Él la miraba

juny 24th, 2008 by Taeko
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  • Él la miraba

Él la miraba. Era frágil y la iba a dañar… pero lo peor de todo, era que no quería hacerlo. No quería romper esa dulzura.
La miraba desde su mesa… Era perfecta en todo. En sus estudios era la primera de la clase. Tenía clase. Era guapa. Ojos negros y expresivos, pelo azabache hasta la cintura el cual se movía con mucha gracia, cuerpo con las curvas suficientes para encantar a cualquier hombre (incluso a él, claro), tez blanca, unas lindas pecas en su nariz que más de una vez le habían hipnotizado….
La miraba y se reñía a sí mismo por hacerlo… por observarla tal y como ella quería que él lo observara, pero él… él sabía que eso que ella le había pedido no era lo que debía pasar.
De repente, su bolígrafo cayó encima de la mesa. Lo plantó él mismo, con furia, encima de la mesa y, el silencio que reinaba esa sala se rompió. Todos, incluso ella, se le quedaron mirando.
~ No pasa nada… sigan con… con… ~ Señaló las hojas que todos tenían en sus mesas… Mesas que encaraban la suya. Todos, como si fueran robots volvieron a sus garboteos… Todos menos ella que se quedó un par de segundos más observándole y, que antes de volver a su hoja le sonrió.
No, no, no… eso no era bueno.

Pasó la hora y tenía todas las hojas encima de su mesa. Todas y la sala estaba vacía… Se levantó de la silla y se paseó entre las mesas. Se fue hacia una ventana. Miró al exterior. Ella estaba ahí. Sentada en el banco, esperando el autobús. Pegó la cabeza al cristal… Debía enfriar las ideas.
Volvió a su mesa y miró el montón de hojas.
La primera era la de ella: Anne Sunseth. Cogió la hoja entre sus manos. Su letra era perfecta, su trazo inconfusible y, había dejado el papel impregnado con su olor tan característico…
Esto tiene que acabar ya, se repetía una y otra vez.
Es absurdo que me hipnotices tanto, la reñía mentalmente.
Es hoy o nunca… Se volvió a decir, sabiendo que eso era cierto. Esa misma noche partiría de esa ciudad, de ese país… De la vida de esa chica que tanto quería y que tanto le había hiptonizado.

Llegó a casa, habiendo dejado todo su despacho bien recogido para su sustituto.
Abrió la última botella de vino tinto y se sirvió una copa algo más llena de lo habitual y se fue al comedor.
Solo y con la luz tenue de la lámpara de la mesilla, cogiendo la copa de cristal con la mano derecha se quedó con la mente en blanco unos instantes. Para tranquilizarse.
Dio un sorbo más a su copa y la dejo encima de la mesilla. Cogió el teléfono de la misma y, con los dos pulgares marcó su teléfono.

Un bip.
Dos bips.
Tres bips.
~ ¿Si? ¿Diga?
~ ¿Señora Sunseth?
~ Sí, yo misma. ~ La voz madura de esa señora le hizo pensar que, muy probablemente hacía mal en llamarla directamente.
~ Soy Matthew…¿podría ponerse Anne? Por favor. ~ No dio muchas más explicaciones. Se tiró para delante en el sofá. Estaba considerablemente nervioso.
~ ¿Si? ¿Diga? ~ Su voz… Su voz era… angelical, simplemente angelical.
~ ¿Anne?
~ ¿Matt? ~ Realmente estaba sorprendida. ~ ¿Por qué me llamas a casa? ¿Su… sucede algo?
~ No, claro que no… Yo…
~ Quieres que nos vemos.. Se te oye nervioso… Bueno, más que nervioso preocupado.
~ No, yo…
~ ¿Seguro?
~ Anne, por favor… escúchame. ~ La oyó respirar hondo. Muy probablemente se abría sentado en su cama después de haber cerrado la puerta de su habitación.
~ ¿Qué pasa cariño?
~ Sé que no es la mejor forma de decirte esto, pero… Yo… ~ Tenía un nudo en la garganta. Le iba ha hacer daño y era la cosa que más quería en el mundo, pero ella… Ella no era para él. Tenía que dejarla ir.
~ ¿Matt?
~ Tengo que dejarte…
~ ¿Vas a colgar?
~ No, no dejarte por tener que colgar. Debo… debemos dejar de vernos y…
~ ¿Matthew?~ Se le empezaba a quebrar la voz.
~ Yo… es lo mejor que puedo hacer por ti…
~ No.. No es cierto… ~ Muy probablemente ya habían empezado a caer lágrimas de esos ojos que le había enamorado. Muy probablemente ella intentara reprimirlas y, muy probablemente, ella no podría hacerlo. ~ Yo.. Yo te quiero…
~ Lo sé… pero… Eres pequeña y yo mayor…
~ No.. La edad no importa…
~ Sí lo hace… Sí, cuando yo soy tu profesor. Anne, por favor, no llores nunca por un hombre y mucho menos por mí…
~ Es que yo.., te quiero … mucho… ¿no lo entiendes?
~ Sí y, por eso mañana… Mañana me voy…
~ No lo entiendo… ¿Por qué? ¿Dónde?
~ Lejos… muy lejos…
~ ¿Por mi?
~ No… por mi…Porque si me quedo haré una locura…
~ Matt… no te vayas… llévame contigo.
~ No puedo…
~ ¿Por qué? ¿Qué he hecho mal?
~ Nada mi niña… nada… Pero es el mejor regalo de cumpleaños que te puedo dar… ~ Sabía que eso de que su partida fuera un regalo para ella, no lo entendería… No ahora, pero sí más adelante.
~ Matt… no te vayas…
~ Lo siento…
~…
~…
~ Te quiero…
~ Adiós…. Adiós Anne… ~ Colgó.
Anne Sunseth era la mujer que más había querido en el mundo, la mujer más hermosa que había conocido y la más inteligente; por todo eso… Sabía que algún día le llegaría a comprender.

Escria el día 20/05/2006.

En realidad la historia no tenía título, así quele puse la primera frase de todas como título tal y como lo engo archivado. Espero que la historia no sea muy mala, pensad que la escribí hace un par de años, ehh? No seais muy malos con los comentarios ;)

5 Responses

  1. Rafyy

    jajaj k bona la historia!!!!!! em resulta molt i molt familiar akesta historia…. lo k es injust es k sigui nomes una historia d’un capitulet i no puguem saber res mes… pero el sentiment k deixa encara k sigui trist es bo.
    xq los profes se cuelan por sus alumnas¿ i xq las alumnas se ponen tan tiernas i se dejan kerer¿

  2. Xavi

    Et molen mols els embolics, no? Relació profe-alumne… jajaja! No sé si hauràs vist la peli “Diario de un escándalo”, pero en ella es pot veure clarament com aquesta mena de relacions desafortunadament acaben malament.

    Per cert… suposo que la mare de l’Anne no ho sabria això, pero ja és tenir valor per part d’en Matt de trucar-la a casa!

  3. Xaume

    Eeeei!! A mi m’ha agradat! Quina llàstima que no continuï ens quedem sense saber perquè marxa, perquè no vol continuar, on marxa, etc… Tot i que alguna d’aquestes coses ja se sobreentenen bastant.

    Jo no l’hagués trucat a casa! què diria ma mare si em truqués un profe a casa per parlar amb mi? :-o

    Ttm!

  4. Ninfa

    Mmmmm…. Hauries de seguir am la historia… ^^

  5. Jordina

    Jo crec que l’amor no té fronteres. Sempre hi ha alguna solució… Què tal esperar a la majoria d’edat?

    Tot i així, ell demostra ser molt honrat, un altre tipus d’home s’hagués aprofitat de la situació.

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