12.- La teoria del Cisne Negro

abril 7th, 2013 by Taeko
This entry is part 12 of 13 in the series La teoria del Cisne Negro

Las Navidades en casa siempre eran algo especial. Recordaba las últimas en las que sólo estaban su padre, Nancy y ella. Teóricamente iban a ser las últimas que iban a ser ellos tres, sólo ellos tres… pero ahora estaba ahí.

Sin ellos.

Llevaba rato despierta, pensando en ello, cuando la puerta se abrió. De forma automática cerró los ojos y los volvió a abrir cuando las voces de los chicos gritaron:

- ¡¡FELIZ NAVIDAD!! – Penny se levantó de golpe y se tiró encima de James.

- ¡Feliz navidad! – le dio un beso sonoro en la mejilla, mientras Lily bajaba de la cama poniéndose una chaqueta para no pasar frio.

- ¿No vas muy desabrigada? – Sirius la miraba con los ojos desorbitados, mientras Remus la apuntaba con el dedo para que viera mejor a lo que se refería. Penny se miró y alzó los hombros. Su habitual camisón, provocativo, era lo que señalaba Remus. Penny supo que debía ponerse algo encima cuando vio que James iba a reñirla.

- Siempre lleva ese tipo de pijamas… – Respondió Lily mientras ella se tomaba una bata de hilo roja a conjunto con la camisola que llevaba. Lily felicitó la navidad a los presentes y bajaron al salón.

Debajo del árbol, decorado con muy buen gusto por parte de sus abuelos, había un montón de paquetes envueltos en diferentes colores. Algunos llevaban los nombres de James, Remus, Sirius, Lily, Alfred o Joanne, pero también había para ella.

Sonriendo y olvidando quienes la rodeaban, salió corriendo con un “ala” en sus labios, hacia el montón de regalos. Cuando llegó, tenía una sonrisa en los labios muy parecida a la de su madre y eso hizo que Joanne mirara por un momento a su marido y diera gracias por tener a su nieta ahí en ese día tan especial. Hacía demasiado que no tenían a su nieta con ellos y todo el tema del ataque a su padre y a Nancy la había alejado tanto que, hasta justo ahora, no parecía que hubiera vuelto con ellos. Quizás esto no durara mucho, pero iba a disfrutar ese momento. Tomando la mano de Alfred se fue hacía su sillón preferido.

- ¡Vamos! ¡No se abrirán solos! – Penny miró a su alrededor y encontró un paquete envuelto en papel amarillo, leyó el nombre del destinatario y lo dejó tendido en el aire. – ¡Sirius, es tuyo! – El chico fue corriendo. Ambos actuaban como críos con la apertura de los regalos.

Era divertido verles discutir por quién miraba el destinatario de un paquete o quién se lo entregaba a cada cual.

- Este es tuyo… – Cuando Lily se había sentado en el sofá junto a Remus y James lo había hecho encima de un pequeño paquete azul , que llevaba el nombre de Penélope escrito a mano con una letra muy bonita y elegante.

Penny lo miró detenidamente. Sabía de quién era y no hubiera esperado nunca que hubiese enviado el regalo a casa de sus abuelos. Tardó unos segundos, que parecieron eternos a James, pero finalmente tenidó la mano.

- Gracias. – Lily no fue la única que pensó que Penny volvía a ser la misteriosa Penny de la mañana en que se había enterado de lo de Remus, pero la prima de James la miró de nuevo a los ojos y volvió a su sonrisa de niña. – Este es tuyo. – La castaña buscó un paquete violeta, algo grande y pesado. – A ver si te gusta… ¡A Papa Noël le gustó mucho!

Mientras Lily abría su regalo con tres libros dentro, el resto abría un regalo cada uno y Penny mantenía en sus manos el regalo sin abrir que James le había dado.

Sin querer pensarlo mucho más, empezó a abrir el paquete de forma cuidadosa. Dentro del papel azul había una caja rectangular de joyería. En ese momento Sirius había dejado de mirar su nuevo juego de ajedrez mágico, para mirar esa caja con igual intensidad que la castaña.

Con un pequeño “click” el cierre se abrió y una pulsera de oro blanco que alternaba 15 pequeños diamantes con 16 esmeraldas verdes talladas ovaladamente apareció ante ellos.

- Joder…. – Sirius se sorprendió y ella al verse el centro de atención cerró rápidamente la caja. – ¿Quién coño te ha regalado eso?

- ¡Esa boca, hijo! – Alfred le riñó, pero era obvio que él no había visto la pulsera, pero Sirius sí y seguía impresionado por el regalo.

- ¿Penny? – La chica había escondido torpemente la caja entre la ropa de su bata, pero no lo suficientemente bien a los ojos de Sirius.

- No es asunto tuyo.

- Lo sé, pero eso tiene que ser jodidamente caro… Y es bonito… y… -Parecía que ya no argumentaba delante de la castaña, ahora sólo se auto-respondía susurrando a quién era el autor del regalo – Eso… Eso solo lo regala un… un… novio. – ¿Pero cómo no me había dado cuenta, antes? …En realidad si me di cuenta… La mañana que… La última noche de luna llena… Lo fue a ver… Por eso iba tan guapa… por eso… Esa pulsera se la ha regalado él… Pero…

- No. Es. Asunto. Tuyo. – Penny le miró desafiándole, pero Sirius se había quedado sumergido en esa ultima palabra “novio”.

- ¡Vamos chicos! ¡Es Navidad! – James intentaba poner paz.

- ¡Y tenéis muchos más regalos a repartir! – Lily había captado la idea de James y buscó que ambos se distrajeran en encontrar más paquetes. Si actuaban como niños, debían hablarles como si fueran críos.

Medio minuto después Penny volvía a repartir y abrir regalos, mientras que Sirius tardaba un poco más en reaccionar.

Una vez los regalos estuvieron abiertos y algunos hasta probados, los siete estaban delante de la chimenea con una humeante taza de chocolate en las manos. Remus y Sirius estrenaban el nuevo ajedrez mágico del último, los abuelos Potter disfrutaban de su nuevo juego muggle de Abalone, mientras que James disfrutaba admirando su nueva escoba a la vez que Lily empezaba a leer uno de los libros que le habían regalado. Penny, por su parte, estaba absorta mirando el bailoteo de las llamas, cuando su mano acarició la caja de joyería.

Dejando el chocolate a un lado, tomó la caja rectangular, de nuevo, entre sus manos y la volvió a abrir.

La pulsera era realmente bonita y seguro que carísima: ¿Te compra? No. Me quiere…¿Te autoconvences? No. Sabe que me gustan las Navidades y… ya me lo dijo: no quiere que me olvide de él. Quiere que… Me quiere.

 De repente me di cuenta de porque Sirius no movía su alfil como yo había creído que haría. De hecho, no realizaba ninguna jugada. Miraba a la prima de James. La miré y no puede evitar fijarme en el brazalete de piedras que sostenía con tremendo cuidado.

Madre había tenido un collar con una esmeralda, por lo que al instante supe que no sólo eran piedras, sino que eran minerales de verdad por tanto, lo que brillaba a su lado debería ser brillantes o circonitas de las buenas. Ese regalo no era barato.

Ese era un regalo especial.

Vi como Sirius miraba la pulsera y supe que ese no iba a ser un ligue de los suyos… De hecho, hacía tiempo que había dejado de ser sólo un objetivo que meter en la cama. ¿Estaría creciendo?

- Psss… – Creí que de esa manera podría avisarle sin llamar la atención de nadie más, pero me equivoqué. Fue Lily la que se giró y miró en la misma dirección que Sirius y vio la pulsera.

- ¡Madre mía! – Nunca había visto una Lily tan poco discreta. Se acercó al lado de Penny y sin que le diera tiempo, se la quitó de las manos. – Es preciosa! – Tampoco había visto nunca a Penny tan nerviosa. – ¿Quien te la ha…? – Y mucho menos la había ponerse roja. Lily alzó una ceja perspicaz. Creo que ahora todos sabíamos quien se la había regalado, pero fue Joanne quien rompió el tabú.

- Porque no nos has dicho que tienes novio… porque no le has dicho que venga hoy a comer? – Penny se levantó de golpe. Arrancó la pulsera de las manos de Lily y se giró hacia nosotros.

- Esto no es asunto tuyo. Ni vuestro. No tengo novio. – Salió cabreada de la habitación y todos nos quedamos callados hasta oír el portazo de su habitación.

- Yo creo que si tiene novio. – James, el único capaz de opinar, miró a sus abuelos con pena. Se notaba que ese gesto de su nieta les había dolido. Mucho. – Eso sólo lo regala un novio.

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One Response

  1. Nailah

    Que buena noticia que hayas retomado la historia!!
    Me encanta!! Sirius celoso!!
    Lo que no me gusta nada es el novio de Penny y la relación que tiene con ella, estoy deseando que rompan y ella se vaya con Sirius, pero me temo que no va a pasar a corto plazo, verdad?
    Muchos besos

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