18-. Because the drugs never work

juny 11th, 2008 by Taeko
This entry is part 19 of 32 in the series Because the drugs never work

La había estado abrazando y sobando casi toda la noche y ella no había opuesto resistencia alguna, simplemente su mente estaba demasiado lejos de todo eso como para quejarse. Además por raro que sonara (hasta en su mente sonaba raro) le gustaba la sensación que Dave estaba dejando cada vez que la tocaba.
~ Quiero que nos vayamos de aquí… ~ Atinó a susurrar en la oreja del chico mientras le lamía el lóbulo. Dave sonrió y después de besarle el cuello le negó.
~ No, no aun. Tengo que acabar la transacción, nena. ~ Dijo mientras su mano pasaba por debajo de la falda de Meggan y ella daba un respingo.
Dave mientras iba acariciando a la chica hablaba con un tipejo de unos cuarenta y tantos largos que no dejaba de fijarse en la chica. Hablaban de “transacciones” y “negocios” a la vez que un par de gorilas vigilaban la estancia.
~ Dave… ~ Meggan, que estaba colocada, no entendía la mitad de las frases que ambos traficantes se dirigían, pero tampoco le apetecía entenderlo. Ella estaba ahí porque Dave le había prometido sus pastillitas ¡y gratis! Siempre que la acompañara a ese lugar.
~ ¿Así que quedamos que todo esto me va a costar…? ~ El hombre de pelo blanco escribió una nota en un papel y se lo entregó a Dave que lo miró asombrado.
~ Y la chica. ~ Dijo mirando a Meggan que ni siquiera había escuchado eso.
~ Harry, no creo que sea una buena opción de pago. ~ Ese hombre alzó una ceja esperando algo más de explicación por parte del moreno, no le gustaba que la gente se le negara. ~ Es menor.
~ ¿Y qué más da? Esta colocada. La ley ya la tiene en contra. ~ Sonrió en plena victoria.
El moreno miró hacia su lado y vio como Meggan no se había percatado que acababa de ser incluida en su negocio. Dave dejó de tocarla y miró de nuevo a su proveedor, Harry.
~ Está bien. Es algo razonable.
~ Mañana te traerán la mercancía. ~ Dijo peliblanco. ~ Ahora… ~ El joven sabia que significaba esa palabra, por eso miró a Meggan y le dio un beso corto en los labios.
~ ¿Nos vamos? ~ Preguntó, a lo que Dave le negó.
~ Vuelvo de aquí un rato. Tú quédate. ~ Dave se volteó hacia Harry y le estrechó la mano y se fue. Los gorilas que vigilaban la instancia también salieron y Meggan se quedó quieta escuchando el silencio de la habitación.
~ ¿Cómo te llamas, pequeña? ~ Harry se sentó a su lado, tal y como unos instantes antes había estado Dave.
~ Meggan. ~ Contestó mirándole sin mucho aprecio.
~ Meggan. ~ Repitió. ~ Bonito nombre. ~ La chica lo miró algo desconfiada. ~ ¿Y dime, Meggan, eres virgen?
~ ¿Qué coño le importa a usted? ~ Meg chilló e hizo un intento de levantarse del sofá, pero en el estado que estaba no aguantó mucho de pie y volvió a sentarse.
~ No vas a irte de aquí hasta que yo lo decida. ~ Dijo mientras ponía un a mano en la rodilla de la chica.
Meggan observó esa mano y empezó a temblar. El miedo que recorría su cuerpo le impedía moverse, o eso o era la mierda que se acababa de meter en el cuerpo.
Harry subió la mano hasta llegar al inicio de la falda y allí miró de nuevo a los ojos de Meggan.
~ N-no… ~ Sus ojos habían empezado a derramar lagrimas, pero eso no paró a Harry que siguió su tarea inclinándose hacia ella y tumbándola en el sofá.
~ Shhh… No llores, te gustará. ~ Con la mano derecha había conseguido sujetar las dos manos de la chica encima de su cabeza sin que ella opusiera mucha resistencia; con su mano izquierda llegaba a las bragas de la chica. Besó a la pelirroja en el cuello y luego fue bajando hacia el escote de la camiseta a rallas, mientras su mano izquierda empezaba a acariciar por encima de las bragas a la chica quien seguía sin poderse mover. Sólo sollozaba.
Al ver que Meggan se quedaba quieta y que sólo lloraba, Harry le soltó las manos para poder tocar mejor el cuerpo de esa joven. Meggan solamente podía recordar viejas imágenes de Jeff mientras el peliblanco la iba tocando, ni siquiera podía maldecir a Dave por dejarla ahí.
Harry, que en algún momento se había bajado el pantalón y sus calzoncillos, sacó las bragas de la chica. La observó atentamente. Seguramente no sería virgen, pero… ¿Y si lo fuera? ¡Que morbo! Algo dentro de él se encendió y la embistió bruscamente. Meggan chilló. Harry sólo sonrió despreocupándose del dolor de ella y siguió su vaivén a su gusto y satisfacción.

Era tarde y el teléfono sonaba insistentemente. Medio dormida alcanzó el aparato y prendió la luz del despertador: eran las tres y media de la madrugada.
~ ¿Diga?
~ ¿Señora Morris?
~ Sí. ~ Aun había gente que la llamaba por el apellido de su marido, pero a esas horas ¡¿Quién pensaba en rectificar a la mujer del otro lado del teléfono?!
~ ¿Es usted la madre de Meggan Morris? ~ Al oír eso se despertó de golpe y se sentó de un vote en la cama.
~ Sí, ¿Qué le ha pasado a mi hija?
~ Le llamo del hospital. ~ A Marie le habían empezado a sudar las palmas de las manos. ~ Meggan acaba de ingresar y debería venir usted aquí. ~ Marie creyó decir que sí, y colgó.
Se vistió con lo primero que encontró y salió de casa sólo con las llaves y el monedero, sin pensaren nada más. Arrancó el coche y se fue tan rápido como los semáforos se lo permitían hasta el hospital.
~ Me han llamado… Soy la madre de Meggan Morris. ~ Dijo a la recepcionista de color que tenia delante suyo. Esta miró en el ordenador sus datos.
~ Siéntese en la sala y ahora vendrá el doctor para hablar con usted. ~ Sin poder hacer nada más se sentó en la salita de color blanco y empezó a peguntarse qué habría pasado. Qué le había pasado a su hija. A su Meggan.
~ ¿Señora Morris? ~ Una mujer alta de tez de color claro, ojos marrones y pelo recogido en una cola alta se había situado delante de ella.
~ Sí, bueno Waiting. ~ La mujer asintió. ~ ¿Cómo está Meggan?
~ Un hombre la trajo aquí. Lloraba y estaba realmente asustada. ~ Esa doctora había obviado la pregunta de la madre, que ahora se fregaba las manos compulsivamente. ~ Hemos conseguido tranquilizarla un poco, pero no hemos conseguido que nos explicara nada hasta hace unos minutos…. ¿Señora Waiting conoce usted a alguien llamado Harry? ~ Ahora sí que no sabía qué hacia ahí. Solamente quería ver a su hija y esa mujer sólo le preguntaba por Harry? ¿Quién narices era Harry? ¿Qué tenia que ver con su hija?
~ N-No… ¿Debería? ~ Preguntó inquieta. La mujer anotó algo en su bloc y miró de nuevo a la madre.
~ ¿Nadie de su entorno se llama Harry? ¿Quizás su padre?
~ N-No. Nadie. ~ Afirmó segura de si misma. ~ ¿Qué le pasa a Meggan? ~ La doctora suspiró.
~ Señora Waiting tenemos nuestras sospechas de que Meggan ha sido violada por un tal Harry. ~ Marie tuvo que ahogar un grito.
~ ¿QUÉ? ¿QUIÉN?
~ Debo volver a preguntarle: ¿conoce a alguien llamado Harry? O mejor: ¿sabe si Meggan conoce a algún Harry?
~ N-No. ~ Sin poderlo evitar Marie se desplomó en la silla donde había estado sentada a la espera de la doctora.
~ Está bien. Por ahora no tengo más preguntas. ~ Marie asintió.
~ ¿Puedo verla?
~ Me temo que no. No por ahora. La llamaremos cuando eso sea posible.

Era tarde y el teléfono sonaba, Frank lo oía desde detrás de la puerta, por lo que entró rápidamente e intentó alcanzarlo antes de que despertara a su madre.
~ ¿Diga? ~ Las voces de Frank y Linda se entrecruzaron en la línea.
~ ¿Lin-Linda? ~ La voz entrecortada de Marie estaba al otro lado de la línea. Frank colgó, cerró la puerta y se acercó al cuarto de su madre para ver si todo iba bien.
~ ¿Marie? ¿Eres tú?
~ S-Si…
~ Es tarde, ¿sucede algo? ~ Linda se había sentado en la cama y había prendido la luz de la mesita cuando vio aparecer en su puerta a Frank.
~ Meggan… Meggan esta en el hospital
~ ¿En qué hospital?
~ En el General y no me dejan verla y…
~ Tranquila, voy para ahí. ~ La línea se colgó y Linda salió de la cama directa hacia su armario.
~ Mama, ¿pasa algo? ¿Marie sonaba como si llorara?
~ Estaba llorando, Frank. ~ Sacó un tejano y una camiseta y miró hacia su hijo. ~ Meggan esta en el hospital.
~ ¿Qué? ¿Cómo?
~ No lo sé, pero Marie estaba histérica, así que voy para ahí. Tú quédate y procura dormir, hoy ha sido un día largo.
~ Pero…
~ No, Frank, quédate aquí. Duerme y si hay algo te llamo.

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2 Responses

  1. Xavi

    Pobre noia… li passa de tot. I encara tindrà el valor de seguir juntant-se amb el Dave? Suposo que sí, l’addicció deu ser massa dura…

  2. Rafyy

    :(

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