CAPITULO 2: la llamada

març 30th, 2008 by Taeko
This entry is part 2 of 4 in the series LO QUE PUEDE LLEGAR HA HACER UN LIBRO

 - ¿Hermione? – alguien la llamaba.- ¿Hermione, estas ahí? – Abro los ojos. Estoy en la cama, con la ropa de ayer, aun puesta…- ¿Hermione? Si estas ahí ábreme… por favor…- Ginny está empezando a perder la paciencia si no la perdió ya. Me incorporo y veo que la puerta esta trabada con una silla… Se debe haber caído.
Me levanto y la saco antes de que Ginny me tire la puerta.
- Dime…
- Iba a tirar la puerta… – Me lo temía – ¿Cómo estas? ¿Por qué no me abrías?
- Estaba durmiendo…
- ¡¡¿A estas horas?!! – No sé qué hora es pero seguro que Ginny me hace el favor y me lo dice.- Es la una de la tarde. – Ups. Creo que mi cara lo dice todo. – Te ha llamado Mal… digo… Draco – aun le cuesta aceptar que somos amigos, que es mi jefe y que lo a de llamarle por su nombre…- Como tres o cuatro veces… ahora esta al teléfono…- Salgo corriendo sin dejar que Ginny termine la frase. Bajo las escaleras y me como a Harry. Entro en la cocina (y de que me trago una silla mal puesta)

- Hola… siento que me hayas tenido que llamar tantas veces…
- Hola, no tranquila. ¿Cómo estas?
- Estoy…
- ¿Qué haces esta tarde?
- De momento comer, luego… no tengo planes.
- Pues yo te organizo… El señor Hans, el del parque de atracciones, me ha dado dos entradas. Vete con George… dice que esta noche empieza un nuevo espectáculo nocturno que quiere que veamos…
- Gracias. Lo llamo ahora y te digo algo.
- Está bien. Adiós.
- Adiós.
Vuelvo a mi habitación y me encuentro, en mi cama, a Ginny y a Harry pegándose el lote y de que manera…
- Ejem, ejem… ya sé que mi cama os atrae mucho y es muy cómoda para hacer ciertas cosas, pero… es MI cama y no la dejo a menos que sea cobrando… – Se me quedan mirando con una cara indescriptible. Me los quedo mirando y me entra la risa, con lo que ellos se quedan más alucinados, pero ríen conmigo.
- Veo que estas mejor…- dice Harry cuando consigo parar.
- Siento haberte comido antes…
- Nada.
- Me ducho y preparo la comida.
- ¡Ah, no! Me puedes envenenar a mí pero no a Harry…- Ginny mira a Harry que no entiende nada.- Es que es peor que Akane Tendo de Ranma ½ y cada vez que cocina parece que quiere matar a alguien…
- Es porque no me pongo…
- Si, si… ya, ya… lo que tu digas…- Ginny se va de mi cuarto arrastrando a Harry.
Lo que dice Ginny de la comida, pues la verdad es que si no me sale bien, pero porque no he tenido ningún interés en hacerlo bien. Lo que si se me da bien son los pasteles, las galletas… en fin, la repostería y de eso Ginny se aprovecha. Así que ella hace las comidas, generalmente, y yo todo lo que es repostería.
Cojo un pantalón rojo acampanado, un top blanco que deja ver mi ombligo, la ropa interior y mi móvil.
Me meto en el baño y mientras dejo caer el agua (así se me oye menos) llamo a George.
- ¿Si? – No debe haber visto mi número…
- ¿George? Soy Hermione…
- Hola, ¿cómo estas?
- Bien, ¿y tu?
- Mal…
- ¿Mal? – ¡¡¡Alarma!!!
- Si, porque ayer no pude estar contigo…
- Pues… te doy la oportunidad de estar esta tarde…
- ¿Si? ¿Dónde? ¿Cuándo?
- En el parque de atracciones a las… no sé, ¿te parece a las 17.00?
- Mmm… tendré que pedirle a Fred que me sustituya, pero…- añade rapidísimamente.- Me debe una y tú eres más importante…
- Te quiero…
- Y yo…
- Voy a llamar a Draco para que me de las entradas… es que nos las han dado en la empresa para ver no se que espectáculo nocturno…
- Ah.
- Nos vemos en la entrada.
Me ducho, me visto y esta vez me dejo el pelo ondulado (con espuma muggle). Me hago la raya de los ojos y me pongo brillo en los labios.
Bajo las escaleras y me siento en la mesa que Harry ha puesto. Él está sentado enfrente de mí. Al poco Ginny trae una ensalada de pasta y una salsa para acompañar.
Luego de comer llamo a Draco y me dice que me deja las entradas en la entrada del edificio.

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Aparco el Beatle y busco en la entrada a George.
Lo veo. Va con unos téjanos de estos que parecen desgastados y una camiseta.
- ¡Hola! – beso sus labios.
- Hola, ¿Qué tal?
- ¿Bien, y tu?
- También…
- ¿Te ha dicho algo Fred? – digo mientras vamos hacia dentro del parque.
- No, solo preguntó.- Al ver mi cara continua.- Y le dije que me había salido un imprevisto…
- ¿No preguntará más?
- No, no creo. Si no ya me inventaré algo.

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Luego de pasar la tarde en distintas atracciones y de haber cenado, nos hemos ido hacia la noria (de chiquita siempre veía parejas subir a la noria y obligaba a mis padres a subir. Yo me quedaba con una nube de azúcar, en la entrada de la noria, esperándolos).
- George, abrázame…- Me ha cogido por la cintura y yo le he besado.
- Mira Mione…- me enseña la vista. Se ve Londres con todo de lucecitas… es muy chulo.

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Después de ver el espectáculo, un ‘teatro’ con fuego, equilibristas, interpretes, petardos (muy entretenido), he tenido que ir ha hablar con el señor Hans (este trozo es un royo…). En ese rato he tenido que dejar a George… y ahora no lo veo.
- ¡¡Hermione!!- me giro hacia donde viene la voz.
George esta delante de la noria, de nuevo, con un algodón de azúcar rosa. Me acerco.
- No te veía
- Jejeje… ¿Quieres? Está muy rico… es algodón de azúcar…
- Gracias…- digo tomando un poco.
- Desde que estoy contigo, -hemos empezado a andar – he conocido muchas cosas muggles de las que no tenia ni idea de su existencia…
- ¿Te arrepientes?
- No… pero mira que los muggles son complicados…
- Quizás…
El algodón se acaba, pero no las caricias y los besos.
Entramos en mi coche puesto que George vino en taxi… acabamos yendo a su casa que la comparte con Fred (que esta noche estará en casa de su novia) y entre besos y caricias acabamos en su habitación…
Le saco la camisa, mientras él hace lo mismo con mi top. Empieza a besarme por el cuello y, lentamente, me lleva hacia la cama. Más besos y más caricias hacen que ni él ni yo llevemos pantalones (ni yo, el sujetador…)
- ¿Herms…- beso – estas…- beso – segura –beso – de que quieres – beso- continuar?
Me medio incorporo (por lo que se acaban los besos, pero no las caricias de George), lo miro a los ojos, se que si le dijera que no aceptaría pero, tengo ganas de hacerlo. De esta manera lo beso apasionadamente y le saco los boxers para que vea que si quiero. Él también continúa…

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- Herms, cariño… – Alguien me llama, pero me gustan los mimos que me hacen.- Mione…- ahora me dan besitos… no quiero despertarme, pero lo hago…
- Hola…- veo los ojos marrones de George.
- Hola… ¿Cómo has dormido? – me besa.
- Bien…- digo desperezándome. – ¿Y tu?
- Contigo, de maravilla…- Nos besamos y mientras las lenguas lucha por ganar espacio en la boca del otro, nos abrazamos. – Hoy es sábado…- dice mientras se despega de mi, no mucho…- te parece si vamos…- “Ring-Ring”- espera, voy…- dice con mala cara…- ¿Si?… Ah, Hola… Si, si, Tranquilo… Voy en seguida…- cuelga y me mira.- Lo siento, lo que iba a proponerte tendrá que ser aplazado.
- ¿Por?
- Charlie y Judith… les salió un imprevisto y necesitan que me quede con Emily, que no encuentran a mis padres…
- No, tranquilo.
- Lo siento…- me besa y me levanto. Me visto y voy para casa. George, mientras se ha ido con polvos Flu.

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Vuelvo a casa (no hay nadie) y mientras abro el ordenador (ya me he duchado y puesto ropa de estar por casa, es decir, una camiseta de tirantes y un pantalón corto azul marino), llamo a Draco para comentarle el espectáculo.
Después hago el trabajo que me traje del despacho. Lo acabo y me voy a comer.
Por la tarde, voy al ‘despacho’del segundo piso y cojo el libro de la biblioteca y lo bajo al salón, para leerlo sentada en el sofá (es más cómodo).
Empiezo a leer.
“Ding-Dong” llaman a la puerta. “Ginny se dejó de nuevo las llaves…” pienso resignada levantándome e yendo hacia la puerta.
- ¡Tita Herms!- no me da tiempo a nada y ya tengo a Emily colgada del cuello… la cojo bien no sea caso que se me caiga.
- Hola pequeño monstruito…- me da un beso sonoro.
- Hola, Hermione…- dice George en la puerta.
- Pasad, no os quedéis aquí… ¿Qué hacéis aquí?
- Emily quería verte…
- Y George dijo que sabia donde vivías y me trajo…- dice con una sonrisa de oreja a oreja.
- ¿Estabas haciendo algo importante? – dice George, vamos hacia la sala de estar.
- No, sólo leía.
- “Seres mágicos y creencias mitológicas”- Emily lee el titulo del libro.- Me lo leí la semana pasada… es interesante…
- ¿Qué tu te lo has leído? – ¿tiene 7 años y se leyó ese tocho de libro?
- Si…
- Y como tú se ha leído la historia de Hogwarts un par de veces…- dice George sentándose en un sofá.
- ¿Si? ¿Y que más te gusta leer? – digo emocionada, con conozco nadie que se haya leído ese libro (ahora ya si).
- No sé… Cualquier cosa que este bien, sea interesante y este bien escrita…

Sobre las ocho, Emily y George se han ido con polvos Flu a casa de Emily. He estado hablando con ella de distintos libros mientras George casi se nos duerme…
Cuando se han ido, me he metido en Internet y he mirado mi e-mail.
“Tiene un mensaje sin leer”
“De: fdlander@cat.com”
Para: H.G.
Asunto: El derecho de los elfos

Señorita HG estoy de acuerdo con usted, en que los Seres tienen que tener unos derechos y unos deberes, pero no en que los Elfos Domésticos sean Seres. Por lo tanto, difiero en que tales seres puedan tener derechos.
ATT:
fdlander”

- Como se nota que no te has leído lo que el Ministerio considera Ser y lo que considera Bestia…- suspiro mientras le doy al botón de responder.

“De: H.G.
Para: fdlander@cat.com
Asunto: RE: El derecho de los elfos Señor fdlander, si usted se hubiera leído lo que el Ministerio de Magia considera SER y lo que considera BESTIA, se daría usted cuanta en que ha caído en un error.
El Ministerio de Magia, considera Ser <<a todos aquellos seres que puedan comprender y respetar las leyes del mundo mágico. Por el contrario, serán llamados Bestias>>.
Espero haberle aclarado la diferencia entre Ser y Bestia y que me responda de nuevo.
ATT:
HG ”.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- Harry…- Luego de cenar nos hemos puesto a ver una peli muggle llamada “la boda de mi mejor amigo’’ y Ginny se quedó dormida con Harry abrazándola (yo estoy en el otro sillón).- ¿Cómo es que regresaste?
- Eh… bueno, echaba de menos Londres…
- ¿Y lo de Ginny?
- Me carteaba con ella y cuando vine, pues…
- Resumiendo: os visteis de nuevo, os besasteis y la cena solo fue la excusa para todo lo de más…
- Eh… si…- dice un poco sonrojado.
La película da su fin.
- Será mejor que la lleves a dormir.
- Si.
- O sino, despiértala.
- No, ya veremos…
- Buenas noches… – Subo a mi cuarto, me pongo el pijama y me meto en la cama. Antes de dormir, leo el libro.

Se me acaba el libro, pero sigo sin sueño… miro la hora, las 2.30h… “puff… no tengo sueño…” me levanto y me voy hacia el ordenador. Lo enciendo y abro el documento de Word en el que había empezado a escribir esa ‘historia’. “este relato, a creciendo… y cada vez que escribo algo más me siento mejor…”

. .-.-.-.-.-.-.-.-.-

“Ring-Ring” Me levanto de golpe y cojo el teléfono.
- ¿Si? – me dormí en el ordenador.
- …
- ¿Diga? – silencio. La verdad es que solo oigo la respiración de la persona que ha llamados, pero no habla…- ¿Eo, hay alguien? – Silencio.- Colgaré, ¿eh? – silencio… y como he dicho, cuelgo.

Bajo a la cocina y preparo el desayuno… al poco baja Ginny con cara de dormida.
- Hooola – dice en medio de un bostezo. -¿Quién llamó?- Dice restregándose los ojos. Le paso el café antes de que se me duerma.
- No sé… ¿Te despertó?
- Si, me despertó…- bebe café y de pronto para de golpe, parece que se a despertado de un susto…- ¡¿Cómo que no sabes quien ha llamado?!
- Esto… si – Me asusto, pensaba que era más grabe.- Le oía respirar, pero no contestaba…- Harry entra por la puerta y se sienta en una silla de por ahí.- Buenos días
- Hola
- Café
- Con leche…- le doy la taza a Ginny que esta más cerca y se lo da.- Gracias.
- No hay de qué. ¿Que pensáis hacer hoy?
- Pues, no se…
- Ginny esta noche no creo que venga por casa…
- ¿Y eso?
- Llamaré a Draco, me debe una cena y quiero ir a ver a mi madre…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

“Mierda… ya llego tarde”. Al salir de casa, llamó George (al móvil) y me entretuve y, ahora, no veo a Draco. Supongo que habrá entrado al restaurante.
- Señorita, ¿Su nombre?
- Eh… perdone, ¿esta Draco Malfoy?- el hombre de cabello grisáceo y frac asiente. Parece tener ya unos cincuenta y tantos largos y tiene los ojos verdes, seguro que de joven estaba bien…
- ¿El señor Malfoy? Si, así usted es la señorita Hermione Granger… si hace el favor de seguirme. – Pasamos unas cuantas mesas y veo a Draco sentado en una mesa mirando una agenda pequeñita negra.
- Hola…
- Hola Hemrs…
- Siento haber hecho tarde…
- Tranquila. Pero a cambio de tu retraso, he pedido por ti… – Draco se ha gastado las pelas… no se porque le ha dado que cuando quedamos nos vamos a restaurantes de estos…

Pasamos la comida (Draco ha escogido muy bien) charlando de distintos temas, incluso hablamos de Harry y Ginny y de George y yo…
- Bueno, y tu que… ¿cuando te buscas pareja? – digo ya con el café delante.
- Pues… cuando quiera…- dice con una sonrisa picara.
- ¿No hay nadie que te guste?
- Si…
- Pero…- me mira con cara de “y a que viene ese pero” – ese si va seguido de un pero, ya veras…
- Si, lo va… pero ese pero se queda conmigo…
- Anda, Draco, no seas malo…- pongo carita de cordero degollado…
- No…
- Pero…
- Pero nada.
- Está bien…- Me resigno. Recuerdo la llamada de esta mañana y si era él… lo dudo…- Oye… esta mañana… no habrás llamado a casa…
- No… ¿Por?
- Por nada… es que ha llamado alguien, pero no me ha contestado. Le oía respirar pero no contestaba… ¿Qué raro, verdad? – Draco asiente.
Nos quedamos hablando un rato más y decidimos ir a su casa… le digo que quiero dejarles la casa a la feliz pareja y que iré a casa de mi madre a dormir, pero me dice que no… así que me quedo en su casa.
Estoy en la cama cuando un “Bip-Bip” me anuncia un mensaje al móvil. Voy en su búsqueda.
“Ginny móvil
Mañana llámame.”

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Me despierto y en la mesita veo una nota de Draco.

“Buenos días.
Espero que hayas dormido bien. Me he ido a la oficina, a diferencia de otras, no tengo vacaciones…
Si necesitas algo, dile a Todd.
Draco”

Es cierto… él trabaja… me levanto y me visto. Bajo y veo a Todd. Me conduce al comedor y veo que esta el desayuno puesto… como.
- ¿Todd, me podrías dejar el teléfono? – el elfo asiente y me trae un aparato. Marco el número de casa.- ¿Ginny? ¿Soy Herms, dime que querías?
- Ah, hola… Esto… ayer por la noche llamó Ron… – Me quedo blanca…- Sé que no debería saber el número, pero se ve que Harry le dio y… ¿Herms? ¿Hermione, me escuchas? ¿Hermione? – Si tener mucha idea de lo que hago cuelgo el teléfono…
No muevo ni un músculo… por mi cabeza pasan miles y miles de pensamientos, de recuerdos de sensaciones…
- ¿Por qué? ¿Por qué todo esto? Es solo una persona…- susurro casi más para mí que para la sala…

Navegador capítolsCAPITULO 1: la muerte de papáCAPITULO 3: ¿Cuantos Weasley’s he perdido?

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