Today I leave

abril 29th, 2008 by Taeko
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  • Today I leave

La calle estaba vacía. Sólo estaba ella. Andaba sin darse cuenta, sin tener rumbo fijo. Los pies andaban solos hacia… ninguna parte.
Llovía e iba sin paraguas, pero… ¿Qué importaba? Su pelo estaba empapado, al igual que sus téjanos, su camiseta y sus bambas… Todo daba igual. Ya daba igual.
No hacía ni cinco minutos que había salido de esa casa no pasaba nadie por la calle, normal al llover como llovía. Por la calle sólo un coche que venia hacia ella, lento para no resbalar, con los focos los únicos que iluminaban tímidamente esa calle.
De repente dos disparos. Sophie se detuvo en seco. Sabía que acaba de pasar. Cayó hacia sus rodillas. Era tal como si en vez de haber oído los disparos estos le hubieran dado directamente en el corazón. Pero no era cierto… A ella sólo le caían lagrimas todo al contrario que a quien se había disparado a la que le caían varios caminos de sangre.

Ni siquiera había puesto la llave en la cerradura, pero oía a alguno de sus amigos tras la puerta. Ajeno a lo que pasaba dentro de la casa, volteó la llave y empujó la puerta hacia dentro. Se sacó la chaqueta toda empapada, aun sólo haber recorrido el trayecto del coche a la casa. La dejó caer sobre el suelo y se sacó las bambas para no dejar todo el suelo mojado. Entró descalzo y pasó por al lado de la cocina. Ahí la vio. Les vio. Paró en seco y se enfrentó a la escena.
“Sophie…” JephA se giró. Ni siquiera le había oído entrar. Quinn y Branden también se voltearon. Estaban sentados en las sillas de la cocina, con cara de agotados o desconcertados, no sabría bien, bien qué decir que era esa expresión en sus ojos. Sophie tenía la cara mojada, igual que su ropa, cubierta por una toalla. Pero, no. No era por la lluvia que su cara estaba mojada, sino por lágrimas. Lágrimas que hacia rato que caían de sus ojos ahora rojos.
“¡Tu!” Sophie se acercó a él y, la mano que instantes antes no paraba de temblar había quedado estampada contra la cara de Bert.
“¿Qué…?” Bert no era el único que había quedado sorprendido por la reacción de la chica. Quinn y Branden se levantaron al instante. JephA al ver eso se acercó a la chica y la sujetó. La abrazó por su espalda.
“Sophie… él…”
“Tiene toda la culpa.”
La chica de pelo castaño se resistía a estar en los brazos de JephA.
“Yo tengo la culpa…” Bert tenía una mano donde Sophie le había dado. La chica estaba histérica y eso era evidente, pero ¿por qué? “¿Qué he hecho yo?”
“¡Tu debías estar ahí! No debías haberte ido… No debías…”
“Sophie… Cálmate…”
JephA la hizo girar hacia él para mirarle los ojos. “No sabe nada… No sabía nada… ”. No le aguantaban las rodillas y si JephA no la hubiera estado sujetando hubiera caído en medio de la cocina, igual que una hora antes en medio la calle.
“¿Sophie, que…? ¿Qué he hecho?” JephA se fue sentando en el suelo con ella agarrada aun.
“….”
“Bert….”
Quinn y Branden estaban mirando la escena. Quinn tenía los ojos vidriosos y un nudo en la garganta que le impedía hablar. Branden se había acercado a su amigo y le señalaba su silla. “Siéntate.”
“¡NO! ¿Se puede saber qué coño esta pasando?”
Nadie contesto. “¡¿Sophie que he hecho?!¡¿ Qué pasa!?” La chica seguía llorando en el hombro de JephA.
“Ella…” JephA miraba y hablaba por encima de Sophie, pero ella se volteó hacia Bert.
“Te quería… ¿Cómo pudiste…?”
“¿Poder qué? ¿Sophie de qué hablas?”
Antes de poder contestar nada, sonó el timbre de la puerta. En un primer ring nadie se movió. En el segundo JephA, Branden y Quinn miraban en dirección a la puerta, mientras Bert y Sophie se seguían mirando en un duelo de miradas. En el tercero Branden se dirigió la puerta.
“Hola… Sí… Pasen” Branden entró de nuevo en la cocina seguido de un hombre con gabardina y una mujer con un moño y unas pequeñas gafas de lectura colgadas en el pecho. Branden miró a Bert. Seguía mirando a Sophie, que estaba en brazos de JephA. Los dos recién llegados observaron la escena. “Bert…” El chico miró a su compañero y amigo, dándose cuenta de esos dos personajes.
“¿Si?”
“Ellos….”
Branden señalo a la pareja.
“¿Es usted Bert McCracken?” La mujer se adelantó.
“Sí.” Asintió el chico.
“Somos de la brigada de homicidios. Ella es Alice Davis y yo Gregory Arbor.” Bert no comprendía nada, pero Sophie al oírlos les miró con pánico en los ojos. “¿Sabe por qué estamos aquí?” Preguntó Gregory sin dejar de mirarle a los ojos. Bert negó.
“Usted sí, ¿me equivoco?” Alice se había adelantado a cualquier cosa que su compañero hubiera querido decir, interrogando directamente a Sophie no sólo con la pregunta sino también con la mirada. La chica no dijo nada, simplemente se la quedó mirando.
“¿Conoce a…?” Alice hizo un gesto a su compañero para que no continuara su frase.
“¿Lo sabe?” Seguía preguntando a Sophie quien, con miedo hizo un imperceptible gesto de asentimiento.
“¿La vio? ¿Habló con ella? ¿Le dijo algo?”
“…”
“¿Cómo te llamas?”
Gregory veía el miedo en la castaña y la intimidación que su compañera le provocaba, por lo que hizo un cambio en las preguntas.
“…”
“Es Sophie…”
“Sophie Paradee?”
Preguntó intrigada la mujer. Ella asintió.
“¿Fuiste la ultima en hablar con ella?” La mujer estaba impaciente por obtener respuestas, pero no veía que así asustaba a la muchacha, que aun en los brazos de JephA seguía en el suelo.
“¿Qué sucede? ¿De qué hablan?” Bert desvió la atención de los dos agentes que miraban a Sophie hacia él.
“Alexis Bronw ha sido encontrada muerta hace un par de horas. En su piso. Con un arma en su mano….” Bert ahogó un grito, Sophie desvió la mirada al igual que sus compañeros de The Used, no querían ver la cara de su amigo, no querían decirle que eso era cierto.
“…”
“¿La vio? ¿Habló con ella? ¿Sabia de sus intenciones?”
Alice Davis no dejaba de preguntar al chico, preguntas que también iban dirigidas a los presentes ahí.
“Y-Yo…” Bert se apoyó contra la pared que tenia más cercana y se fue resbalando hacia el suelo.
“¿Cuándo fue la ultima vez que la vieron?”
“….”
“Necesitamos respuestas. Tenemos que hacer un informe y hay piezas que no encajan.”
Unos instantes de silencio llenaron la cocina. Sophie vio a Bert esconder su cabeza entre sus manos. Ni siquiera se había planteado que él pudiera haber sido incitador de eso y, aunque a ella le doliera, sabía que Bert seguía sin tener la más mínima idea de porque Alexis había hecho tal cosa.
“Se suicido….” La voz de la chica rompió el silencio. Todos, menos Bert que seguía hundido entre sus manos, enfocaron su vista hacia Sophie que miraba al vacío. “Se ha suicidado. Ella….”
“¿Por qué esta tan segura?”
Sophie enfocó su vista hacia la mujer y se desabrazó de JephA al levantarse y acercarse al policía. Puso la mano en su bolsillo del pantalón y sacó una hoja bastante mojada.
“Llovía….” Dijo a modo de disculpa por el papel mojado.
El hombre abrió la hoja y vio la tinta negra esparcida por la hoja. El texto, aunque borroso, se leía bien, pero no dejaba de ser algo dificultoso. Gregory miró de nuevo a la chica.
“Necesitamos esto para…” La chica sintió.
“Lamentamos su pérdida.” Gregory se despidió con esas palabras y tomando la manga de su compañera salió de ahí.
Después de cerrarse la puerta de la calle, la casa, la cocina volvió quedarse sumida en el silencio.
Bert seguía en un rincón, sentado en el suelo con la cabeza hundida en sus manos, Quinn y Branden seguían cerca de la mesa, JephA se había levantado pero seguía en medio de la cocina y Sophie estaba en el mismo punto donde había dado el papel al policía mirando la puerta por donde había salido.
“Bert… Siento haberte pegado.” La chica ni siquiera se había movido para decir esas palabras. Seguía mirando a la nada. Bert levantó la cabeza y, por primera vez, el resto de los chicos le vieron llorar. “No sabías nada, pero si lo hubieras sabido te hubiera pegado igual.”
Sophie se volteó hacia el resto de chicos evitando mirar a Bert. Hizo un intento de sonrisa que quedó en una mueca de tristeza.
“Es tarde.” Se volvió a girar y anduvo hacia la puerta. Abrió lentamente la puerta de madera y se quedó unos instantes viendo como aun seguía lloviendo. Puso un pie fuera del umbral y luego el otro y un paso tras otro la hicieron volver a estar bajo la lluvia.

Volvía a estar en esa calle vacía. Volvía a andar sin darse cuenta de que lo hacia. Sin rumbo, puesto que a su casa no podía volver. Estaría lleno de policías y de gente investigando la muerte de Alexis… No podía volver ahí y ver el cuerpo de la chica. No podía….
Andaba sin paraguas bajo una fuerte lluvia que había desencadenado en agua, truenos y relámpagos. No importaba mojarse. No importaba donde ir. Sólo… Sólo… Ni siquiera podía decir que era lo que podía llegar a importar esa noche. De verdad había intentado hablar con Alexis, pero no pudo. Intentó con todas las fuerzas ser racional y no pegar a Bert y decirle lo que había sucedido, pero simplemente: le pegó. No podía hablar con él. No podía explicarle lo que había pasado esa tarde. No podía.

Empezaba a hacerse de día. Hacia poco más de una hora que había dejado de llover y el cielo se había tornado rojo con destellos naranjas. Sophie estaba en el parque de delante de casa. Miraba la ventana donde durante muchos años ella había convivido con su mejor amiga. No había ninguna luz, nada que indicase que la casa estaba llena. Simplemente oscuridad.
Sophie desde el columpio miraba la ventana con las cortinas echadas. ¿Qué iba a encontrar ahí arriba? No quería averiguarlo, pero… en algún momento… en algún momento debería subir.
“¿Por qué lo hizo?” La voz que venia de detrás de ella la asustó. Se giró y ahí estaba. En la entrada del parque mirando hacia la misma ventana que ella. Con las manos en los bolsillos.
“¿Recuerdas cuando nos conocimos?” Su voz, la de Sophie, sonaba mucho más tranquila que esa noche y más relajada. Sonaba suave aun no haber dormido en toda la noche.
“….”
“Hace cinco años. En una fiesta. Tu trajiste las drogas.”
Sonrió ante el recuerdo de un Bert y una Alexis más jóvenes y un poco crios. “Sus padres acababan de fallecer en una accidente de coche. Yo la llevé a la fiesta para que despejara ideas. No recuerdo en que momento entré en esa habitación, pero ahí estaba ella: encima de esa mesa contigo. Ahí se enganchó a toda esta mierda… A todo esto que le ha llevado donde esta ahora…”
“Yo….”
“Encontraste algo que te ayudó a salir de eso.”
Por primera vez Sophie miró directamente a Bert. El chico tenia la mirada encima de ella y la escuchaba atentamente… ¿Por qué él sí y ella no? ¿Por qué él encontró algo para salir de Eso y ella en cambio….? “Tu grupo, tus amigos… Ellos fueron ese algo de lo que hablamos, mientras que Al-Alexis…” A Sophie se le quebró la voz y dejó de mirar a Bert. Se mordía el labio inferior que volvía temblar. Bert se acercó a ella y puso una mano en su hombro. Ella se giró y Bert vio como dos lágrimas más o menos acompasadas rodaban hacia sus mejillas. “Dime qué no hice bien. Dime en qué le fallé…. Dime qué no le dije…. ¿Por qué con ella no funcionó nada de lo que hice para que…. para que lo dejara?…”
“No fuiste tu… Tú estuviste ahí, siempre. Tú siempre estabas ahí. Siempre lo has estado.”
“Y no ha servido de nada…”
Bert se puso delante de ella y se agachó para estar a la altura del columpio.
“Sophie… Sabes perfectamente que si ella hubiera querido sabia que tú estabas ahí. La primera para sacarla de toda esta mierda… Sabes que ella conocía de ti y de que tú querías ayudarla… Si-si Alexis no quiso salir fue… porque no quiso, no por falta de ayuda….” La castaña lloraba mirando su regazo. ¿Cómo podía enfrentarse a los ojos azules de Bert? ¿Cómo? En el fondo, y aunque no quisiera, le echaba la culpa de que ella, de que su mejor amiga, de que su Alexis, estuviera muerta. Alexis se había metido en las drogas esa noche en que se conocieron y poco a poco su adición iba a más… Sophie la mantuvo en su piso cuando en el trabajo la echaron, la mantuvo sin decir nada. Ella era su mejor amiga…. Poco a poco Bert también fue apareciendo más en su vida. Los dos iban juntos por el mismo camino hasta que él encontró la forma de salir, encontró algo que le atraía más: la música. Por ella, por ella y sus amigos, lo dejó. Dejó la droga. Pero no Alexis. Alexis continuaba y Sophie no podía o no sabía como ayudarla… Hasta la tarde anterior.
Sophie había llegado a casa. Alexis la esperaba en el sofá. Sentada mirando el televisor apagado. Sophie la saludó y al no obtener respuesta se sentó a su lado.
“Voy a dejarlo” Sophie no pudo dejar de sorprenderse ante tales palabras pero… ¿si iba a dejarlo, por que estaba tan seria? ¿Por qué ni la miraba a los ojos? “¿Qué te ha hecho….?”
“¿Cambiar de idea?”
preguntó sabiendo que era eso mismo lo que ella le iba a preguntar. Alexis se giró hacia su amiga. “Hace un par de días que… que no me meto nada… No es fácil aguantar pero… quería hacerlo para poder leer bien las últimas cartas que mis padres recibieron de mi abuela. Todas sobre mi y sobre las vacaciones…Y, me he dado cuenta de que he desperdiciado mi vida. Mis cinco últimos años… no han sido más que…Para qué mentirte, Sophie, no recuerdo nada de estos últimos años. Nada.” Las dos se quedaron calladas unos instantes. “Hoy acabaré con esto.” Al principio Sophie miró a su amiga (a lo que quedaba de ella) sin comprender. “Dale esto a quien sea. Y no te enfades con él. Él me hizo entrar pero yo me quedé porque quise. Porque no tuve valor de querer salir, porque tuve miedo… Y, aunque no me creas, te escuché siempre. Siempre que me plateabas que estaba haciendo con mi vida, siempre te escuché… pero… Era más fácil quedarme donde estaba… Seguramente ahora también elijo el camino más fácil, pero… Es algo tarde para todo… Para mi.”

Volvió a ver los ojos azules de Bert sobre ella y se abrazó al chico. “Lo siento… Lo siento…” Bert la abrazó y dejó que llorara hasta cansarse. Era lo mejor que podía hacer en ese momento y era mejor que querer correr hacia la casa para ver si encontraba algo para su propio bajón. A decir verdad, sabía que no podía hacerle eso ahora a Sophie. Sabía que no podía derrumbarse y meterse de nuevo en las drogas… Si lo hiciera seria como… como volver al pasado de hacía cinco años… Seria como querer hacer revivir en Sophie y en él mismo los demonios de esos años y, no era justo para ninguno de los dos.

*-* Link Video *-*

*-* La canción “Hard to Say” de “The used” no tiene relación alguna con el relato, aunque la historia de la canción lo parezca. *-*

5 Responses

  1. Rafyy

    Crec k es la “tipica” historia, de chico wapo conoce a chica. Ella se cautiva con sus ojazos, el finje cautivarse, pero lo unico que kiere es mojar…
    ella s’enamora desesperadament d’ell s’aprofita per tirarsela unes quantes vegades mes… i a sobre el tiu fa k s’enganxi com ell a les drogues…… ella veu k ell no se l’estima i esta drogodependiente total i ell k es mol guai deixa les drogues i a ella en la cuneta….

    i la sophiee……. k fa la pobre, es una mera espectadora no pot fer res… nomes patir..
    El bert es un mamonas, a sobre el cabro no te ni el minim sentiment de culpaa
    pensu deixa mes comentaris…..
    un peto

  2. Taeko

    Rafa, el Bert esta tant o més destrossat que ella. El Bert va ficar-la en les drogues pq ell ja hi era, no pq se la volgues beneficiar. A més, l’Alexis mateixa ho diu: era debil i en aquell moment (on sons pares acabaven de morir) res importava – si no ho diu ho dona a entendre la Sophie al parc-.

    I si que te el sentiment de culpa… i te la intencio de tornar a les drogues pero… no ho fa..i no pq no en tingui ganes…

    Lena

    PD: penso pasarte una foto del Bert i ja em diras si esta bo o no…

  3. Xavi

    No es pot jugar amb les drogues. I aquest n’és un exemple més. Sí, l’Alexis estava destrossada per la pèrdua de sons pares, etc. Però per molt fotut que un estigui, s’ha de saber dir que no. La vida continua… i no és qüestió d’escurçar-la o enviar-la a la merda per una cosa com aquesta. Clar que, suposo que és molt fàcil dir-ho però quan t’hi trobes així és una altra història, però s’ha de tenir el cap molt fred. No són un joc… has de pensar que hi ha altres persones que t’estimen, i no crec que es mereixin que et fotis un tret per molt malament que estiguis.

    PD: “…no pasaba nadie por la calle, normal al llover como llovía”. Com avuiiii!

  4. Alex

    Uooo m’agrada molt aquesta història , com està explicada i com transmets el sentiment de culpa i de impotencia tant de la sophie com del bert.

    Molt be molt be!

  5. Taeko

    Moltes gràcies Alex!!
    ¿Has vist el video? O escoltat la canço més ben dit?
    http://www.youtube.com/watch?v=kwI8s2gMeM8

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