04. La Teoria del Cisne Negro

octubre 9th, 2011 by Taeko
This entry is part 04 of 13 in the series La teoria del Cisne Negro


- ¿Sabéis? Últimamente no me gusta como gestionáis vuestro trabajo – la profesora Aurora Sinistra estaba apoyada en su escritorio observando a sus pupilos. Eran un grupo reducido puesto que era una clase optativa, por lo que había varios alumnos de cada casa. – Por esto os he hecho venir a esta hora –

Esta profesora era de las de  mayor edad, tenía la piel negra así como unos profundos ojos oscuros al igual que su pelo. Seguramente años atrás hubiera sido todo un bombón. – No me gustan las separaciones que hacéis por casas, así que he realizado un listado con las parejas que quiero que hagáis para realizar el trabajo de fin de trimestre. – La clase en su totalidad bufó en desacuerdo. – Si las parejas no funcionan podéis pedir un cambio para el próximo trimestre, pero si el resultado no demuestra lo contrario, las parejas se quedaran establecidas. – El murmullo de reniego iba en aumento, pero Sinistra continuó como si eso no le afectara. – Como siempre somos pocos, así que he dividido las parejas por semanas para recibir un justificante para que podáis estar fuera de vuestras casas a altas horas de la noche. Es decir, cada semana, y de forma rotativa, cinco parejas tendrán un permiso para salir de sus habitaciones a altas horas de la noche para realizar los trabajos.

- ¿Cómo recibiremos los justificantes? – la mano inquieta de Lovegood apareció entre los alumnos.

- Los recibirán por correo a principios de semana, menos claro esta las cinco primeras parejas a quienes ahora se los daré. – Sinistra pasó la lista al alumno más cercano para que pudiera ver con quién lo había emparejado y pasara la lista hacía el final de la clase. – Cuando sepan quien les ha tocado y el tema asignado pueden irse… A no ser que sean de las primeras parejas asignadas.

Básicamente no se lo podía creer. Eso debía ser una broma y de las de mal gusto… ¡emparejado con una Gryffindor! ¡Y no cualquier Gryffindor, sino la prima de ese…ese…! ¡Grr…!

Sin poderlo evitar arrugó el pergamino de las parejas.

- Disculpa, pero… me gustaría saber con quién me ha tocado… – la chica de su lado, otra Slytherin, le hizo percatarse de la bola de papel que estaba haciendo. Sin decir nada se lo pasó y siguió maldiciendo por dentro hasta que vio a la chica levantarse para irse de clase. Eso le hizo moverse. Eran de las primeras parejas, así que debían conseguir su justificante y hablar para saber cómo iban a realizar el trabajo. Por mucho que odiase a esa chica, debía hacerlo. No podía afectarle ESO a su expediente. Se levantó y corrió hasta alcanzar a la castaña a quien sujetó por el brazo y la hizo girar de malos modos. – ¿Es que acaso no has visto que somos del primer grupo?

- ¿Quién te crees qué eres? – Dijo ella soltándose del agarre visiblemente molesta.

- ¡Tu pareja de trabajo! – Los ojos azules de la chica se relajaron, lo que le descolocó.

- ¿Tu eres Severus Snape? – ¿Era retrasada o qué?

- No, si te parece soy el Conde Drácula – Ella alzó los hombros.

- Por tu palidez podrías serlo… – Era evidente que era la prima de Potter. Iba a odiar tanto esas clases… ¡Y eso que era una de sus clases preferidas! Aunque básicamente lo era porque no tenía que hacer mucho.

- ¿Sabes qué? Mejor que no vayas a buscar tu pase, a ver si así la noche es más tranquila -Severus se giró para volver a clase dejando a la castaña plantada en medio del pasillo.

Penny se quedó mirando como aquel chico de la gran nariz se iba de nuevo dentro del aula. No entendía por qué ese chico delgado y de pelo grasiento estaba tan enfadado con ella, aunque, claro, por lo que siempre le había contado James, quizás sólo fuera por la rivalidad entre Slytherin’s y Gryffindor’s.

Lentamente entró de nuevo en el aula, donde encontró a Severus esperando por su justificante. Se puso a su lado y notó la mirada de pesadumbre que tenía en sus ojos. En realidad era una mezcla de “aun estás aquí” y un odio profundo hacía su persona, porque eso no podía ser odio hacía lo que ella representaba.

Esperó pacientemente a tener su justificante y luego se dirigió a la mesa donde  el chico estaba recogiendo todos sus instrumentos.

- ¿Qué te he hecho? – Probablemente esa no era la pregunta que él esperaba de ella porque primero se la quedó mirando sorprendido, pero luego bufó de forma molesta. – ¿Qué? – Como Severus siguió sin contestar, ella prosiguió su discurso. – ¡En serio, no te entiendo! Pensaba que Severus Snape era el chico de pelo rizado que ha salido antes, por eso iba a buscarle. Nada más. – Dijo ella a modo de justificación. – No entiendo por qué eso te ha cabreado tanto, chico.

- Eres igual de impertinente que tu primo… – Penny alzó interrogativamente una ceja esperando algo más por parte del narizotas. No le gustaba que le compararan con nadie y mucho menos con su primo… Al menos no hoy, pensó.

- ¿Sabes qué? Venía disculparme, pero prefiero pedir ahora el cambio de pareja que aguantar impertinencias de un narizotas como tú. – Penny se giró provocando que su falda girara graciosamente en su cadera.  Severus se quedó mirando ese pequeño movimiento de cadera, pero más que por el movimiento en si, por el desafió que el mismo significaba. ¿Por qué no se le habría ocurrido a él pedir el cambio en primera instancia?

Mientras miraba a la castaña hablar con la profesora, suspiró: no iban a dejarles cambiar de pareja, lo veía en la cara de Sinistra y eso le hizo sonreír: tanto Way como él iban a estar fastidiados por la misma razón: Potter y los estúpidos Merodeadores… Aunque… ¿Por qué Penny había saltado tanto al comprarla con su primo?

Una vez todo estuvo en su mochila se acercó a su compañera de trabajo que seguía argumentando que debía cambiar de pareja para realizar sus estudios. Puso una mano en su hombro y ella le miró con odio.

- Encontraremos la manera de llevarnos bien… – O eso espero.

- Eso creía yo. – Dijo la profesora con una sonrisa de victoria en sus labios y dando por finalizada la discusión que Penny había iniciado.

La chica esperó a estar fuera el aula para descargar su enfado.

- ¡¿Se puede saber de qué vas?! – La castaña estaba fuera de sus casillas. No entendía a ese chico, de verdad que no: primero le chillaba y la trataba fatal y decía que no la quería como pareja y ahora… ahora…. ¡¡ARGGGG!!

- Te estoy evitando una negativa tras otra. La profesora Sinistra no es de las que cambian de opinión tan fácilmente. Por mucha argumentación que le des no te hará caso. – Penny había cruzado sus brazos delante de su pecho a modo de negativa ante todo. No estaba receptiva, pero su argumentación intentaba romper esa barrera. – Mira no me caes bien, yo no te caigo bien: acabemos con esto lo antes posible y pidamos cambio de pareja. Por mucho que el resultado este bien hay demasiadas parejas Slytherin-Gryffindor y eso hará que se pidan muchos cambios y uno más no le molestara… – Quiso añadir un “espero” pero el hecho de que la chica empezara a descruzar los brazos hizo que evitara hacerlo.

- Ya has oído que si los resultados no muestran lo contrario no van a cambiarnos de pareja… – Mentalmente Penny se anotó un tanto: él era arrogante y se creía en poder de la verdad, pero ella: ella era Penélope Way.

- Lo sé, pero… no voy a rebajarme a suspender por no llevarme bien contigo. – Hubo un momento de gran tensión mientras ambos sabían que el próximo paso era resignarse: hacer el Trabajo y pedir un cambio de pareja y rezar por encontrar algo en común. – Nueve treinta aquí. – Dijo empezando a andar hacia fuera del aula.

- No me gusta esperar… – Severus tomó su mochila y la siguió. Sólo había unas escaleras de caracol para llegar al aula, así que las tenían que bajar justos: si o sí.

- A mí tampoco… – “pero  solo espero no perderme… este Castillo con tanta escalera con sentido del humor es un asco...”

Bajaron el resto de la escalera en silencio, solo volvieron a hablar cuando Penny se detuvo bruscamente en mitad de un ventanal.

- ¡Por el amor de Merlín! ¡No te pares así, niña! – La chica podría haberse quejado del golpe que Severus le había dado al no prever que ella se paraba pero no lo hizo.

- eso… eso es un… ¡merpeople! – El Chico miró por la ventana y vio como en medio del lago había una merrows cerca de la riba. No era habitual ver una merrows, era mucho más habitual ver una sirena, pero en el lago también había un pequeño clan de merrows.

- Es una merrows. – Dijo él puntualizando el tipo de merpeople que estaban viendo. Penny se giró para mirarle y él pudo ver “¿ilusión? ¿No ha visto nunca ninguna?

- ¿Cómo sabes que es una merrows y no una sirena?

- Porque aunque en este lago son más comunes las sirenas hay un pequeño clan de merrows y son algo más feos. Si te fijas sus facciones no son muy agraciadas… – vio a la chica asentir, mientras volvía a mirar por la ventana. – Aun así su deleite por la música es el mismo. Aunque, claro, ellos dicen que tienen mejor oído que las sirenas…

- ¿Crees que es cierto que las merpeople perdieron sus ales como castigo por retar a las muses en una competición de canto y que por eso están condenadas a vivir en las aguas y que solo salen del agua para seducir a los Hombres con sus cantos y así poderlos ahogar por venganza? – Severus no contestó. Había oído tantas historias sobre las merpeople que no sabía decir cuál era la que más le convecina. – Porque si fuera así, yo soy mujer… ¿Crees que si le enseño una foto de James se lo llevarían por un tiempo? – Al Chico casi se le caen los ojos de tanto que los había abierto.

- ¿Es que acaso quieres matar a tu primo? – La cara de incredulidad de su nueva compañera cuando lo miró, le hizo pensar que había oído mal y quiso retirar la pregunta.

- He dicho: que se lo lleven un rato, asustarle quizás… no matarle… Por ahora es mi única familia. – Severus estaba acabando de analizar la situación cuando Penny volvió a bajar las escaleras.

- ¿Te largas? ¿Es que acaso no sabes lo que es la educación?  Penny se detuvo un tramo de escalera más abajo y lo miraba con incredulidad. – Eres igual que cualquier otro Gryffindor… ¡Es que ninguno de vosotros ha recibido educación! ¡¡ Las personas educadas saludan y se despiden cuando entran y salen de los lugares!!

- Entendido: pues hasta la noche. – Antes de que él pudiera volver a abrir la boca para rebatir cualquier cosa ella desapareció. Tenía que hablar con el profesor de pociones y explicarle que hoy no podría asistir a su castigo.

 

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4 Responses

  1. Nailah

    Yuju!! Actualización!!
    Ya echabamos de menos tus historias.
    Seguro que a los merodeadores no les hace ninguna gracia esa nueva “relación” entre penny y snape. Pero la pregunta es ¿qué pasará entre ellos? ¿Cómo se llevarán?…mmm…¿Alguien tendrá necesidad de ponerse celoso?
    Muchos besos

  2. Jaume

    M’ha agradat, m’ha agradat! :-)

    Hi haurà segona part del ascensor?

  3. Júlia

    Bieeeeeeeeeen, per fi!!! I surt el Sev!! My Sev :)

    Més, més, més, més!

  4. Marta

    Wiii~!! Que genial~!! *-* Ya he leído todos los caps. (que todavía no había leído ninguno XD)

    Sirius es la ostia ¡Lo adoro! ¡Lo adoro mucho! ¿Como puede Penny negarse a sus encantos? Yo sería incapaz… o_o

    XD ¡¡¡Va, va, va, va!!! El siguiente ¡¡YA!!

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