sin concretar.

- Llegamos.- Aparco y salimos del coche.
- ¡¡Tito Fred!!- De la casa llega corriendo una niña pelirroja con dos coletas y se lanza a los brazos de Fred. Es la hija de Charlie, tiene 7 años y también es bruja, es muy simpática, la conocí el día del bautizo de su primo, Adrián.
- Hola princesa ¿Qué tal?
- Bien… ¿Quién es ella?
- Vaya, ¿ya no me recuerdas? – Niega con la cabeza, con lo que las dos coletas que lleva golpean la cara de Fred, que no se queja pero pone caras raras. – Soy Hermione…
- Antes no eras así…
- ¿Te refieres a mi pelo?
- Si, ahora está más bonito.
- Gracias.
Vamos entrando. En la puerta se acumulan cabezas de todos los tamaños de color pelirrojo.
- ¡Hola! – Fred es el primero en entrar y deja a Emily en el suelo, pero en ese momento, Adrián, se le tira encima (tiene ya un año para dos), es el más pequeño, pero no por mucho tiempo, ya que la mujer de Percy esta en estado.
- Hola. – Saludo a los Weasley’s en general (están todos menos Ron) y me doy cuenta de que no están solo los Weasley’s sino que también esta Harry.
Todos se ponen ha hablar y los más pequeños quedan olvidados. Me acercó a ellos y me pongo a jugar (no me apetece hablar con el resto). Los peques y yo acabamos yendo al jardín y mi camisa blanca deja de ser blanca…

- Emily, Adrián, entrad. – Molly los llama desde la puerta del jardín.
- Nooo…
- Estamos con Hedmione – Dice Adrián mientras se agarra a mi camisa y me hace caer de espaldas. Con lo que todos nos reímos, menos Molly.
- ¡Venga! – Los pequeños hacen mala cara.
- Otro día jugamos más ¿vale? – Los dos asienten y entran corriendo, dan un beso a su abuela y entran a lavarse. Yo me miro la escena sentada en el suelo.
Me levanto y voy a por mi bolso.
- Joder… como te han dejado…- Dice Fred al verme entrar.
- Ya, pero da igual…
- Espera que te traigo algo limpio…
- No, no hará falta, Molly, de veras… – ‘Bip-Bip’ el teléfono. – ¿Si? ¿Diga?- no me dio tiempo a ver de quien era el numero…
- Hermione, soy yo, tu madre…- se la oía alterada. – Estoy en el Hospital, tu padre… ha tenido otro ataque y…
- Voy para allá.
Salgo corriendo despidiéndome sin dar muchas explicaciones (creo que solo dije “tengo prisa, adiós…”). Me monto en el coche y voy en dirección al hospital.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- Mama…- Cuando me ve, sonríe y me abraza. – ¿Cómo esta?
- No… no sé nada…- Se desmorona y empieza a llorar en mi hombro. No la había visto así nunca. “Esto no acabará bien” me digo a mi misma.
Pasan unos minutos así y veo parase un médico delante nuestro.
- Perdonen… ¿señora Granger? – Mi madre voltea con lágrimas en los ojos.
- Yo… yo misma.
- Su, su marido… el ataque ha sido muy fuerte y no hemos llegado a tiempo… lo… lo siento.- Mi madre ahoga un grito y yo quedo en pleno shock (no me lo creo). Ella vuelve a llorar en mi hombro, le acaricio la espalda, para clamarla. Nos lleva a una sala, para poder estar más tranquilas.
‘Bip-Bip’ mi móvil empieza a sonar.
- Mama, espera… – le doy al botón para descolgar.- ¿Si?
- ¿Hermione?
- Hola, George…
- ¿Dónde estas?
- En el hospital… mi padre…- mierda se me corta la voz…
- Espera voy para allá…
- ¡No!- lo corto. – No vengas. Esta noche me quedaré en casa de mi madre… ¿podrías… podrías avisar a Ginny, por favor?
- Er… claro…Nos vemos…- Digo que si y cuelgo. Voy donde mi madre y la llevo al coche, luego vuelvo a entrar y busco al doctor con el que hemos hablado.
- ¿Por favor, me podría decir que tengo que hacer ahora?
- Si, sólo rellene estos papeles. – Asiento y escribo lo más rápido posible, Mañana lo enterraremos y ya esta… mi madre sufrirá lo menos posible, al menos por mi parte…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Mi madre se quedó dormida hace un rato, llorando. Yo por mi parte, aun no me creo que esto haya pasado… Me quedo en la puerta de mi antigua habitación… la toco, pero no la empujo, ahí hay muchos recuerdos de mi padre, de Ron, de Harry, de Hogwarts… No, no es el momento aun. Vuelvo al comedor y me quedo sentada en el sofá mirando la chimenea…
‘Ring-Ring’ el teléfono suena y me saca de mis pensamientos.
- ¿Diga?
- ¿Hermione? Soy Ginny.
- Si, yo misma.
- George me ha dicho que…
- Ginny mi padre a muerto – lo digo fríamente, salió así, sin más…- Mañana lo enterraremos, avisa a los otros para que vayan, si pueden… y si no te importa llama también a Draco, el teléfono esta en la agenda de casa…
- Lo… lo siento…- Dice sinceramente…
- Hazlo, mañana nos vemos…
- Si. ¿Necesitas algo?
- Vale. No, gracias. Nos vemos.
- Adiós…
Pasa un buen rato más hasta que decido tomarme un café con unos bollos (casi no he comido hoy).

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- Mione… Hermione…- Alguien me zambalea y me acaricia. – Hermione hija…- me desperezo y veo a mi madre.
- Hola.- Le sonrió y bostezo restregándome los ojos.- ¿Cómo estas?
- Bueno… será cuestión de acostumbrarse…
- Sabes que si necesitas algo…
- Si, ya sé…- la abrazo y me pongo ha hacer el desayuno. Ayer me quede dormida en la mesa de la cocina.
- Mama… llamé a Ginny, bueno, me llamo ella y le pedí que avisará al resto… sólo me queda avisar a la tía…
- Hermione, tu ya has hecho suficiente… ahora ve a casa y nos vemos luego en el entierro, ¿quieres?- Me dice sonriendo. Almorzamos juntas y calladas. Antes de irme la miré y me aseguro de que estaba bien.
No muy convencida cojo el coche y me voy para casa, pero tres manzanas antes de llegar a ella giro a la derecha en dirección la Mansión Malfoy (ahora sólo vive Draco, sus padres murieron junto a su Lord y él no esta con nadie). Supongo que si giro en dirección a su casa es que necesito hablar con él…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Toco el timbre. Me abre su elfo doméstico, Todd, y me hace pasar (ya me conoce) y va avisar a Draco sin que yo le diga nada. El elfo vuelve y me hace pasar a una sala. Me siento en el sofá que esta frente la chimenea que tiene un cuadro de un paisaje muy grande… quedo dentro de mis pensamientos…
- ¿Hermione? – Draco me saca de mis pensamientos.
- Hola…- Me sonríe.
- Hola…- Me levanto del sofá, voy para él y le abrazo…
- Tranquila… Ginny me llamó…
- No… no es eso…- Me despego de él.- No he llorado… no lo echo de menos y…
- Shh… Tranquila…- Me abraza de nuevo.- Cuando lo necesites será cuando lo eches de menos y quizás será cuando lloraras…
El silencio nos envuelve. Nos sentamos en el sofa. Ya estoy más tranquila (creo).
- Siento haber venido sin avisar y a estas horas…- Sólo son las 9.00h. – Pero… creo que necesitaba habla contigo…- Él lleva una bata y debajo el pijama.
- Tranquila… Ginny me dijo que si querías algo serias tú quien vendrías…
- Si…
- Deberías pasar por casa a cambiarte…- Dice mirando mi camisa…
- Si…- Sonrío al recordar a Emily y a Adrián jugando conmigo ayer…- Gracias, Draco.
- No hay de qué…- Me besa la frente.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Cuando llego, Ginny sigue durmiendo, debe ser ya las 9.30. Me ducho y me pongo unos pantalones negros acampanados y una camisa granate de manga corta. Me vuelvo a alisar el pelo, como ayer, y me hago una cola alta.
Bajo a la cocina y me preparo un café
- Hola…- Harry ha vuelto a pasar la noche aquí, pero creo que esta vez, solo, ha dormido.
- Buenos días… – miro mi taza.- ¿quieres? – digo morándole mi café.
- Si, por favor…- le sirvo y se pone leche.- Herms… siento lo de tu padre…
- Gracias…
- Si necesitas algo…
- No.- Dejo la taza en el lavaplatos y apunto que falta leche, que hay que comprar.
- Buenos Días…- dice Ginny bastante más despierta que de costumbre.
- Hola – saludamos los dos a la vez.
- Ginny voy a ir primero a l oficina y luego al cementerio…
- ¡No! – Dice cortante.- Tu no vas a tu oficina. Hoy no. Además dijiste que cogerías vacaciones…
- Ginny… estoy de vacaciones… además voy porque es donde mi padre quiso que se guardara el testamento…
- Aps…
- Me voy.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Después del entierro y de la incineración cada uno ha ido a su casa. Yo me he quedado un rato con mama, hasta que me ha convencido de que estaba bien. Y me ha enviado a casa. Una vez ahí (estaba sola, puesto que Harry y Ginny han ido a la Madriguera), me he metido en Internet… pero no me han contestado mis e-mails o mis aportaciones a los forums a los que acostumbro a escribir…
Abro una página de Word y empiezo a escribir una pequeña historia que se me ocurre y me recuerda a papa…

- ¿Hermione? – Alguien tocó la puerta pero tal y como he hecho cuando ha sonado el móvil o el teléfono, no le he hecho caso.
- ¿Herms? – Si antes me había llamado la voz de Harry esta es la de Ginny.
- ¿Hermione, dónde estas?- Ginny dio en la puerta correcta. – ¡Hermione! Llevamos un buen rato llamándote…
- Ya lo sé… – dio sin dejar de escribir.
- ¿Por qué no contestabas, entonces? – Levanto los hombros.- ¿Estás bien?- pregunta preocupada. Yo mientras cierro el ordenador, guardando el documento.
- Si. Voy a dar una vuelta, no estaré para cenar…
- Pe… pero…- Cierro la puerta del estudio y bajo las escaleras.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Entro en la tienda de los gemelos y busco con la mirada a George. A estas hora sólo esta él…
- ¡Hola!- alguien me saluda por detrás. Al voltearme veo la cara sonriente de Emily.
- Hola cielo… ¿Qué tal?
- Bien ¿y tu?
- También…
- ¿Hermione… es cierto que ya no vas a ver más a tu papa? – dice con cara de pena.
- ¡Emily Judith Weasley!- Charlie entra bastante enfadado por la puerta.- ¿Se puede saber qué hace aquí? Dijimos que hoy no entraríamos…
- He entrado para ver a Hermione…- Charlie levanta la cabeza y me ve.
- ¡Ops! Hermione… Lamento lo de tu padre.- Dice y luego me abraza.
- No, nada… sabíamos que podría pasar…
- ¿Entonces… entonces es cierto? – Dice Emily con ojos vidriosos.
- Si, pero hay un sitio de donde no se podrá ir nunca y siempre lo poder ver…- digo agachándome para verle directamente los ojos verdes.
- ¿Cual?
- Este…- digo acogiéndole la mano y llevándola a mi corazón.
- ¿Y esta ahí?- yo asiento.- ¿Y yo, estoy?
- Claro que si…- Me levanto con ella en brazos puesto que me ha abrazado.- ¿Charlie, te importaría que me quedara con ella o tienes que hacer algo importante?
- No, mejor ¿Pero estás segura?
- Si.
- Emily pórtate bien y cuida de Hermione, ¿si? – dice dándole un beso en la frente.
- Oye que me sé cuidar sola…- protesto sonriendo.
- ¡¡SI!!- Emily esta más feliz que yo de tenerla conmigo. Estar con ella me animará.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Me la llevo al parque y jugamos un buen rato y, luego nos vamos a ver una peli muggle. Parece que se lo pasa bien (yo también).
- ¿Te parece que vayamos cenar pizza? – Digo al salir del cine.
- ¡¡Si!! – Vamos hacia un restaurante italiano.- Sabes… eres muy simpática… me gustaría que fueras mi tía…
- Si quieres, puedes llamarme tía… o como quieras…
- ¿Puedo?
- Claro…
Entramos en el restaurante y pedimos una pizza para las dos y de postre Emily se pide un helado y yo un café.
Vamos hacia el coche y la llevo a casa. En el viaje se duerme. La cojo en brazos y la tapo con una chaqueta que siempre llevo en el coche, por si a caso.
Llamo al timbre como puedo.
- Hola…siento haber tardado tanto…
- Hola, nada.- Dice Charlie que es quien me ha abierto.
- Se quedó dormida en el coche…- Charlie me la coge y la sube a su cuarto. Judith, su madre, me hace pasar.- Ya ha cenado y muy bien.
- ¿Cómo estas?
- Bien, estar con ella me ha ayudado…
Charlie baja.
- Hermione, lo siento pero se ha pegado a tu chaqueta como una lapa y no se la he podido sacar…
- No importa…
- Quédate un rato…
- No gracias Judith. Me voy, estoy cansada.
- Bueno, pues buenas noches. Gracias por todo…
- Cuando nos veamos te traemos la chaqueta…
- Vale… Darle las gracias a Emily y decidle que me ha cuidado muy bien…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Cuando llegué a casa, Ginny y Harry se habían quedado dormidos en el sofá abrazados y con la televisión encendida… Cogí una manta que hay en el comedor para estos casos y los tapé.
Ahora estoy en la cama dando vueltas a lo de mi padre… y al libro… Quizás si que lo echo de menos pero… no es igual que otras veces… cuando se iba de pequeña, por cosas de trabajo… para dar alguna conferencia o algo… durante esa semana pasaba algo interesante… entonces para que cuando viniera lo supiera me lo apuntaba… lo que pasa es que ahora ya no lo podrá saber…Vale, ya esta… ahora me doy cuenta de que si… lo he perdido… y estoy llorando…

Navegador capítolsCAPITULO 2: la llamada

Comenta!

Atenció: El moderador de comentaris està activat, per tant, pot ser que el vostre comentari es retrassi. No tornis a enviar el teu comentari.