09-. Because the drugs never work

maig 23rd, 2008 by Taeko
This entry is part 10 of 32 in the series Because the drugs never work

~ ¡Meggan! ¿Tu aquí? Creía que tenías algo importante esta noche… ~ Meggan se había acercado a ese hombre de treinta años de forma directa. No era especialmente alto, pero si que era un hombre resultón: pelo negro, ojos verdemar, barba de dos días y, eso sí, arreglado.
~ Sí y sabes, lo que me diste es una mierda… Quiero que me de vuelvas el dinero, Dave.
~ Sabes que eso no lo puedo hacer, cariño. ~ Meggan hizo morros, pero era cierto y lo sabía.
~ Me gustan mil veces más esas pastillitas que me dabas antes… Me sentía mejor. ~ Dave sonrió de lado.
~ Hagamos algo…. Hazme pasar una buena noche y te doy de esas. ~ La pelirroja pareció pensárselo un par de segundos y luego se acercó a Dave y le susurró al oído.
~ ¿Qué tipo de noche?
~ Tú ya lo sabes, cielo… Ya lo sabes. ~ El hombre tomó a Meg de la cintura y la sentó en su regazo.
~ Bien… Acepto. ~ Puso sus labios encima de los de Dave y cerró el trato.

En casa de Juls, Gerard estaba en el segundo piso algo extrañado de tener que buscar ahí a Meggan. Las normas para la casa de la familia de Juls eran fáciles y todos las sabían: sólo eran aptos para estar el piso de abajo y la terraza, pero Meg era nueva y no recordaban haberle dicho las normas.
Gee llamó a la primera puerta y sacó la cabeza.
~ ¿Meg? ~ No, no estaba pero al parecer había dado con la habitación de Júlia. Entró. Había estado muchas veces en casa de Juls cuando sus padres se iban, pero nunca en su habitación. Era una habitación grande con un montón de libros y un portátil encima de la mesa de estudios. Sin saber muy bien porque, se sentó en la cama. Era cómoda. Pero… ¿Por qué le venia a la mente Meg? La chica había desaparecido… ¿Y si padecía doble personalidad como había dicho Cris?…. ¿O …. Si estaba afectada por la droga? ~ ¡Mierda! ¡Gee no pienses eso!
~ ¿Pensar en qué? ¿Obscenidades? En mi cama no, eh… que luego hay olores raros… ~ Se mofó Juls.
~ ¡Ey, lo siento!
~ Tranqui, he subido a sabiendas que estarías por aquí… Quería preguntarte algo sobre esa chica… Vuestra batería…
~ Dime.
~ Frank la defiende mucho y, bueno ya sabes… Creo que viven cerca y vais al mismo instituto y…
~ ¿Dónde quieres ir a parar?
~ ¿Crees que a Frank le gusta? ~ Gerard sonrió y negó con la cabeza. Sabía que Juls era algo celosa, pero… ¿Estar celosa por Frank? Pero si Frank sólo podía pensar en ella…
~ Frank sólo tiene ojos para ti. Se le cae la baba solamente pensar en ti, ¡en serio! ~ Gerard miraba la cara de Juls y vio como poco a poco se teñía de rojo.
~ Gra-gracias…
~ De nada. ~ Ambos se quedaron callados durante un rato.
~ ¿Por qué has subido a buscar a Meggan?
~ Creía que no había sido capaz de irse.
~ Pues lo ha hecho. ~ Gerard asintió. ~ ¿Sucede algo? Estás muy pensativo.
~ Nada.
~ Vamos Gee, confía en mí.
~ Meg me preocupa y a la vez me confunde.
~ ¿Por qué?
~ Porque esta claro que no tiene doble personalidad, pero a veces hace cosas que no entiendo y cosas sin sentido…
~ ¿Qué piensas? ~ Gerard alzó los hombros.
~ ¿Recuerdas el año pasado… Cu-cuando me enviaron al psicólogo y me recetaron los antidepresivos? ~ Juls asintió.
~ No fue culpa tuya… ~ Dijo ella recordando como el chico se quedó enganchado al medicamento.
~ ¿Cómo me comportaba? ~ Y la chica entendió lo que Gerard quería decir.
~ Pe…pero ¿Estás seguro? ~ Preguntó temerosa
~ No… pero es que no quiero pensar que ella este enganchada a algo… Es… Parece frágil, Juls… No es la clase de chica que se… ~ Gerard no quería aceptarlo, no quería pensar en Meggan como esa clase de chica y por eso no iba a decir la palabra “droga” cerca del nombre de la pelirroja. Por otro lado Juls pensaba en que en realidad Gerard tampoco era de esa clase de chicos, pero que en algún momento sí lo había sido, a si que le costaba menos aceptar que Meggan pudiera serlo… Además, la acababa de conocer.

~ Dave, ¿Dónde vamos? ~ Meggan sentada en el asiento del copiloto del coche de Dave, tenía las manos entrelazadas para que no se le notara el nerviosismo. Nunca había llegado tan lejos con Dave.
~ He reservado una preciosa habitación en el Hotel. ~ Dijo sin más. Meg sabía a donde conducía esa idea por parte del hombre y, a pesar de que esa no seria la primera vez que tendría sexo, no le apetecía tener a ese hombre dentro suyo, pero por otra parte (y, eso era lo que más pesaba) si estaba con él le recompensaría dándole sus pastillitas…
Dave aparcó el coche y ambos subieron hasta el cuarto piso. Meg se acercó a Dave y le besó en los labios lo cual él agradeció pero la apartó un poco.
~ ¿Qué…?
~ Cuando estemos dentro… Eres menor y aunque prestes consentimiento, no quiero tener problemas. ~ Meggan asintió y esperó a estar dentro de la habitación, pero una vez dentro Dave se le adelantó y se lanzó sobre ella a besarla por todos lados. ~ Quítate la ropa. ~ Meg obedeció. Se acercó a la cama de matrimonio del centro de la habitación y se desnudó, viendo como su compañero de noche hacía lo mismo.
Una vez desnudos se metieron en la cama y Dave se colocó de lado mirando a Meggan, era una chica especialmente bonita. Puso una mano sobre los senos de la chica y empezó a recorrerlos acercándose más para poder besarla y dejarla toda empapada de su baba. Bajó por el cuello con besos pegajosos hasta sus senos y ahí se recreó un buen rato. Mientras, Meg miraba lo que ese hombre hacía a su voluntad en su cuerpo. De repente Dave se detuvo.
~ ¿Qué sucede? ~ Meggan miró intrigada a los ojos del chico.
~ ¿Qué es esto? ¿Cómo te lo hiciste? ~ La chica vio la cicatriz que Dave le tocaba con una sorprendente suavidad.
~ Nada. Tu sigue ~ Y tal y como se lo había ordenado la pelirroja, Dave volvió a su tarea. Esa cicatriz era del accidente y era obvio que no hablaría de eso jamás con nadie y menos con ese sobón.

Después de hacerlo, Juls estaba con la cabeza en el hombro de Frank sonriendo de manera algo estúpida.
~ ¿Crees que nos habrán oído? ~ Frank se rió.
~ Sí, es más creo que si tu barrio aun no se ha despertado es porque los cristales de tu casa son dobles… ~ Juls se refería claramente a su amiga que estaba al otro lado de la habitación con su novio, Charlie… ¿Qué le importaba a ella el resto del barrio?
~ Tanto he…
~ Sí, pero me da igual, ya lo sabes. ~ Frank le dio un tierno beso en los labios y sonrió. ~ Te quiero mucho, ¿lo sabes verdad?
~ Y yo.
~ Pues yo quiero dormir… ~ Desde el otro lado de la pared se oyó la voz de Cristina y luego las carcajadas de Charlie y la rubia.
~ ¡¡Bruja!!
~ ¡¡Perra!! ~ Los motes cariñosos entre ambas cesaron entre las risas de ambas parejas.

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2 Responses

  1. Rafyy

    jajaj anda k no dia de sexeee!!!! visca k es finde!!!!!! ajaja anda k no vaya asalta cunas el camello de treinta años…… pero la meg es deixa aixi kkkkkk k le vamos a aceeer….. jo tinc por aki unos gelocatiles si kieres meg….. ajajaja no ara en seriu xq les parelles quan u fan saben k estan fen soroll i tota la pesca i al acabar ve el sentiment de culpa de…… nnos habran oidooo¿ nooooo en akell moment san tapat les orelles…

  2. Xavi

    Asaltacunas, infanticida… pero tu ho has dit: la Meg ha acceptat. Suposo que és el que té estar enganxat, que ets capaç de fer qualsevol cosa per la droga. Pastilles? Jo en tinc per donar i vendre!! Ibuprofeno, Aspirines, Gelocatil, Zyrtec, Ebastel… jajajaja!

    Sentiment de culpa? Cap ni un. A quien no le guste que se tape los oídos o se vaya a otra parte =)

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