10-.Give ‘Em Hell, Kid

abril 22nd, 2008 by Taeko
This entry is part 14 of 18 in the series Give 'Em Hell, Kid

James se había ido a trabajar y me había dejado en la cama, durmiendo. Esa noche había sido algo larga y me la había pasado la mayoría en la cocina delante del artículo de Gerard llorando por todo lo que había hecho y por todo el daño que causaba mi decisión de no decir nada a ninguno de los dos.
Me desperté algo mareada. Miré el despertador: las diez. Era tarde. Me levanté y tal y como lo hice me fui corriendo al baño y vomité… Vomité lo que había cenado la noche anterior como si me hubiera sentado mal, muy mal. Después de que no me quedara nada en el estomago me lavé los dientes y la cara.
~ Que forma de empezar el día, Lilyan…
Bajé a la cocina y miré la nevera: cogí el zumo de naranja y me serví un baso. Mi estomago no aceptaba nada más, así que no lo forcé. Al cerrar la puerta de la nevera vi una nota de James pegada con un imán.
Lilyan, ayer me olvidé de comentarte que hoy vendrán a cenar unos compañeros de trabajo y sus mujeres. En total seremos 6. Una de las parejas es Tim y su mujer que es vegetariana, acuérdate.
Besos, te quiero
James.
Pd. A media mañana te llamaré
.”

Esa nota me recordaba que eso era lo que ayer por la tarde escogí. Esa era la vida que acababa de escoger: ser la señora de James. Hacer las actividades de ser la señora de James. Esperar a James y un largo etcétera con James.
Me tomé el zumo que no duro más de cinco segundos en mi barriga y lo saqué. Eso era asqueroso. No tenia ni idea de lo que le pasaba a mi barriga pero bueno, eso daba igual. Debía inventarme un menú para esa noche. Un menú vegetariano.
Cogí una hoja blanca y ideé un menú:
* Rollitos de primavera de verduras
* Tarta de calabaza
* Salteado de verduras con cous-cous.
* Helado de menta y chocolate

Después de idear el menú miré la nevera no tenia la mitad de los ingredientes así que fui al supermercado a comprarlos.
Una vez dentro tuve que apartarme del pasillo del pescado porque me provocaba unas nauseas tremendas y cuando estuve en el pasillo de los cereales cogí unos de miel porque me apetecían machismo aun no haber podido resistir un simple vaso de zumo en mi barriga más de cinco segundos. Pero los cogí. Después de eso y coger todo lo que necesitaba para la cena pagué y me fui a casa. Al llegar el teléfono sonaba como un desesperado así que sin poder entrar las bolsas siquiera lo cogí al vuelo.
~ ¿Si?
~ ¡¡Lilyan!! ¿Ha pasado algo? Llevo diez minutos llamándote y no cogías el teléfono.
~ James, no estoy bien tranquilo. He salido a comprar… Dame dos minutos y te llamo que debo entrar las bolsas.
~ Está bien. ~ Colgué y entré las bolsas. Una vez las tuve en la cocina llamé a James.
~ ¿James?
~ Hola, princesa.
~ Ya lo tengo todo en la cocina.
~ ¿Qué vas a hacer de cena?
~ Es una sorpresa…
~ Vamos…
~ Todo vegetariano.
~ Está bien…, no me lo digas… oye, Lilyan… se me había ocurrido que… bueno, si quieres podrías invitar a tus amigos de NJ a la cena.
~ Ugs… No, no he comprado lo suficiente y están en un grupo, así que seguramente ya tendrán planes… Se les ha de avisar con tiempo.
~ Está bien, pero… me gustaría conocerles.
~ Algún día, James.
~ Sí, eso.
~ Bueno, te dejo voy a empezar a hacer esto.
~ Sí y yo a continuar con el trabajo.
~ Nos vemos a por la noche.
~ Si, te quiero.
~ Yo también.

Era ya la hora de la cena. Todos estábamos delante de una mesa puesta para la ocasión. Nos sentamos y comimos. James estuvo cariñoso. Supongo que por lo que la noche anterior había pasado y Tim no me sacó el tema. Cosa que agradecí.

A la mañana siguiente volví a despertarme más tarde que James y volví a sacar toda la cena, pero no puede ni con el zumo. De hecho, no pude acercarme a la cocina. Le dije a James que sí que había comido al mediodía, pero no era cierto… Sólo con recordar la sensación que me entraba al estar cerca de la cocina esa misma mañana me daban ganas de vomitar de nuevo.
Así pasé tres días hasta que creí que seria conveniente ir al médico.

~ Lilyan, dice usted que no puede acercarse a la cocina…
~ Si.
~ ¿Y eso cuándo pasa?
~ Creo, creo que por las mañanas sobretodo. Me despierto y tengo unos mareos y… luego devuelvo y se me cierra el estomago y no puedo comer… El olor a comida me da nauseas…
~ Bien. ~ Delante de mi, un hombre vestido de blanco tomaba apuntes en una hoja del historial. ~ ¿Algo más…?
~ Mmm… no, creo que no. ~ El hombre cruzó las manos ante mí y me miró fijamente. Luego se apoyó hacia atrás en su silla.
~ ¿Se ha hecho el test de embarazo?
~ Perdón. ~ Creí haber entendido mal.
~ ¿Ha mantenido relaciones sexuales en un período de tiempo corto? ~ Asentí. ~ ¿Y, se ha hecho el test?
~ ¿Es que…? Oh, dios… ~ Ahí me di cuenta de todo. Nauseas, mareos, no poder comer nada… Me quedé pálida y sin habla. ~ No… yo…
~ Vamos ha hacerle un análisis y…
~ No, gracias. ~ Me levanté de golpe de la silla. ~ Yo-yo… debo irme…
Salí de la sala y del edificio a toda velocidad hasta estar sentada en mi coche. ¡Tenia todos los síntomas y ni siquiera me había dado cuenta! ¿Cómo narices no podía haberme dado cuenta? Oh, dios… ¡qué estúpida! Era tan evidente… Y, de repente, me vino a la cabeza una imagen de Gerard, desnudo en la cama abrazándome… Y a esta siguió una imagen de un James trajeado en la noche de la cena diciéndome “te quiero”… Tenía un problema… ¡¿Qué digo un problema?! UN PROBLEMON, sobretodo si lo que había querido decir el medico era cierto y, al parecer había muuuuuchos números para que me tocara la ‘loteria’… En las últimas semanas me había acostado con James y con Gerard y… con ninguno de los dos había usado protección… ¡Estaba jodida!… Más que jodida: embarazada.
Arranqué el coche y me fui a una farmacia, lejos de mi barrio, lejos de algún lugar donde se me pudiera reconocer…. Tenia la misma sensación que había tenido la primera vez que compre condones (¡CONDONES! Lo que yo tendría que haber usado para no llegar a esta situación…): la de miedo a que me dijeran “no a ti no te damos porque eres demasiado pequeña” o que preguntaran “¿para qué?” o que me dijeran… ¡Yo qué sé! Pero tenía la misma sensación. Era como si fuera a quedar fichada o algo así…
Respiré hondo y entré en la farmacia.
~ Hola, buenas tardes… ¿desea? ~ ¡Genial! Me atendía un chico. ¿Qué pasa con que fuera un chico? Pues no lo sé, pero….ahora creo que aun que fuera una chica también hubiera tenido ese pensamiento…. Creo que lo único que de verdad quería era no estar ahí.
~ Ers.. Yo…. Quiero una caja de tiritas y una de aspirinas y un test de embarazo. ~ ¡Bien! Ya lo había pedido. Ya estaba hecho y la cosa, es que esa situación se parecía más de lo que yo creía a la situación de los condones. Había usado la misma técnica: pedir cosas que no necesitaba y luego lo que de verdad quería.
~ Está bien. ~ El hombre cogió las tiritas, las aspirinas y se me quedó mirando. ~ ¿el test, de qué marca? ~ ¡¿QUÉ?! ¿Es que había marcas? Me entró el pánico: ¿A quién coño se le ocurre hacer varias maracas del maldito test de embarazo?…
~ Ahms…no-no lo sé…. ¿el más fiable?
~ Actualmente, todos son muy fiables…
~ ahms… yo…
~ Mi mujer usó este.. ~ Dijo cogiendo uno y mostrándomelo. ~ Funcionó a la perfección, ahora esperamos un niño… ~ creo que después de asentir balbuceé un felicidades, pagué y me fui a casa.
Al llegar a casa había un mensaje en el contestador de James. Decía que iba a llegar tarde que los de la iglesia, dónde me iba a casar en un par de semanas, le habían llamado por algo del obispo. No atendí mucho, pero después de oírlo y ver que no era muy importante me fui al cuarto y vacié la bolsa de la farmacia. Me quedé mirando la caja rosa del test ¿Por qué tenía que ser rosa? (no sé porque me vino es pregunta, creo que estaba enfadada por tenerme que hacer la prueba y que todo lo que hacía referencia a eso me molestaba.) Cogí la caja y leí las instrucciones, fui al baño y luego hice la prueba. Debía esperarme 5 minutos. Los 5 minutos más largos de mi vida o, quizás, de la historia mundial: durante el primer minuto di vueltas arriba y a bajo del baño; el segundo me lo pasé mirando el test sin tocarlo de encima del mármol, por si se rompía o algo y debía volverla a repetir; en el tercero sonó el teléfono y probé de ignorarlo, pero no puede y en cuarto fui a contestar.
~ Seas quien seas; no puedo hablar ahora y…
~ ¿Lily? ~ No reconocí la voz. Estaba entrecortada por hipos y sollozos.
~ ¿Si?
~ Yo… Soy Júlia…
~ ¿Juls? ¿Sucede algo?
~ ¿Podemos- puedo ir a tu casa?

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3 Responses

  1. Xavi

    Primer de tot: el sopar… demasiado verde xDD Lo único que se salva es el cous-cous jajaja!
    Segon: ojo al dato, la Lil li contesta al James amb un “Yo también” al “Te quiero”, enlloc de un “Lo sé” com feia últimament.
    Tercer: ara entenc perquè en cert comentari vas dir allò de que EMBARAZOSO és una paraula maca =) Huele a que está preñada.
    Quart: tallar el capítol d’aquesta manera és de una mente retorcida que vol fer patir als lectors… jajaja! Fora conyes, com ens deixes així!? ;) Estarà o no prenyada? I que li ha passat a la Júlia?

  2. Rafyy

    ~ Mi mujer usó este.. ~ Dijo cogiendo uno y mostrándomelo. ~ Funcionó a la perfección, ahora esperamos un niño. jajajaj k cabronazo el farmaceutic.
    si es k ja u deiem ja los condones stan muy caros jajaja.
    el dubte no es si esta embarasada o nooo (que ho esta) el dubte es de kiiiii!!!!!
    pot ser el triunfo definitivo de gerard i lil (si el nen es del gerard) o el horror de james i lil(si es del gerard).
    Encara que sincerament voto per la opcio del aborto, una dona com la lil no la veig am un fill sincerament. k interessant!!!
    demà a la uni vui respostes de ki està embarassada sino pots morir!!!!!!!

  3. Rafyy

    correccio: * el horror de james i lil (si es del james)

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