23-. Because the drugs never work

juny 18th, 2008 by Taeko
This entry is part 24 of 32 in the series Because the drugs never work

Estaban sentados en el bar, cuando alguien se les acercó. Ambos le conocían.
~ Vaya, hace mucho que no te veo, Meggan.
~ Hola Dave. ~ Saludó la chica sin muchas ganas.
~ ¿Cómo estás?
~ Bien.
~ Tengo que hablar contigo un momento, ¿vienes? ~ Dijo mirando a Gerard. ~ Espero puedas disculparnos. Tenemos que hablar de negocios. ~ Gee puso mala cara y tomó a Meggan de la mano por debajo de la mesa, pero ella se escurrió y se levantó.
Gerard vio como la chica se apartaba un poco de su mesa y se iba a un rincón algo oscuro. Hablaban de algo de lo cual Gee no podía oír ni una palabra, pero observaba todos los gestos de la chica. Dos minutos más tarde ella volvió guardando algo en su bolsillo y Dave desapareció del bar.
~ ¿Qué te ha dicho?
~ Nada, me debía unas cosas. Nada más. ~ Meg se terminó su cerveza y se levantó. ~ ¿Te parece si vamos a casa?
~ ¿A cual?
~ A la mía, no creo que mi madre haya llegado y si Frank vuelve lo veremos. ~ Gerard asintió y se fueron hacia la casa de Meg.

~ ¿Así que sólo os queda comentárselo a Meg y ya será oficial del todo? ~ Frank estaba en casa de Marie, junto con sus padres y Marie tomando un café.
~ Sí, pero yo se lo diré a Meggan… Creo que es lo más conveniente.
~ No entiendo el porqué. ~ Repitió Frank. ~ No entiendo porqué Meggan no aceptaría vuestro compromiso. ~ Linda opinaba lo mismo que su hijo y hasta cierto punto Cheech también, pero había decidido dejar eso en manos de Marie, que por algo era la madre de Meggan.
~ Frank, es complicado… ~ Suspiró Marie tomando un sorbo de su taza.
~ No, no lo es. ~ Frank tenía las ideas demasiado claras: si él había aceptado el compromiso de su padre con la madre de una buena amiga y se querían, y Linda, que era la mejor amiga de Marie, también lo aceptaba ¿Por qué Meg iba a poner alguna pega?
Sin que ninguno de los presentes se percatara, la puerta de la casa se había abierto y habían entrado Meg y Gee que al escuchar voces se dirigieron a la cocina.
~ Frank, ya te lo hemos dicho en la comida. Marie debe ser quien le diga a su hija de lo nuestro. Es lo mejor.
~ ¿Qué vuestro? ~ Preguntó desde la puerta de la cocina Meg quien había oído hablar a Cheech. Marie al voltearse y ver a su hija ahí (con Gee detrás de ella) empezó a temblar interiormente: esa no era su idea de explicarle lo que sucedía.
~ Y-Yo… ~ Al ver la inseguridad de su madre Meg pudo empezar a atar algún cabo: había algo que todos los ahí presentes sabían y ella no.
~ ¿Mama? ~ Meggan se acercó un poco más y al ver que su madre sólo hacía que mirarla y morderse el labio intentando buscar las palabras adecuadas, miró hacia el resto de presentes. ~ ¿Qué sucede? ~ Preguntó algo mosqueada. Cheech tomó la mano de su prometida para darle fuerzas, pero ésta estaba completamente bloqueada. Meg vio ese gesto y empezó a temerse lo peor.
~ Meggan, hay algo que debemos decirte… ~ Empezó el padre de Frank.
~ Meg, cariño… ~ Meggan no podía dejar de mirar las manos entrelazadas de su madre y Cheech. ~ No había planeado que lo supieras así, pero… ~ En ese momento la tensión era tan grande en esa diminuta cocina que si alguien se hubiera movido lo más mínimo hubiera cortado el ambiente.
~ ¿Pero? ~ Insistió ella, esperando algo más.
~ Tu madre y yo estamos prometidos. ~ Sentenció Cheech provocando un silencio sepulcral.
~ Felici…
~ ¿Es eso cierto, Marie? ~ Sin dejar que Gerard pudiera felicitar a la pareja, la voz de Meggan había hecho ver a los presentes lo disconforme que estaba con todo aquello. Meg había sonado gélida y a la vez cabreada.
~ Meg… ~ Marie perdiendo el contacto con la mano de su prometido bajó de la silla para acercarse a su hija, lo cual provocó que ésta última diera un paso atrás manteniendo las distancias. Marie al darse cuenta se detuvo en seco. ~ Meg… yo…
~ ¿Es cierto? ~ Marie sin perder el contacto visual con su hija asintió y pudo ver como ésta sin cambiar la expresión miraba a Cheech y luego al resto de presentes. Ese gesto fue aprovechado por Marie para acercarse lo suficiente como para alargar la mano para intentar tomar una de las manos de su hija entre las suyas, pero Meggan se percató del gesto. ~ ¡No me toques!
~ ¡Meg! ~ Frank sin poderlo evitar se sentía contrariado por los gestos de la chica.
~ Meggan, hija…
~ No soy ni seré nunca tu hija, ¿oyes? ~ Meggan dijo eso con tal odio que nadie pudo reaccionar cuando se largó de la cocina y de la casa dando un portazo. Después de eso el silencio inundó la cocina. Marie tenía los ojos empañados mientras que el resto se sorprendían de todo lo que acababan de presenciar.
~ ¿Qué ha… pasado? ~ Preguntó Linda atreviéndose a ser la primera en hablar.
Marie se volteó para ver a ambos adultos y suspiró e intentó sonreír.
~ Lo que me temía…
~ ¿Qué quieres decir? ~ Preguntó Cheech.
~ No esta muy conforme con esto… ~ Se sentó donde había estado y le mostró a Gerard otra silla en la que se sentó esperando, como todos, que Marie pudiera aclararle algo.
~ Pero…
~ No es una buena época para ella y supongo que… Ha sido algo repentino. Sólo tiene miedo. ~ Dijo.
~ ¿Por qué no es una buena época? Estamos de vacaciones. ~ Dijo Frank y eso hizo que Marie le mirara y supiera que algún día deberían saber algo más de su hija…
~ Además, que no este conforme con todo esto, no es razón para decirte lo de que no es tu hija… ~ Linda miró a Frank significativamente: si él le dijera eso la destrozaría del todo.
~ Meg no es mi hija biológica. ~ Explicó por primera vez Marie.
~ ¿Qué?
~ Es adoptada…. Tenía 6 años cuando la adoptamos y no ha tenido precisamente una muy buena infancia.
~ ¿Por lo de las violaciones? ~ Preguntó Gee.
~ Eso no me lo perdonaré jamás. Pero, Meg no era huérfana… Meggan se quedó huérfana a los 6 años y recuerda lo bastante bien a su familia como para que diga que no soy su madre.
~ Pero tu la has cuidado y además debería estar feliz se acercan las Navidades y tiene una familia con quien compartirlas.
~ Sí, pero, Frank, si hubieras perdido a toda tu familia la misma noche, cerca de Navidades, ¿qué opinarías de este mundo? ¿Qué opinarías de las Navidades? ¿De seguir vivo? ~ Nadie pudo contestar a eso.

FFWD

Era tarde y en el cementerio sólo se veían recortadas en el paisaje las tumbas y los ángeles de piedra que las vigilaban, pero si se hubieran fijado bien entre todas esas piezas de mármol había una figura que se movía lentamente. Muy lentamente, pero se movía. Esa figura anduvo hasta encontrar un mausoleo que estuviera abierto para poder quedarse ahí hasta que lo quisiera. Entró y antes de sentarse en un rincón, leyó cada una de las lápidas de la familia “Eypo”, cuyo nombre rezaba en la entrada del mausoleo. Encontró una lápida que decía “A Niky hermana e hija de lo más ‘guay’. Te queremos peque.”

Navegador capítols22-. Because the drugs never work24-. Because the drugs never work

6 Responses

  1. Xavi

    Osti… pobre noia. Ha de ser molt dur haver de recordar cada Nadal una desgràcia així.

  2. Júlia

    O_O
    Pobres tots!! Pobre Meg, pobra Niki, pobre Cheech i pobreta Marie, akesta dona es una santa!
    nena, allò del tantatachan no se encuentra el servidor, eh? aviam q farem…

  3. Xaume

    Ei Julia! La web es http://www.tantataxan.es amb x, no amb ch jijij!

  4. Taeko

    El jaume ja ta respost per mi xD

  5. Rafyy

    si si pobre tots!!!!! menys el frank k es l’unic empanat de la vida jajaja

  6. Júlia

    Gracies formosos ponzells!

Comenta!

Atenció: El moderador de comentaris està activat, per tant, pot ser que el vostre comentari es retrassi. No tornis a enviar el teu comentari.