17-. Because the drugs never work

juny 9th, 2008 by Taeko
This entry is part 18 of 32 in the series Because the drugs never work

El profesor era el único que parecía estar relajado, eso sí, siempre atento a cualquier movimiento raro de sus pupilos… Las chuletas en ese tipo de exámenes eran habituales. Los alumnos garabateaban en los papeles de color ceniza (reciclados) que tenían delante de ellos las respuestas de las hojas blancas escritas a ordenador. Era la hora de la verdad: la hora de los exámenes del primer trimestre que los calificarían en cada una de las asignaturas que cursaban. Por suerte para los chicos ese iba a ser su último examen… Para desgracia de Mikey: era el de matemáticas.
De repente una silla se apartó y captó la atención de todos, no hacia más de tres cuartos de hora que el profesor Snitch había repartido el examen diciendo que como algo excepcional el examen de matemáticas sería de hora y media. Snitch se acercó a la chica pensando que debería resolver alguna duda.
~ ¿Qué sucede señorita Morris?
~ Tenga, terminé. ~ Le tendió las hojas del examen, pero Snitch no las aceptó.
~ ¿Ha repasado usted? ~ Meggan asintió. ~ ¿Bien?
~ Dos veces. ~ Algo receloso el profesor tomó las hojas pensando que quizás sería uno de los exámenes con menor nota que tendría. Meggan una vez el hombre cogió las hojas, tomó su bolígrafo y su calculadora y salió del aula.
Al salir al pasillo se dio cuenta que no le gustaría mucho estar en el colegio de noche ¡Que tétrico sin nadie paseando por los pasillos!

Meggan se quedó dentro de su coche con la radio encendida. Sonaba Want you bad de The Offspring. Meg había ido a comprar un café así que mientras esperaba, bebía de él.
toc-toc” Alguien tocó la ventana del coche, por lo que Meggan sonrió, cerró la radio y salió del coche.
~ ¿No has terminado muy rápido?
~ No.
~ Está bien, lo que digas… ¿Cómo te ha ido? ~ Meggan se encogió de hombros para toda respuesta.
~ Y a ti.
~ Mmme… ~ Ray tampoco quería dar mucha información. Ray se subió en el coche y ambos siguieron escuchando música hasta que Frank y Gerard aparecieron y también se metieron dentro del coche.
Media hora más tarde, ya al final del tiempo que los profesores de matemáticas habían dado al alumnado para poder realizar el examen, salió Mikey algo más paliducho de lo normal y con cara de estar realmente muy cansado.
~ ¿Qué tal te ha ido? ~ Preguntó su hermano mientras él subía al coche y Meg arrancaba para ir a casa de Frank. Mikey como toda respuesta alzó los hombros.
~ ¿Aprobarás, verdad? ~ Dijo la chica a lo que Mikey volvió a encogerse de hombros. ~ ¡Oye di algo que hay una apuesta en juego!
~ ¿Una apuesta? ¿Qué apuesta? ~ Preguntaron Ray y Frank casi al instante, a lo que Gerard sonrió haciéndose ya vencedor de la misma.
~ Meggan y yo tenemos un trato: si Mikey aprueba Matemáticas yo haré lo que quiera durante un día y sino ella hará lo que a mi me plazca…
~ ¡Dios Meggan! ¿Cómo has podido? ~ Dijo Ray algo desesperado. ~ ¡Hablas de que Mikey apruebe matemáticas! Mikey no te ofendas. ~ A lo que el chico de gafas hizo un gesto restándole importancia.
~ ¿Y qué? Estoy segura de que puede aprobar.
~ Me gustará ver qué tiene previsto Gee que hagas. ~ Dijo Frank mientras la chica ya estaba aparcando en su casa.
~ Pues no creo que puedas verlo, Mikey aprobar. Estoy segura. ~ Al bajar del coche todos se dirigieron al garaje de Frank para tocar un rato.

Un par de horas más tarde Meggan salía del garaje de Frank con la camiseta toda empapada de sudor y se despedía de los chicos dirigiéndose a su casa. Al llegar se quitó la camiseta y anduvo sin ella hasta su habitación. Ahí cogió algo de ropa y se metió en la ducha.

~ Tienes razón. Desde aquí tienes una buena visión del cuarto de… ~ De repente a Gerard se le perdieron las palabras y se quedó mirando fijamente la ventana.
~ ¿Decías? ~ Frank se acercó a su amigo y miró hacia fuera: hacia la ventana de Meggan.
~ Y-Yo… n-nada. ~ Gerard se volteó rápidamente rojo y avergonzado.
~ ¿Cómo que nada? ~ Se jactó Frank a lo que Mikey y Ray esperaban algo más de información de lo que acababa de pasar y se habían perdido. ~ ¡Gerard espía a Meg! ¡Gerard espía a Meg! ~ Con voz de niño Frank se jactaba de su amigo.
~ ¡¡NO!!
~ ¡Sí y la has visto en sujetador! ~ Se burló aun más a lo que Gerard se ponía más rojo aun, si eso era posible.
~ ¿En Sujetador?
~ Sip. ~ Frank parecía estar a gusto con la situación.
~ ¿Y cómo sabes tu eso? ~ Preguntó Ray sorprendido.
~ Porque yo la vi. ~ Y al decir eso se dio cuenta. ~ PerolaviporqueGerardlavio… ~ Añadió tan rápido como pudo y eso provocó la risa de todos. ~ ¡Mierda! Ahora yo también parezco un pervertido. ~ Dijo golpeándose a si mismo.
~ ¿Un pervertido? ~ Juls acababa de entrar en la habitación.
~ ¡¡Júlia!! ~ Frank se quiso morir.
~ ¿Frank? ~ Inquirió ella alzando una ceja.
~ Yo… yo…
~ Nada nos burlábamos de él un rato. Nada de que preocuparse. ~ Dijo Mikey sacando del apuro a su amigo.
Antes de que nadie pudiera añadir nada un bocinazo desde la calle les hizo mirar por la ventana. Era un Ford Mustang Convertible de color azul metalizado. Dentro de él había un hombre de unos treinta años y, si le hubieran visto la cara, los chicos se hubieran dado cuenta de que sabían quien era.
De repente la puerta de la casa de delante se abrió y de ella salió Meggan con el pelo mojado. Vestía una falda corta que le quedaba a medio muslo y una camiseta a rallas que quedaba entre cubierta por su chaqueta, el modelito finalizaba con unas botas altas. A decir verdad no parecía Meggan.
La chica se acercó al coche y el hombre le abrió la puerta sin levantarse. Entró y se sentó. Le besó en los labios y se puso el cinturón. El coche arrancó.
~ ¿Quién era ese? ~ La primera en reaccionar fue Juls que no dejaba de mirar como el coche se alejaba calle abajo.
~ Ni idea… ~ Dijo Mikey mirando instintivamente hacia su hermano.
~ Parece mayor que ella… ~ Insistió la chica.
~ ¡Bah! Que más da quien fuera. Es hora de divertirnos… ¡¡Se acabaron los exámenes!! ~ Dijo Ray sin percatarse que Gerard no opinaba lo mismo. Él sí que quería saber quien era. A él no le daba lo mismo.

~ ¿Dónde me llevas? ~ Preguntó la chica mirando hacia delante.
~ De fiesta. Has terminado ya los exámenes… ~ Dijo Dave mirándola y relamiéndose el labio inferior al verla vestida de esa manera.
~ ¿Qué fiesta? ~ Meggan le miró.
~ A casa de unos amigos. Es una fiesta privada. ~ Ambos se quedaron callados. Meggan sabía que Dave no la iba a llevar por ahí, porque sí y espero algo más de explicación. ~ Negocios. ~ Sentenció él.
~ Bien. ~ Ambos se quedaron callados un rato. ~ Tengo que hacer una llamada.
~ Está bien. ~ Meggan sacó de su chaqueta su móvil y marcó el teléfono de su casa. Seguiría no habiendo nadie, pero dejaría un mensaje para su madre. Para que supiera que volvería tarde.

Era ya tarde, pero alguien llamó a su puerta. Mirando la hora y secándose las manos en el delantal Linda fue a abrir. Podía ser su hijo que se habría dejado las llaves, pero se sorprendió al ver a Marie al otro lado de la puerta.
~ Tengo algo que decirte… ~ Su voz sonaba intranquila y temerosa. Linda asintió y la hizo pasar.
~ ¿Has cenado? ¿Quieres algo? Estaba haciendo mi cena… Los chicos han salido. ~ Marie negó.
~ No gracias. No tengo hambre. ~ Se sentó en la mesa de la cocina de su amiga mientras Linda acababa de poner algo en su ensalada.
~ ¿Qué pasa? ~ Preguntó mirando hacia su vecina y amiga.
~ Yo… Bueno… ~ Linda dejó lo que estaba haciendo y se acercó a la mesa para darle fuerzas a esa mujer para que le contara lo que le ocurría. ~ Me he enamorado… Creo. ~ Linda sonrió.
~ Eso es bueno ¿no? ~ Dijo sonriendo sin comprender porque Marie estaba tan asustada por esa confesión.
~ Sí. No… Bueno… Es que…
~ ¿Marie?
~ Él…
~ ¿Quién es? ~ Preguntó intrigada. ~ ¿Le conozco? ~ Marie asintió.
~ Y no sé si te agradará mucho o simplemente me enviarás a freír espárragos. ~ Dijo sinceramente la mujer en un suspiro.
Linda sonrió y le tomó sus manos entre las suyas.
~ No me importa quien sea él si te hace feliz… ¡Incluso si es Cheech! ~ Marie puso cara de “yo no he sido” a lo que Linda se empezó a reír.
~ ¿Lin-Linda?
~ Deberías haberte visto la cara. ~ Mientras decía eso paraba de reír y la miró a los ojos. ~ Hace un par de días os vi…
~ ¿Y… y no te molesta? ~ Preguntó temerosa, pero vio como Linda negaba.
~ No, porque sé que eres feliz y que Cheech te hará feliz… ~ Dijo sonriendo ampliamente.
~ Pero… es tu ex marido
~ Y el padre de Frank, así que también le toca ser feliz. ~ Ambas se quedaron calladas cada cual mentida en sus pensamientos. ~ ¿Lo sabe Meggan?
~ No… No sé como podré decírselo… No sé si podré hacerlo… Y francamente tengo miedo de su reacción. ~ Dijo mirando a su mejor amiga.

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4 Responses

  1. Xavi

    Què maja la Linda… tan preocupada que estava la Marie i ella va i s’ho pren tan tranquilament =)

    “…salió Meggan con el pelo mojado. Vestía una falda corta que le quedaba a medio muslo y una camiseta a rallas que quedaba entre cubierta por su chaqueta, el modelito finalizaba con unas botas altas.” Joeeeeer, quien fuera Dave xD

    PD: qui no ha mirat per la finestra a la seva veïna? Jajajaja!

  2. Taeko

    jo no he mirat per la finestra de la meva veina… tot deu ser pq no tinc veina xD

  3. Rafyy

    jajaj jo tampoc e miraat per la finestra, si vols veure algu picas le pides algo entras te la ligas i…..ijijji

    kin capitul mes dens!! m’ha agradat
    per cert, Ford Mustang Convertible, vaya carraco…
    i aki podeu veure el video de offspring http://es.youtube.com/watch?v=iEvozNlL8V0, mira k es plasta el de la camisa a cuadros jajaja

  4. Rafyy

    PD: no se si fa mes goig el carro o la meg

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