CAPITULO 3: ¿Cuantos Weasley’s he perdido?

abril 5th, 2008 by Taeko
This entry is part 3 of 4 in the series LO QUE PUEDE LLEGAR HA HACER UN LIBRO

Ya han pasado tres semanas desde que me enteré de que Ron sabía el teléfono de casa… Por si a caso, no cojo el teléfono, a no ser que esté sola… Parezco una paranoica, lo sé, pero… Hay muchas cosas que el tiempo cura y esta… digamos… que aun no lo ha hecho…
Durante estas tres semanas el relato de Word ha ido creciendo y casi ha dado su fin… bueno, en realidad, acaba de darlo.
- Y… “Fin”- No sé ni siquiera porque lo empecé, bueno, si… porque me hacia sentir bien y todo eso, pero… quiero decir… No se porque, lo continué. Si me lo miro me doy cuanta que hay personajes que están relacionados en mi realidad… que existen… aunque hay dos que no se si de verdad existen… pero… no me molestare en averiguar si existen…
Guardaré el documento en el ordenador y en un disquete… De repente la puerta se abre… “¡Ginny te dije que quería estar sola!” (Hace tres semanas que no salgo… son mis vacaciones, pero estoy bien sin salir, sin ver a nadie… ni siquiera a George ni a Draco…) La puerta se sigue abriendo y entra la pelirroja con dos coletas que más adoro.
- ¿Tita Hemrs?- la chica entra y se queda en la puerta, no sé si por miedo a pasar o por miedo a… no sé…
- ¡Emily!- Le sonrío.- ¿Qué haces tu aquí?- sigue sin moverse. – Anda, ven…- Se acerca, me abraza y me da un beso.
- ¿Cómo estas? ¿Por qué no me has venido a ver? Yo… aun tengo tu chaqueta…- se queda cabizbaja.
- Emily… estoy bien… solo… solo que…- me mira a los ojos.- Tu tía es una tonta…- No puedo creer que me haya estado escondiendo por una llamada, y menos aun que, una chiquita de 7 años me haya hecho ver en el error que he caído… La abrazo de nuevo.
- ¿De verdad estas bien? – Asiento.- Sabes he venido con el tito George… esta abajo con la tía Ginny y Harry…
- Tendré que ir a saludarle, ¿no crees?- la pelirroja asiente. Veo que mira el ordenador.- ¿Te gusta?
- Si, en casa tenemos uno.
- Si quieres puedes jugar a algo… pero no toques lo que hay abierto- es decir mi documento.- ¿Si?- la pelirroja asiente.- Ahora subo.

Bajo y veo a Ginny, George y Harry hablando de algo que les preocupa.
- Hola…- digo bajando las escaleras.
- Vaya, te has decidido a salir del despacho y no es la hora de comer…- dice Harry un tanto preocupado.
- Eh… si… bueno, digamos que Emily parece mi ángel de la guarda… – le doy dos besos a George.
- ¿A qué te refieres? – dice Ginny.
- Bueno digamos que ella siempre encuentra la manera de animarme…
- Por cierto, ¿dónde esta?- pregunta George.
- Arriba, en el ordenador.
- Le encanta ese aparato…- dice George con una sonrisa.
- Vaya…- voy a buscarla.

Subo de nuevo y… encuentro a Emily muy concentrada. Me pongo detrás de ella.
- ¿Qué lees? – la chica se asusta.
- El libro… – “¿Que libro?” Me amorro a la pantalla del ordenador y veo que es el documento que yo he escrito.
- ¡¡¿Se puede saber quien te ha dado permiso para leerlo?!! – Emily se asusta y se aparta de mí como puede… – ¡¡¿No te dije que no tocaras nada?!!- Por la puerta aparecen George, Ginny y Harry alarmados…
- Hermione, ¿Qué pasa? – me los miro y luego miro a la niña, esta muy asustada… Cierro el documento ya guardado.
Me acerco a la salida y los aparto. Me voy a mi cuarto y sólo se oye un portazo, el mío.

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“Toc-Toc” Alguien toca con los nudillos mi puerta. Decido no decir nada…
- Hermione, me da igual lo que quieras, pienso entrar y si no me abres tiro la puerta…- Ginny esta detrás de la puerta de madera… Decido levantarme de la cama y abrir lo suficiente como para que me vea la cara pero que no entre.
- No hay nada que hablar…- Ginny hace cara de enfadada.
- ¡Oh, Si! ¡Si que hay que hablar! ¡Y te guste o no será ahora!- Y se mete en mi habitación. – ¡¿tu estás tonta o que te pasa?!- dice mirándome a los ojos.- ¡Es una cría de 7 años! ¡Se ha ido llorando!
- ¡Por lo visto la niña lee mucho pero no entiende la palabra intimidad!
- ¡Hermione, por Merlín! ¡¿A caso le has dicho que no podía leerlo?! ¡¿A caso no le has dejado el ordenador?!- Ginny y yo cada vez chillamos más…
- ¡¡Tu que entenderías si te dijeran no toques el documento!!
- ¡¡Hermione Granger tiene siete años y se ha ido llorando y no sabemos donde!! ¡¡Puede parecer por muy pequeña que sea tiene mucho poder!! ¡¡NO SABEMOS DONDE NARICES HA IDO!!- Me quedo bloqueada. “Hermione Granger la niña desapareció… ¡por tu culpa!” Sin saber muy bien como me pongo unos téjanos y una camiseta cualquiera y me salgo de la habitación- ¡¡¿se puede saber dónde vas tu ahora?!!
- A buscarla.- Salgo dando un portazo… me he dejado las llaves el monedero, todo, pero me da igual. Tengo que encontrar a esa pelirroja…
“¿Sabes? Eres un genio…has hecho que dos Weasley’s se vaya y todo ¿por qué? Porque eres una estúpida cabezuda que no sabes hacer nada bien…” Me meto en todos los sitios a buscarla… pero no la encuentro. “Hermione, eres la única chica capaz de hacer desaparecer una cría… sólo era un maldito texto…” Me paro, me falta el aire, he estado corriendo todo el rato y además empiezo a llorar “Soy un completo desastre…”
- Mamá quiero ir al cine…- un niño pequeño de cabello rubio y ojos verdes (como los de Emily) va andando cogido de la mano de su madre, una mujer algo joven, de pelo castaño y ojos verdes.
- El cine…- susurro “Y si hubiera ido al cine donde fuimos a ver la película esa…” Corro hacia el cine… Acaba de terminarse una película de niños y salen muy contentos… Veo cabezas rubias, morenas, castañas…pero ninguna…
- ¡Emily!- corro hacia una niña pelirroja, la volteo y veo que no es ella.
- ¿Se puede saber qué haces?- la madre me mira claramente enfadada.
- Yo… Yo… disculpe la… la confundí…- Salgo de ahí… no sé donde puede haber ido. Empiezo a andar.
“Emily, por Merlín, lo siento… no te tendría que haber chillado… lo siento de veras. ¿Pero donde estas?” Noto que he vuelto a llorar.
- ¿Hermione? ¿Herms eres tu?- Draco esta enfrente mío, sale de un local y viene hacia mi.- ¿Hermione, que pasa?- se asusta. Lo abrazo y lloro. Cuando consigo medio tranquilizarme, le cuento todo… y que no la encuentro. Que no encuentro a Emily…
- Tranquilízate… yo te ayudo…- Draco me coge de la cintura para poder andar de nuevo.- ¿Hay algún sitio donde hayas ido con ella y aun no hayas buscado? – Pienso…
- El restaurante…- Draco me hace subir a su coche. Es un porche descapotable negro. Como hace calor, ahora no lleva puesta la capota.
Paramos delante del restaurante, salgo del coche y busco a Emily… cuando creo que todo esta perdido, veo que hay una pelirroja en el callejón contiguo al restaurante, voy hacia allí…
- ¿Emily? ¿Emily eres tú? Por Merlín di que si…- la niña se voltea y veo a Emily. Corro hacia ella y la abrazo…- Emily lo siento yo…- empiezo a llorar y a darle besos, la tengo abrazada.- Siento haberte chillado yo… no debí… y…
- Hermione siento haber leído el libro… siento haberme ido de casa… pero es que luego no sabia volver y…- las dos estamos llorando. Estamos abrazadas muy fuertemente.
- Emily lo siento, de verdad…- le beso la mejilla de nuevo… Empiezo a andar para fuera del callejón. Draco me ve y viene hacia nosotras.
- ¿Estáis bien?- asiento. Llevo a la niña en brazos.- Subid al coche, os llevo. – Asiento y voy hacia el coche. Me siento y dejo a la chica en mis brazos, sigue llorando. – Espera… voy ha avisarlos.
- Gracias…- digo en un susurro.
- ¿Ginny? Soy Draco… Hermione y Emily están bien… están conmigo… si, si… las llevo ahora… si… adiós…- cuelga y sube al coche.
-¿Qué dijo?
- Primero que qué quería y luego, pues, se alegró. – Medio sonrío y me doy cuanta que Emily se ha quedado dormida.
- Gracias por todo Draco… no hubiera podido encontrarla sin ti… tenía mucho miedo… Era la segunda Weasley que perdía…- Rompo a llorar de nuevo.
- Shhh… sabes que no es cierto. No fuiste tu quien…
- Lo es… se fue por mi culpa…- Me mira- Draco… sus palabras fueron claras…- sigo con Emily agarrada.- “Si estoy contigo me haré daño o peor, te lo haré a ti…”- Draco para el coche.
- ¡Hermione, ya basta! Eso paso hace mucho, me oyes… No has de seguir con eso…- sigo llorando- No puedes dejar que eso te siga doliendo…- Me saca las lágrimas.- Óyeme bien. Si Ron hubiera querido estaría aquí, hoy, no se hubiera ido. Fue una decisión de él… sus excusas no son nada más que eso, excusas…- asiento.
Draco sigue conduciendo y me lleva a casa. Aparca y me abre la puerta, me acompaña a la puerta, tengo a Emily en brazos. Llama al timbre…
- ¡Hermione!- Harry es quien abre. Ve a la niña en brazos y luego mira a Draco- ¿Mal…Malfoy?
- Hola a ti también…- Me mira.- No vuelvas a llorar, ¿me oyes? Si necesitas algo… ya sabes…- me da un beso en la mejilla y se va para el coche.
Harry me hace pasar.
- ¡Emily! – Judith, Charlie y los demás Weasley’s están ahí y vienen a por la niña. Les entrego a la pequeña.
- Solamente está dormida…- digo mientras me voy hacia arriba.
Me quedo sentada en el extremo inferior de la cama, cabizbaja y con las manos entre las piernas pienso en todo lo que ha pasado… “Si hubiera sido menos burra esto no hubiera pasado…”
- ¿Sabes? Nos diste un susto de muerte cuando saliste corriendo…- Ginny está apoyada en el marco de la puerta. Me la miro.- Te llamamos, pero te habías dejado el móvil, la varita,… todo…
- Tenia que ir a buscarla…- digo muy bajito.
- Hermione…- Ginny se acerca a mí y se arrodilla poniendo las manos en mis rodillas. Yo sigo mirando la moqueta.- Siento haberte chillado…
- No Ginny, no lo sientas… tenias razón y la sigues teniendo. Me comporté como una estúpida… No tenia sentido que me pusiera así… Era un estúpido relato… – empiezo a notar como las lágrimas se acumulan en mis ojos.- Debí haber cerrado el documento antes de bajar… Debí…- la voz se me corta y empiezo a llorar.
Noto como Ginny me abraza… sigo llorando en su hombro…
- Ya esta… todo paso…- dice acariciándome el pelo.
- Pase mucho miedo Gin… Mucho… Creí que no la encontraba… que… No sé qué hubiera hecho si le pasaba algo… de verdad… no sé qué hubiera hecho…
- Pero no paso nada…- Charlie está en la puerta. Ginny dejó de abrazarme para ver a su hermano. – Hermione, no le pasó nada porque tú la encontraste…- El pelirrojo se pone a mi lado. – Hermione… eres muy buena… y Emily te quiere mucho…
- Pero… yo…
- Tu la encontraste… fuera quien fuera quien la hizo irse o lo que fura que pasara da igual…- Charlie hace que le mire a los ojos. No me atrevo y pruebo de esquivarlos, pero me coge por la barbilla.- Hermione, gracias…- me abraza y sigo llorando…
- A ti…

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Me despierto… me incorporo para ver donde estoy. En mi cama. Supongo que ayer me quedé dormida llorando. Giro y veo el despertador… las ocho… Me pongo en pie y voy al baño. Me tiro agua en la cara para acabar de despertarme y luego apoyo las manos en el lavamanos y miro el espejo… tengo los ojos un poco hinchados… “¿esta todo como debería?” me sigo mirando buscando una respuesta a esa pregunta… pero no la ayo. Cojo la toalla y me seco. Vuelvo a entrar en mi habitación. Me cambio y bajo a la cocina. Hago un poco de desayuno, pero cuando ya lo tengo preparado, me doy cuenta de que no tengo hambre…
Me quedó sentada en la silla de la cocina mirando a la nada.
- Buenos días…- Harry está delante mío.
- Hola…- digo intentando sonreír. – El desayuno esta en la mesa.
Subo las escaleras que llevan a mi cuarto, cojo un bolso y bajo de nuevo.
- ¿Dónde vas?- dice Ginny desde detrás de mí. Volteo y me la miro. Va con el pijama.
- No sé…
- Herms…
- No quiero hablar del tema… Necesito pensar. Creer que todo va bien… volver a creer eso…
- Cuando ayer Harry abrió la puerta y te vio con Draco… me dijo lo que él había dicho… ¿Estas mal por Emily o por… o por mi hermano? –la puerta permanece cerrada al igual que mi boca.
- ¿Sabes cuantos Weasley’s hubiera perdido?- digo girándome para abrir la puerta. Ginny no contesta.- Demasiados…- digo ya saliendo.

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Acabo yendo a un parque de casi a la otra punta de la ciudad. Ahí no conozco a nadie, pero da igual, es una de las mejores formas que hay para encontrarse sola. Recorrer toda la ciudad hasta el punto más lejano.

FLASH BACK

- Hermione, no hay nada que hacer, esta decidido…- él, Gryffindor como toda su familia, me estaba hablando a la vez que evitaba mi mirada. – Me voy… mis padres ya lo saben, Harry, mis hermanos…
- ¡Si! ¡Y decides que yo sea la última! ¡Pensé que era alguien en quien confiar! – me encaré. Siempre había sido su mejor amiga, siempre me había tenido en cuenta en sus decisiones…
- Si Herms, y por eso te lo cuento…
- ¡¿Soy alguien en quien confiar y por eso me lo dices?!- No entendía a que venia esa cara, esos gestos y mucho menos esa declaración, el último día de Hogwarts, el día de la fiesta. – Ron, no te entiendo, sinceramente… no te entiendo…
- Si estoy contigo me haré daño o peor, te lo haré a ti…- susurró casi inaudiblemente. Pensó que no lo había oído, pero lo oí. Me quedé heleada…
- ¿Dijiste?
- Eh…- por primera vez levantó los ojos y me miró.- No, nada… Sólo que espero saber de ti. – dijo con una sonrisa forzada.
- ¿Si? Pues que ilusión. Sabes que te digo, Ronald. Que estoy hasta el gorro de tu “confianza”, estoy harta de que, como llevas haciendo estos días, me trates como si no hubiera existido nunca. Como una desconocida… No, Ronald, no digas nada y escucha, me toca a mi.- Estaba apunto de decir algo.- Por mi ya te puedes ir… – Volteé y me fui hacia el lago y sin poderlo evitar empecé a llorar. Perdía a uno de mis mejores amigos, por no decir a los dos. “Harry lo sabia todo y no me dijo nada…”

FIN DEL FALSH BACK

Me senté en un banco y empecé a ver como los niños corrían y jugaban. Sus madres los miraban mientras hablaban con sus amigas…
- Hola…- la voz de un pequeñín me había sacado de mis pensamientos.
- Hola…- dije intentando sonreír.
- ¿Por qué tas tiste?- el niño me miraba con unos grandes ojos marrones. Su pelo castaño contrastaba con su tez blanca. Debería tener unos cinco años.
- No, no lo estoy…
- Zi lo tas… tas llolando…- el niño tenia razón. Él me sonreía…
- ¡Richard! ¡Haz el favor de no molestar!- el padre del chico venia hacia él.
- No, no molestaba…- dije sonriendo, mientras me sacaba las lágrimas.
- De veras que lo siento… me despisto un par de segundos y ya esta haciendo relaciones publicas…- el hombre sonreía. Debía tener unos treinta y tantos. Era idéntico al niño.
- Si… pues es muy buen chico, ¿eh que si Richard?
- Zi…- dice poniendo carita de ángel.
- Si, quizás si… lo que pasa es que no le gusta ver a la gente triste…- me miró.- ¡Ui! Lo siento, no debería haber…
- No, no tranquilo. Richard me hizo dar cuenta que había estado llorando… había recordado una cosa y… bueno… lloré como una tonta…- me reí de mi misma. Ese recuerdo ya me tenia bastante fastidiada…- Soy Hermione Granger…- dije tendiéndole la mano.
- Yo Steve, Steve Salgar…- me dio la mano. – bueno y este es mi hijo. Richard. – sonrió.
- Es muy majo.
- No eres del barrio, ¿no?
- No, solo vine aquí para no encontrarme con nadie que conozco… es que ayer la líe…- dijo con una pequeña sonrisa…- Me pele con una chiquita y bueno… desapreció y al final la encontré y… puff… lo pase muy mal.
- Si esta bien, no tienes porque sufrir. Además siempre da igual quien la ‘perdió’ o dejara de perder, si la niña te perdona y eres tu, además quien la encuentra…
- Si… quizás…
Hemos estado un rato más hablando de distintos temas, mientras Richard se ha ido a jugar con una niña rubia. Al rato ha aparecido la mujer de Steve, una mujer muy elegante y más joven que el, mucho más joven… seguramente de mi edad. Se llama Corina y es muy simpática. Sobre la una o así se han ido ha comer. Yo he hecho lo mismo. He cogió el coche de nuevo y he dio para casa.

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- Hola…- dejo las llaves en el mueble de las llaves y el bolso en el recibidor. Deben haber visitas porque hay tres chaquetas en el recibidor, más de las que habrían de haber.
- ¡¡Hola Herms!!- dice Harry sacando la cabeza por el comedor.
Voy hacia allí. Como intuí, hay visitas. Son Fred y su novia (nunca recuerdo el nombre) y George. Ginny no esta.
- ¡Hola!- saludan todos a la vez. Me acerco y les doy dos besos a cada uno.
- ¿Dónde esta Ginny? – le pregunto a Harry.
- Esta en la cocina…- dice él.
- Voy para ahí…- entro y ve a Ginny entre los fogones….- Hola. No me dijiste que ellos…
- Te fuiste antes de que te dijera nada, recuerdas…- asiento.
- ¿Te ayudo en algo?- digo lavándome las manos.
- ¿Por qué no haces algo de postre?- asiento y me pongo ha hacer una Mouse de limón. – Oye Hermione…- dice dejando lo que estaba haciendo y mirándome seriamente.
- Dime…- digo sin dejar de hacer lo que hago…
- Respecto a la pregunta que hiciste antes de irte “Cuantos Weasley’s hubieras perdido”… pues… no has perdido a ninguno…
- Creo que uno si que lo he hecho, ¿no crees?
- Él se fue… no lo perdiste… – cojo aire.
- No oíste nuestra última conversación…- digo en un intento de sonrisa.
- Pero…
- ¿Vamos poniendo la mesa? – La novia de Fred entra y nos interrumpe, cosa que agradezco.
- Si, gracias, Xenia…
Mientras Xenia pone la mesa ayudada de Harry y los mellizos, Ginny acaba de hacer la comida. Yo mientras me discuto con un limón, puesto que no puedo rayarle la piel porque se me escurre de las manos.

Cuando acabamos de comer pongo el postre. No digo que lo he hecho yo, porque la publicidad que hace Ginny de mis cocinitas es pésima así que cuando acaben de comérselo ya les diré…

Están toda la tarde y mientras hablamos y eso, subo un momento al despacho y se me ocurre una idea. Abro el ordenador.
- ¿Se puede? – George esta en la puerta.
- Mmm… me lo pensaré…- Sonrió y le indico que venga. Cierra la puerta y viene.
- ¿Dónde te has ido esta mañana?
- Pues a un parque de la otra punta de la ciudad…- George me da un beso tierno en los labios…
- Sobre lo de Emily tranquila… nadie te reprochará nada… ayer, antes de irnos, Charlie y Judith nos dijeron que no querían nada de represalias. Que tu habías encontrado a la niña y que era eso lo más importante…- sonrió y le doy a un botón de imprimir.
- Son muy buenos…
- Es que te lo mereces…- me besa. Esta vez, el beso es más largo y con mucho más cariño.
- Nos pueden pillar…- digo en el momento que nos separamos para coger aire…
- Bueno… – y nos volvemos ha besar…
Cuando acaba el beso baja… mientras yo acabo de imprimir una cosa. Aunque puede tardar rato… Es largo.
Cuando por fin acaba, pongo un clip de los grandes y bajo.

-Bueno… nos vamos.- Fred se levanta al igual que George y Xenia.
- Gracias por haber venido…- dice Ginny sonriendo y dando un abrazo a sus hermanos.
- A ti por invitarnos.- dice George dándole dos besos.
- George, hazme un favor, quieres…- este asiente mientras se me acerca. Le doy lo que he impreso (lo guardé dentro de un sobre).- Cuando veas a Emily dale.- asiente y me da dos besos.
- Nos vemos…- Se van.

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