02-.Give ‘Em Hell, Kid

abril 8th, 2008 by Taeko
This entry is part 6 of 18 in the series Give 'Em Hell, Kid

Al llegar a casa me sentí realmente extraña. Muy extraña.
De repente, como si no me hubiera fijado nunca, vi la casa demasiado grande para sólo dos personas. La vi fría, impersonal…
La casa estaba sola y oscura. No encendí ninguna luz. Me senté en las escaleras después de sacarme el bolso y la chaqueta. Volví a recordar.

Flash Back

~ Pero… ¿Por qué te vas? No lo entiendo. ~ Simplemente alcé los hombros. Yo tampoco quería entenderlo.
~ ¿Qué pasara entre nosotros? ¿Cómo vas seguir en el instituto?
~ No voy ha hacerlo. No aquí… ~ Les miré. Estábamos los cinco: Mikey, Júlia, Matt, Gerard y yo, en nuestro rincón.
~ ¿Pero…?
~ ¿Cuándo hace que lo sabes? ~ Matt espetó a Gerard.
~ Lo acaba de saber. ~ Contesté yo. ~ Igual que todos vosotros…
~ ¿Entonces por qué no reaccionas? ~ Gerard alzó los hombros me miró y luego dándose la vuelta se fue.
Me dolían esos gestos, pero… En cierto modo, le comprendía. No hacía una semana que le había pedido dejar nuestra relación. La relación más larga que habíamos tenido ambos hasta el momento. Gerard se enfadó. No le di ninguna razón en especial. Sólo le dije que quería dejarlo. Hoy se daba cuenta de la verdadera razón.
~ ¿Así que…? ¿Cuándo te vas? ~ Preguntó Júlia no muy segura de querer saber la respuesta.
~ Todo está en cajas. El camión de la mudanza se lo lleva esta noche… yo me voy mañana con mis padres.
~ ¡Y nos lo dices ahora!
~ No me gustan las despedidas… ~ Sonreí amargamente.
~ Te voy a echar de menos… mucho…~ Júlia me abrazó y Mikey y Matt hicieron lo mismo.
~ No te preocupes por mi hermano, se le pasará.
~…~ Me los miré a los tres. ~ Debo irme…
~ Llámanos, o… escríbenos… ~ Dijo Matt alborotándome el pelo como solía hacer. No asentí a su deseo, sólo hice una mueca y me fui para casa con las manos en los bolsillos.
Los iba a echar mucho de menos, pero la norma de mis padres era bien clara: Nada de esa vida en la nueva. Si algo pasaba a la nueva podía olvidarme de seguir viviendo en la casa… El internado de señoritas estaba cerca y había plazas. Además, si me encerraban ahí, era seguro que mis padres se divorciaban y era algo que no quería ver. No a esa edad.
¿Por qué temían a la vida de mi barrio de New Jersey? Porque creían que me había trastornado. Que esa vida, mis amistades que no pudieron controlar, mis aficiones y mis hobbies eran los causantes de que me hubiera vuelto como realmente me gustaba ser. Algo que ellos temían, puesto que desconocían y por supuesto no podían controlar. Querían criarme como una señorita bien y eso a mi no me gustaba y, cuando vieron a Gerard, cuando vieron que salía con él… Fue entonces cuando decidieron el traslado. Traicionaron su promesa de no más cambios. La promesa que me hicieron después de cambiar de casa cinco veces en un mismo año y quien dice de casa dice de ciudad o de Estado. La rompieron por miedo… Un miedo irracional y sin sentido hacia algo que ni siquiera se molestaron en querer conocer.
Al llegar a casa todo estaba empaquetado y dos hombres lo subían a un camión.
Llegué a mi habitación y me tumbé en el suelo vacío, miré el techo. A un lado había todo de CD’s que mi madre quería tirar, al otro… la ropa que debía ponerme para la Nueva Vida, como ellos la llamaban.

Fin del Flash Back

La puerta de casa se abrió y James me vio ahí.
~ ¿Princesa? ~ Alcé los ojos y le vi la preocupación. Dejó las llaves y se sentó a mi lado sin sacarse ni siquiera el chaquetón. Apoyé mí cabeza sobre su hombro y el me abrazó. ~ ¿Qué sucede? ~ No le contesté. Él no sabía nada de New Jersey. Era algo desconocido para él y no porque le quisiera esconder, pero… Estaba tan lejos de lo que era ahora. ~ Lilyan…
~ Sólo abrázame… Sólo eso. ~ Era buen chico. Me quería… Y eso me hacía plantearme una pregunta ¿Era un sentimiento mutuo? ¿De verdad le quería?
La visita de Gerard me había afectado. Pero más su canción y el hecho de volver a ver a Júlia y que me echara en cara todo lo que había renunciado… Ver mi antiguo barrio… Ver lo que… lo que había sido y dejé a tras… y, hacerme ver, que de verdad me había convertido en algo que siempre había negado.

Por la noche no pude dormir. Daba vueltas una y otra vez a la conversación con Júlia. Tenia razón: era algo por lo que había luchado por no ser; pero… ¿Qué derecho tenia ella a echármelo en cara?… Todo. Fue mi mejor amiga. Mi única mejor amiga.
Me levanté de la cama y me fui de nuevo al salón. Esta vez escuché el CD entero, pero la canción de Give ‘Em Hell, Kid sonó y sonó y sonó…
Después de que sonara por quinta vez paré la música y me fui a la habitación y cogí mi monedero y algo de ropa. Miré a James y lo besé. Luego bajé a la cocina e iba a escribir algo en la pizarra magnética para que no se preocupara; pero no supe qué poner, así que con las llaves en la mano me fui al coche.

Empecé a conducir.
No sé cuánto rato conduje, pero cuando me quise dar cuenta había estacionado delante de mi antiguo instituto. Fue ahí donde conocí a Gerard, Mikey, Júlia y Matt. Donde realmente llegue a tener amigos… Amigos a los que abandoné, interponiendo antes a mi familia… Una familia que prácticamente en la actualidad está destruida por todos los lados.

Horas más tarde, cuando el sol ya salía, yo ni siquiera había pegado ojo, volví a arrancar el coche. Di una vuelta por el barrio y me paré delante de mi antigua casa. Estaba vieja y destrozada, pero seguía teniendo ese encanto especial de casa familiar, que no tenía la que compartía con James.
Dejé el coche ahí y empecé a andar por el barrio.
Media hora más tarde llegué delante de su casa. La miré desde la puerta de la calle. Esa casa no había cambiado nada.
Temblorosa me acerqué al umbral de la puerta y llamé dos veces con los nudillos.
~ Ya voy… ~ La puerta se abrió. Su madre seguía igual, unas cuantas arrugas por el paso del tiempo, pero seguía siendo igual. ~ ¿Quería? ~ Yo, debía haber cambiado mucho, porque no hizo mueca de reconocerme mínimamente.
~ Esto… Señora Way, soy Lilyan Webber… Ems… ¿está Gerard en casa? ¿O Mikey? ~ añadí rápidamente su nombre, mientras ella cambiaba la expresión de su cara.
~ ¿Lilyan Webber? ¡Dios, cómo has cambiado! Pasa, pasa… ~ Me hizo entrar hasta la cocina. Y luego se volteó y me cogió de los hombros para mirarme mejor. ~ Que mayor estas… Y, en qué mujer más bonita te has convertido… Estas increíble… ~ Sonreí por sus halagos que me hacían enrojecer. ~ Estas… Estas hecha toda una mujer.
~ ¿Cariño, sucede algo? ~ El señor Way entró en la cocina y me vio abrazada por su mujer a la que le brillaban los ojos. ~ Hugrs….
~ Es Lily, Lilyan Webber… ¿Te acuerdas? ~ Evidentemente sí. Se acercó y me dio dos besos.
~ Que cambio, ¿eh? ~ Me sonrió amablemente. Era una familia increíble.
~ ¿Quieres un café o algo? ~ Asentí y di las gracias cuando tuve la taza en mis manos.
~ ¿Qué te trae por aquí? ~ Y, antes de que pudiera decir algo el señor Way se me adelantó. ~ Si es Gerard ya no vive aquí. Vive con un compañero de la banda…
~ ¿My Chemical Romance? ~ Pregunté temerosa de no haber acertado el nombre.
~ Sí. Vive con Frank Iero. Al menos de momento.
~ Mikey sigue aquí… Al menos esta noche… No se que debió pasar para que viniera… Ya casi no paran en casa…. ¿Cómo están tus padres?
~ Se divorciaron. Mi madre se ha vuelto a casar un par de veces y ahora esta con un hombre algo más joven que ella, al que aún no conozco… Mi padre murió hará un par de años.
~ Lo siento… ~ dijeron a la vez. Yo simplemente alcé los hombros y tomé un sorbo más largo de lo habitual a mi café.
~ Mikey no tardará mucho en despertarse.
~ Da igual… Me esperaré… Hace mucho que no sé nada de él… ~ Sonreí y almorcé con ellos. Una hora más tarde, después de que el señor Way se fuera a trabajar, Mikey bajó a la cocina y saludo sin estar mucho en este mundo de los no-dormidos. Al verme, no sé porque dedujo que era una amiga de su madre. Se arregló el pelo con poca traza y me miró.
~ Buenos días, señora…
~ ¡Mikey! ~ Su madre le riñó y yo me reí. Él, evidentemente, no entendía nada. ~ Es Lilyan. ~ Hizo un esfuerzo para recordar alguna amiga de su madre con ese nombre, pero no ubicaba a nadie con él, simplemente porque no había tal amiga. Dos segundos más tarde me miró con terror.
~ ¿Lilyan Webber? ~ Asentí y su cara mostraba sorpresa, incredibilidad… ~ Tu… ¿Qué haces…? Digo… joder… ~ Sonreí. No le salían las palabras.
~ Creo que os dejaré solos. Tenéis mucho de qué hablar. ~ La señora Way se fue y nos dejó solos en la cocina.
~… ~ De repente se hizo el silencio. Él me observaba e intentaba recordarme de pequeña. Intentaba quedarse con el máximo de detalles. Yo le miraba a él. Había cambiado muchísimo. Pero en el fondo seguía siendo él.
~ Así que… Gerard… Gerard te fue a ver.
~ Sí…
~ ¿Y…?
~ Fue extraño… Creía que no volvería aquí y Gerard… Consiguió que lo hiciera y que viera a Júlia… Aunque, debo decir, que la visita no fue la más espectacular de mi vida.
~ ¿Por qué has venido?
~ No lo sé. Si te digo la verdad sigo sin saberlo. ~ Me paré y le miré. Me estaba escuchando. ~ Desde que Gerard se presentó en casa… He estado recordando cosas de aquí. Ayer por la noche no puede dormir y cogí el coche. Me viene aquí y estuve horas delante del instituto. Después me acerqué a ver mi casa… Ya no es como era…
~ Vive gente maja, pero son gente mayor… Algo aburridos. ~ Sonrió y justo cuando iba a decir algo sonó mi móvil.
~ Disculpa. ~ Miré la pantalla: James. ~ ¿Si?
~ ¿Lilyan? ¿Dónde estas?
~ No pasa anda… Estoy bien… Sólo he ido a ver a un amigo…
~ ¿Qué amigo?
~ No le conoces… Pero hacía mucho que no le veía y…
~ Está bien, está bien… Pero podrías haberme avisado ¿no?~ No podía decirle que me había salido espontáneamente, porque era justo como un alemán: todo debía estar planificado. Todo. Y, por supuesto, nada de sorpresas.
~ James, vamos… sólo… me olvidé.
~ ¿Cuándo volverás?
~ No lo sé.
~
~ A la cena.
~ Está bien. Te quiero.
~ Y yo. ~ Colgué el teléfono y Mikey me seguía mirando después de haber ido a por su taza de café.

Navegador capítols01-. Give ‘Em Hell, Kid03-.Give ‘Em Hell, Kid

2 Responses

  1. Rafyy

    He llegit fins aquí, de moment.

    Estava pensant, que tens gran capacitat per escriure, ja que portes una gran quantitat de personatges en el cap, i filar tots els personatges i a sobre amb flasback i flashforward no és fàcil.

    La historia promet, en algun moment e sentit repelus (del bo), quan s’han retrobat els personatges, això vol dir que aconsegueixes ficar al lector en l’historia.

    Em trobu amb el problema que avegades em costa situar als personatges, i situar l’historia en context (sobretot al principi), ara que he llegit fins aqui i he rellegit coses de la primera part, i estic més situat.
    quines ganes de seguir…. ijiji

    patos

  2. Xaume

    De moment m’està agradant bastant. Tinc ganes de seguir però son les 00:48 i demà m’aixeco a les 7 :-P Demà segueixo.

    T’estimo! :)

Comenta!

Atenció: El moderador de comentaris està activat, per tant, pot ser que el vostre comentari es retrassi. No tornis a enviar el teu comentari.