02. La Teoria del Cisne Negro

abril 4th, 2011 by Taeko
This entry is part 02 of 13 in the series La teoria del Cisne Negro

Al despertarse se dio cuenta que nada de lo sucedido en las últimas 24-48 horas había sido un sueño. Estaba en Hogwarts, más concretamente en las habitaciones de Gryffindor.

Se desperezó y se sentó en la cama encendiendo mágicamente la pequeña luz de mesa que tenía a su derecha. El resto de chicas aún dormían, probablemente porque aún eran las seis y cinco. Se levantó y se recolocó el pijama. Seguro que si su padre se lo hubiera visto puesto hubiera puesto el grito en el cielo porque era demasiado provocador y – no lo admitiría delante de nadie – tenía razón. Era un pijama tremendamente provocador, pero con él se sentía sexy y poderosa, como si pudiera hacer que cualquier hombre o mujer se pusiera a comer de la palma de su mano. Había empezado a usar esos pijamas hacía un par de años, cuando su novio – del quien nadie sabía nada – se lo había regalado por su cumpleaños.

Tomó su uniforme y se fue hacia la ducha.

Lily se despertó oyendo el agua correr y un murmullo detrás de la puerta del baño. No estaba tan cerca del baño como Lindsay, pero últimamente no podía dormir hasta muy tarde y cualquier cosa le despertaba. Rodó hasta poder ver el despertador: Seis y media…. ¿Quién está despierto a estas horas?

Se levantó sabiendo que ya no podría dormir más y se vistió silenciosamente, para luego tomar el libro que su hermana le había recomendado: Un puente hacia Terabithia. Petunia le había dicho que había encontrado el libro en la sección infantil de la librería pero que valía la pena leerlo. Su hermana Petunia… Tuney, como ella la llamaba, era su hermana mayor y la envidiaba: tenía un pelo precioso, rubio, era delgada y hermosa. La admiraba mucho y se llevaban muy bien.

Estaba sentada en la butaca con orejeras cerca de la ventana leyendo. Estaba leyendo como Jesse conocía a Leslie, cuando oyó a alguien bajar las escaleras de la habitación. Levantó los ojos de las líneas y vio a Penélope, con el pelo húmedo, murmurar algo.

- ¿A qué hora te has levantado? – La castaña ahogó un grito y buscó a Lily con la mirada por todo el Salón. – Perdón, no pretendía asustarte.

- No es nada… Es sólo que… no estoy muy acostumbrada que haya alguien despierto a estas horas. – Lily sonrió. Al principio esa chica tomada del brazo de Potter le había parecido una buscona que lo único que quería era llamar la atención y, además, estando con él seguro que era de la clase de chica estirada que “esta con James porque esta taaaaaaaaaan bueno y me mima tanto…” y al cabo de dos semanas esta llorando por algún lugar porque Potter la ha dejado, aburrido de ella. Aun así, tenía que reconocer que Penélope no parecía una de estas típicas chicas… De hecho no parecía que alguien pudiera cansarse de ella.

Penny – como había oído a Sirius llamarla – era una mujer de belleza natural, pero de las que uno se voltea para verla pasar. Tenía el pelo castaño por debajo de los hombros un poco ondulado (¡Como desearía ella tener un pelo así! ¡Sólo con que no fuera pelirrojo tenía suficiente! ¿No podría ella haber heredado el pelo de su madre? ¿Rubio? No, claro… ella tenía que heredar el pelo de su padre: pelirrojo…) y sus ojos… Sus ojos azules eran tan grandes y estaban tan bien definidos entre esas pestañas y esas cejas, pero sobretodo eran sus labios los que más hipnotizaban – en eso se habrá fijado James… y lo entiendo -, eran carnosos como las cerezas y con forma de corazón.

- Aquí tampoco es habitual encontrarte a alguien despierto tan temprano. – Penny sonrió.

- Me he despertado a eso de las seis… – Se sentó cerca de ella. – Lo lamento pero no recuerdo tu nombre… Soy un tanto despistada con los nombres. – Se disculpó con una sonrisa.

- Soy Lilian Evans. – Dijo la pelirroja tendiendo le la mano.

- Encantada, soy Penny Way. – Tomó la mano y la estrechó. – Y, Lilian qué…

- Lily. – La castaña se quedó cortada y fue el turno de la pelirroja de sonreír. – Prefiero que me llames Lily.

- Oh, está bien…. Pues, Lily ¿Qué lees? – Dijo mirando el libro cerrado que estaba reposando en su regazo.

- Oh, una novela muggle… Un puente a…

- Therabithia. - La pelirroja quedó gratamente sorprendida. – Me lo leí en el tren. Es un Viaje largo y aburrido si lo haces sola. – Se excusó.

- Está muy bien escrito y me está gustando mucho. – Penny sonrió amablemente, justo en el momento de oír a su primo hablar con Sirius mientras ambos bajaban las escaleras del dormitorio.

- ¿Sabes? Creo que tu y yo nos llevaremos bien. – Dicho esto se fue a saludar a su primo con un beso en la mejilla mientras Sirius se quejaba por no tener el suyo. Yo creo que si te mezclas mucho con “los Merodeadores” no nos vamos a llevar tan bien. Pensó Lily mientras veía la escena desde su butaca.

Sirius pasó su brazo por la cintura de Penny mientras andaban hacía el comedor.

- Ni se te ocurra, Sirius. – Penny no tuvo que decir nada, James había sacado la mano de su amigo de su cintura.

- Venga ya, James…

- Te lo dije: Terreno vetado. – Dijo mientras pasaba su brazo por los hombros de Penny. – Ella no es del tipo de chicas con las que te juntas y…

- ¿Con qué tipo de chicas te juntas, Sirius? – Preguntó llena de curiosidad.

- Pues no lo sé… del mismo tipo con las que sale James. – Se encogió de hombros mientras entraban en el Gran Salón.

- ¿Y con qué clase de chicas te juntas tú, James?

- Con… ¡Oh, venga! ¿No vamos a discutir eso, verdad? – Penny alzó los hombros mientras se sentaba en el banco para comer.

- No lo sé. Tú has empezado eso. – Dijo sirviéndose un poco zumo de arándanos.

- ¿Qué ha empezado James? – Preguntó Peter mientras se sentaba enfrente del castaño.

- Oh, a lo mejor vosotros sabéis algo de esto. – Dijo Penny pasando el zumo a Sirius, que estaba sentado a su derecha. – ¿Con qué clase de mujeres salen? – Señaló a los dos chicos que estaban sentados a su lado, lo que hizo sonreír a Remus que se sentaba delante de ella. – ¿De qué ríes?

- Es que… creo que estás algo confundida. – Penny preguntó con un gesto mientras tomaba un sorbo de su taza. – Quiero decir que para estos dos no hay un tipo de mujer. Hay mujeres en general que están enamoradas de ellos. – Ahora fue su turno de reírse.

- ¿Te ríes? – Tanto Sirius como James se hicieron los ofendidos. – ¿Se está riendo? – Le preguntaron a los chicos de su delante.

- ¿Enamoradas de vosotros? – Consiguió decir ella entre risas. – ¿En serio?

- Creo que sí que vamos a llevarnos bien. – Lily pasó cerca de donde estaban sentados, para buscar un buen lugar alejado de los Merodeadores, cuando oyó esa última parte de la conversación.

- ¿Tu estas enamorada de ellos? – Preguntó Penny incredulamente.

- ¡Ni loca! – Sonrió la pelirroja.

- ¿Cómo puede alguien enamorarse de vosotros? – Pero vio el gesto que Lily le hizo para ver a las chicas que la miraban mal.- ¡Oh, Merlín! Es cierto… – Se puso colorada y miró a Lily. – Es cierto. – Su cara lo decía todo y Lily sólo asintió.

- Hay mucha loca por aquí…. – Le susurró yendo a su sitio.

- Ni que lo digas…. – Sirius la miraba medio molesto y James parecía haber perdido la concentración y haberla puesto en como se balanceaba el pelo de Lily al moverse.

- ¿Por qué hablas con ella? – Preguntó Sirius. – Mejor dicho, ¿por qué siquiera la escuchas?

- ¿Es que te llevas mal con ella?

- Digamos que no nos llevamos muy bien entre nosotros. – Puntualizó Peter para suavizar el tema. – Lily Evans ha quedado un poco mal parada en alguna de nuestras bromas, aun no ir dirigidas a ella y… nos tiene ojeriza. – Penny la miró y luego tomó un muffin.

- Pues a mi me cae bien…. Es la única chica de la habitación que no me ha mirado con cara de asesina. – Mordió el muffin justo en el momento que un montón de lechuzas se acercaban por la ventana.

- ¿Cómo no quieres que te miren así si te has colgado del brazo de James? ¿Y cuando Sirius intenta ligar? – Preguntó Remus mientras una de las lechuzas, una pequeña y marrón, dejó caer un sobre sellado con el escudo Potter en la mesa. James y Penny se miraron y fué el quien la tomó. Iba dirigida a él.

- Pero…. él es mi primo. – Dijo ella a modo de defensa, mientras Remus tomaba un poco de su zumo.

<<Querido James,

Espero que sentada cerca de ti este tu prima. Jo me ha dicho que sí, pero realmente espero que sea así.

Estos días ha habido un poco de revuelo en casa y, aunque supongo que ya lo sabrás, hay malas noticias que tengo que contarte. Tu tío y su mujer fallecieron hace una semana. No fue una muerte accidental y ni mucho menos natural. Ellos fueron (y no hay manera de suavizarlo, por mucho que tu abuela insista) asesinados. >>

- Por eso mismo yo soy tu chico ideal…- Remus puso los ojos en blanco cuando Sirius pasó su brazo por los hombros de Penny y la acercaba a él. La castaña sólo hizo algo cuando además, Sirius quiso darle un beso.

- Ni se te ocurra, Sirius…- Moviendo la mano su pelo pasó a ser rosa chicle y casi todos los de su alrededor empezaron a reír cuando ella continuó. – Si quieres perder tu sexappel no te recomiendo que vuelvas a hacer eso.

<<James supongo que sabes cómo es Penélope así que ya sabrá que no ha hablado con nadie y se ha ido de aquí el mismo día que los aurores venían para charlar con ella. Sólo dejó una nota pidiendo perdón y que venía a Hogwarts. Sé que Albus cuidará de ella y la tendrá vigilada, pero quiero que tú también lo hagas. Cuando nos enteramos de lo ocurrido, Jo y yo corrimos a buscarla, pero la vimos ahí, sentada en el hall del Ministerio y parecía tan distante a todo… Joanne cree que es por toda la situación en general, porque aún no hemos podido enterrarlos porque están haciéndoles una autopsia, pero… Ella esta distante y no habla. >>

- ¿Pero… pero qué has hecho? – El tono de voz de Sirius era de miedo ¿cómo iba a perder su sexappel? – ¡Devuélveme mi pelo! – En ese momento Sirius y Penny eran el centro de atención de todo el Gran Salón.

- ¿Vas a dejar de intentar ligar conmigo?- Preguntó ella entre risas.

- Sí, pero devuélveme mi pelo.

- No lo hagas, Penny. – Dijo Lily desde el otro lado de la mesa.

- ¿Lily, no crees que a ese color rosa le quedarían bien unas mechas verdes?

- Oh, sí… verde Slytherin. – Sirius la miró con miedo en los ojos.

- Ni se te ocurra… por favor….

- Sirius suplicando… – Remus también se divertía ante la situación. – ¿Dónde está el orgullo Sirius?

- Yo no le ve la gracia Remus…. – Sirius estaba fuera de si.

<<Joanne cree que me equivoco de lleno en contarte mis preocupaciones y en contarte todo lo ocurrido, pero yo creo que eres mayor como para saberlo y evaluarlo por ti mismo. Aun así, si no quieres leerlo, no te culparé de ello.

El ataque fue en casa, en el salón. Los vecinos encontraron los cuerpos y a Penélope junto a ellos, sin decir nada. Sé que ella no acostumbra a demostrar sus sentimientos, desde que Emily nos dejó, pero ni siquiera creo que llorara, y por eso quiero creer que eso es lo que incita a los Aurores a investigarla…

Nunca he creído mucho en los del Ministerio, sabes que la política no es lo mio, pero no me gusta que mi nieta este en el punto de mirar de los Aurores…. No me gusta que nadie le haga caso a los rumores que dicen que hay un grupo de magos que va por ahí matando a los brujos hijos de muggles y aun así tengan a Penélope como principal sospechosa. >>

- Soy Xenophillus Lovegood, de la revista “Hogwarts más que magia” ¿me permitirías hacer una foto de tu pelo? – Preguntó a Sirius.

- ¡Uy, espera! Creo que tu foto quedará mejor así… – Penny movió de nuevo su mano y el pelo de Sirius pasó a tener esas mechas que ella y Lily acababan de comentar. El gran comedor se echó a reír mientras que Sirius se ponía rojo como un tomate, fue en ese momento que Xenophillus hizo la instantánea.

- Sí, mucho mejor… – Dando las gracias y haciendo una reverencia Lovegood se fue orgulloso de su fotografía.

- Penny vuelve a hacer que mi pelo sea normal, quieres…

- Eres un soso, Sirius… – Dijo Penélope devolviéndole el tono habitual de su pelo con otro movimiento de mano.

<<Los Aurores dicen que el Cruciatus que mató a Dianne e hirió gravemente a Nancy fue desde una varita que no pueden localizar, pero que los hechizos inombrables que les sesgaron la vida a ambos salieron de la varita de Penélope. Pero yo no creo eso. Ella está asustada, como dice Joanne y es normal: se ha quedado sola y hacía mucho que no estábamos juntos. Para nosotros sigue siendo nuestra nieta, nuestra niña que de alguna manera nos une a Emily, pero hace mucho que no nos vemos y parece que eso nos ha distanciado.

James, por favor, cuida de ella y procura averiguar algo que pueda alejarla de esas sospechas…

Espero que tu estés bien. Da recuerdos a Peter, Remus y Sirius.

Un abrazo,

Alfred y Joanne>>

- ¿Haces magia sin varita? – Mientras el Gran Salón empezaba a recuperar la normalidad, Remus tenía curiosidades que resolver.

- Algo así. Pero solamente desde hace un par de meses. Es divertido… ¿no crees? – Penny miró a James por primera vez. Parecía serio y ausente. – ¿James, no crees que a Sirius le queda muy bien el pelo rosa? – pero su primo ni siquiera contestó. Seguía con la mirada y sus pensamientos puestos en el pergamino que tenía entre sus manos. – ¿James? – Penny puso su mano en el antebrazo de su primo quien la miró con preocupación.

- No dijiste que tú eras sospechosa… su principal sospechosa…- Susurró lo suficientemente audible para Penny, quien se puso seria de repente.

- No. No lo hice. – Al momento los Merodeadores notaron la tensión entre primos.

- ¿Por qué? – Penny aguantó la mirada de James pero no contestó. – ¿Por qué no me lo dijiste? ¡Penny es imporante! ¡No puedes hacer como si nada! – La castaña se levantó y James imitó su gesto. Sirius y Remus se miraron no sabiendo si debían o no intervenir.

- No eres mi padre, James.

- ¡Pero soy tu primo! Y tú deberías saber que esto es grave…- James empuñaba la carta de su abuelo como si fuera el papel que le daba la razón. – ¡Y esto es suficientemente grave como para que te lo tomes en serio! ¡HUISTE!

- ¡No hagas como Alfred!… ¡Solo eres mi primo! No te debo ninguna explicación.

- No soy Alfred… sólo me preocupo por ti. ¿Sabes que si huyes aun serás más sospechosa?

- No sé porque creí que serías el mismo de antes… – Penélope dejó de gritar y volvió a su tono serio. – Has pasado demasiado tiempo con Alfred. – Dicho esto y girándose se fue del comedor hacía el aula de pociones donde tenían la primera clase. No iba a esperarles. No iba a confiar en alguien que pretendía controlarla como lo intentaba hacer su abuelo, con quien no había hablado prácticamente desde que su madre, Emily, había fallecido.

El profesor Horace Slughorn sentado detrás de su mesa daba tiempo a que sus alumnos se sentaran. Por lo general Gryffindors y Slytherins no se mezclaban por propia voluntad, así que le sorprendió ver que la primera alumna en entrar, una Gry, se sentará en los bancos de su izquierda, en primera fila. Horace no comentó nada, sólo siguió en silencio observando a la castaña. Albus había comentado que esa chica era la nieta de Alfred y Joanne Potter y era increíble lo que se parecía a su fallecida hija. Emily…. Esa joven brillante de ojos azul profundo y labios rojos. Era una dulzura pero muy mala en pociones… ¿Sería igual su hija? ¿Habría heredado algo de su padre?

Mientras iba pensando en esa ex-alumna la clase se fue llenando de alumnos de Slytherin y de Gryffindor. Fue Lily quien se acercó a Penny y le susurró algo para que cambiara de banco y se sentara cerca de ella.

Remus, Sirius, James y Peter entraron en el aula y se sentaron en su sitio habitual. Cerca de la puerta y lejos de las primeras filas donde por lo general se sentaba Evans y a quien preferían tener algo lejos de ellos.

- Penny esta con Lily….- Dijo Sirius a Remus. – ¿Crees que deberíamos decirle que venga aquí? – El castaño miró a James que parecía dolido por la reacción de su prima y negó con la cabeza.

- Después de lo que nos ha contado y lo que hemos visto… creo que ambos necesitan algo de tiempo lejos uno del otro…

- Pero… esta con Evans….

- Sirius, Lily no es tan mala… – El chico como toda respuesta alzó una ceja a modo de “¿te has vuelto loco?” – Ella sólo es responsable… y…

- Esta loca y nos quiere matar… – Sirius ayudó a su amigo a terminar la frase.

- No es cierto. Sólo nos quiere matar cuando acaba en medio de una de nuestras bromas…

- Pues eso es demasiado a menudo… – Susurró el chico de pelo negro. – Parece que le guste…

- En realidad cuando he trabajado con ella en alguna práctica es una persona muy agradable… – Justo en ese momento Horace empezó la clase, por lo que la conversación se vio terminada por parte de Remus. Sirius puso mala cara a su amigo, aun así no duró mucho tiempo porque hasta él sabia que sin Remus tomando apuntes no sacaría pociones ni en un siglo.

El profesor Slughorn, se levantó y saludó a la clase. Ese día iban a realizar la poción Crece-Huesos. Como siempre les explicó los pasos a seguir anotándolos mágicamente en la pizarra. Nunca les explicaba para qué servia o su historia, eso eran los deberes que debían entregar para su siguiente clase, donde hablarían ampliamente sobre la poción.

Slughron dejó que los responsables elegidos desde inicio de curso se acercaran al armario de detrás de la clase para repartir los ingredientes requeridos para la Crece-Huesos. Ese fue el momento en el que Severus Snape, de Slytherin, y Lilian Evans, de Gryffindor se levantaran para repartir los elementos necesarios. Mientras sus dos alumnos preferidos repartían entre el resto de la clase, él seguía hablando sobre algunos puntos a tener en cuenta a la hora de realizar la mencionada poción. Por lo general las clases de laboratorio de Slughron eran poco didácticas, eran de un estilo más magistral, todo lo contrario que las clases de teoría donde intentaba generar debates después de leer un ensayo al azar.

Mientras sus alumnos hacían la poción Slughron corregía los ensayos de otro curso, solamente en ocasiones se levantaba para revisar los calderos. Ese día, pero, sólo se había sentado en su mesa simulando corregir. Miraba a su nueva alumna: parecía concentrada en su caldero cuando vio como rápidamente su cara pasó a ser pálida y tomaba del brazo a su compañera tirando de ella para esconderla bajo de la mesa, poco antes de que una explosión lo tumbara de la silla y quedara sentado en el suelo. En milésimas de segundo el caos inundó su pequeño laboratorio.

- ¡¿Están todos bien?! – Se levantó de golpe del suelo: ¡mis alumnos! El cabello rubio del profesor Slughorn, casi no se distinguía entre la nube de partículas blanquecinas que había encima de sus cabezas. La gran mayoría de la clase tosía e intentaba decir que sí. – ¿Señoritas Evans y Way? ¿Están ustedes bien?

- Lo estamos… – Aseguró la pelirroja levantándose para intentar ver cómo de mal había acabado su caldero. – ¡Oh Dios Santo!

- ¿Qué que pasa? – El profesor se acercó a la mesa y lo descubrió por él mismo, a la vez que una cabeza castaña aparecía de debajo de la mesa.

- Y-yo…. yo… lo lamento, profesor.

- ¿Señorita Way podría, por favor, explicarme cómo ha conseguido con esta poción, que por supuesto no debería haber explotado, hacer este agujero en la mesa? – Penny negó mordiéndose el labio, pero como probablemente su profesor no la hubiera visto consideró oportuno hablar.

- Y-yo….

- ¡Por el amor de Merlín! Si el caldero en si se ha hecho añicos! ¡¡Si ha desaparecido!! – Si alguien hubiera podido ver a la castaña se hubiera dado cuenta que en esos momentos su cara se semejaba al tono de pelo de su compañera de habitación.

- ¿Estoy…. estoy castigada?

- ¡Es lo mínimo! ¡Además de los cincuenta puntos menos para Gryffindor que acaba de conseguir! – Penny volvió a esconderse debajo la mesa. Nunca había sido buena en pociones y por lo que sabía eso lo había heredado de su madre, pero nunca antes había hecho tanto destrozo como la de hoy. – No dude en venir aquí al terminar las clases. El resto puede irse. Repetiremos esta poción la semana próxima… Siempre que la señorita Way nos lo permita.

 

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6 Responses

  1. Taeko

    Después de que empiecen a nacer las criticas destructivas en FF.net y después de que empiecen a generar mis dudas como escritora os dejo el capi que terminé ayer. No sé qué quiero ahora por ahora con el tema de los Fics y se que no viviré de ellos, no obstante son mis historias y las aprecio. Acepto las criticas constructivas que me ayudan a crecer, pero qué debo hacer con las que sólo quieren hacer daño?
    TEngo mis dudas sobre FF.net y algunas sobre escribir o publicar, no osbtante de quienes no tengo dudas es de los que me comentais aquí y de los que me ayudais de muchas formas… Gracias a Cris por “escucharme” hoy, a Júlia por apoyarme siempre y a tantos otros que siempre estais por aquí o por ahi…. Y no, no me olvido de Jaume, T’estimo massa per oblidar-me de tu!

    Gracias por leer mis dudas y leer mis historias.

    Dicho esto… espero que el capi os haya gustado… A mi me ha gustado ;)

  2. Júlia

    Que què has de fer amb les crítiques filles de puta?? Passar-te-les pel tanga has de fer!
    Lena, gilipolles n’hi ha per totes bandes, això ja ho saps de fa temps. Què més dóna si un grup de criajas emocionalment subnormals no tenen altre feina que criticar tot allò que se surt del que elles consideren correcte. Joder, són històries, no cirugia neuro-facial.
    Que les follin a totes, però pel cul i de través.

    Dit sigui de pas, m’he rigut molt amb el capullo del Sirius xDDD I amb el final també. Crec que de ser a Hogwarts jo tb hagués muntat algun pollo a classe de Pocions… xDD
    T’estimo, tonta :P

  3. Cris

    Eeehhh!!! Que a mi tb me ha gustado!!! Lo de mezclar lo que está leyendo James en la carta con la conversación que están teniendo Penny y los merodeadores está superchulo.Me encanta. Yo te aconsejo una cosita, si te gusta escribir y disfrutas con ello no lo dejes nunca. Bss

  4. Jaume

    Pobre Penny com la lia!! jeje

    Jo crec que a FF.net si te la tornen a liar o algo amb els comentaris, jo almenys hi deixaria d’escriure.
    Per altre banda crec que si t’ho passes bé escrivint, has de seguir fent-ho! ;)

    Jo també t’estimo moltíssim :)

  5. Kim

    Nuky!!..No estaba yo enterada de eso…¬¬…¿Críticas?…Será porque no estaba yo enterada que si no…¬¬
    Yo seguiré leyendo siempre tus historias, porque me gusta cómo escribes, y eso será lo que les pasará, que a ellos también les gustaría escribir como tú, pero no pueden, por eso es fácil criticar a la ligera, para hacer daño, eso sí es fácil.
    No tengas en cuenta estas críticas, simplemente, no te aportan nada. Quédate con las buenas, esas sí te sirven de algo. Espero servirte de algo yo también!=) De todas formas, te mandaré el mail ahora con más críticas de las mías xD No dejes nunca de escribir y que nadie te quite nunca la ilusión, sabes que vales y tus historias también =)
    T’estima la nuky =)

  6. Ester

    Holaaa, como no, el segundo capitulo me a encantado. Respecto a las criticas k dices k te hacen en FF, no hagas caso, coge las buenas y las constructivas, realmente creas unas historias fabulosas, tienes una gran imaginación, sabes llevar la historia y enganchar al lector, e leido muxas cosas tuyas y siempre me e kedado con un muy agradable sabor de boca, asi k no dejes d escribir si es lo que te gusta, pk seria una pena dejar de leer estas fantasticas historias ^^. Por cierto me a encantado lo del pelo de Sirius y tambien lo de pociones jeej.

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